Me siento a escribir… y todo me parece ridículamente intrascendente. Vivimos tiempos oscuros y todas nuestras preocupaciones anteriores parecen nada. Muy triste.
La verdad, deberíamos pedir que todo lo que pasa se esculpa en piedra, como se hizo en la antigüedad. Un monumento bien grande, en una plaza importante. Porque, un día, todo pasará, y no se nos debe olvidar que, los mismos de siempre, hicieron lo de siempre y pagaron, los de siempre. Así evitaremos que nos vuelvan a “tocar la misma música”, la que nos trajo aquí.
Columna de Trajano
Menos mal que siempre nos queda Rafa Nadal.
Mañana medicina, prometido.
José Luis Quintana, medico de familia




