Hace un año

septiembre 12, 2012

La economía ha eliminado del debate casi cualquier otra cosa. Cualquier cosa buena para  la economía del país, la damos por buena, cualquier cosa que la perjudique, es mala y cualquier cosa que no le afecte, carece de interés. Así, el debate ético se simplifica y se abrevia.

He escrito y hablado muchas veces sobre la intolerable carga burocrática que soportan los centros de atención primaria de la Comunidad de Madrid (seguramente los de toda España, sin excepción). Mejorar la calidad del trabajo de los centros de salud no bajará la prima de riesgo, no creará empleo, no afectará a la banca ni a las empresas… solo conseguirá mejorar las consultas de atención primaria, para los pacientes, a los que simplificará los trámites y permitirá más tiempo por cada consulta y a los médicos, a los que permitirán rcionalizar el tiempo y mejorar la estima por su trabajo. Pero también es cierto, que mejorar la organización y reducir la burocracia tiene un coste cero o cantidades ridículamente pequeñas. Incluso podría ahorrar dinero (lamentablemente, no tanto como para que se le preste atención).

Por ejemplo, si ISFAS deja de hacer recetas decimonónicas y se da cuenta de que en España las recetas son, al menos, informáticas, cuando no electrónicas y, por lo tanto, que lo único que hay que hacer es que el programa le asigne el código del pago que les corresponde… se ahorran todos los talonarios de ISFAS y los trámites para conseguirlo…. no será mucho, pero se le puede dar un capricho a la cabra de la legión ;-) . Y además, los pacientes de ISFAS pueden beneficiarse de los circuitos de recetas de crónicos. Para remate, no saco el sello de caucho al que tanto quiero. En fin, solo ventajas y sin coste.

Como este ejemplo, tengo más. Entre todos, seguro que juntamos muchísimos.

En la comparecencia de nuestro consejero ante la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid de 20 de septiembre de 2011 anunció un plan para reducir la burocracia en atención primaria.

La receta electrónica, ni está, ni se le espera, pero otro montón de cosas que podrían hacerse tampoco. Comprendo perfectamente las apreturas de dinero, no tengo más que ver las nóminas, pero a lo mejor, es el momento de las “pequeñas cosas”.

José Luis Quintana, médico de familia


Más autovisado

septiembre 3, 2012

El autovisado es, en sí mismo, una estupidez. Consiste en que un profesional firma una receta y después vuelve a firmar para dar fe de que lo primero es cierto y ajustado a norma. Esto, se lo explica uno a un médico de un país civilizado y corre el riesgo de que se haga daño del ataque de risa. Se puso en marcha, en su momento, para obviar algunas dificultades legales con algunos fármacos y con alguna otra prestación (pañales de incontinencia) mientras se le encontraba una solución legal, mientras se modificaba la norma. Como siempre pasa en esta país, se había hecho una chapuza, pero como el problema se resolvió… nadie ha vuelto a echar cuentas.

Cuando vi lo de las excepciones terapéuticas con los fármacos desfinanciados a partir de hoy (la mayoría son guarrerías de venta en farmacias, pero hay fármacos) me temí por donde iban a ir los tiros. Confirmado… más autovisados.

El ordenador lo hace solo y entonces, la estupidez se disimula.

No es el único caso… poco a poco se han ido colando en los nuevos anticoagulantes y en alguna otra cosa.

Si hemos sido capaces de resolver, de casi 17 formas distintas, la atención a emigrantes “sin papeles”, que tiene mucho mérito, a pesar de que algunos les pudiera dar risa si no fuese por la enorme gravedad del tema… ¿no seremos capaces un día… de dedicarle un rato a los cupones de descuento de las farmacias (comúnmente llamados recetas), para poner  un poco de sentido común? Seguro que hay descreídos que afirman que no. La verdad es que la historia les da la razón, pero no hay que perder la esperanza.

El visado, si existe, tendrá que ser de otra instancia y si no, debe ser suprimido para evitar el ridículo más completo.

Firmado:  José Luis Quintana

Autofirmado: José Luis Quintana


Día de rumores

mayo 14, 2012

Hoy comentábamos rumores en el centro:

Hablábamos de lo poco claro que deja el Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones algunas cuestiones. Había quien defendía, que la confusión, seguramente, era consecuencia de que el original del decreto debía estar en alemán y que se tradujo al castellano, por las prisas, con el traductor de Google. No cabe otra explicación, nadie va a dudar, a estas alturas, de que tengamos claro qué queremos hacer.

Otra cosa que comentábamos, era que el nuevo copago obligaba a que las recetas fueran todas “informáticas”. El ordenador sería el que reflejaría lo que pagaba el usuario, tras cruzar datos del Ministerio de Hacienda y la basa de datos Cibeles de Tarjeta Sanitaria. Tendremos que cruzar los datos y los dedos. En esto se plantean al menos dos problemas:

  • Las recetas de la atención domiciliaria… la verdad son poquitas pero debe quedar resuelto.
  • Las recetas de las consultas, las altas de la planta de los hospitales… aquello que tanto costó conseguir en Madrid. Madrid (es la que conozco bien, habrá más seguro) vive en el “Paleolítico informático” en los hospitales, las recetas se hacen sobre todo “a mano”. Estas no son pocas, son muchas y es imprescindible que esté resuelto cuando esto se ponga en marcha, para no fastidiar a pacientes y a los médicos de primaria. No vamos a volver a cargar con la totalidad de la burocracia del sistema. Es indigno e ilegal.

Atenta la compañía.

José Luis Quintana, médico de familia.


Un desastre llamado incapacidad temporal o la maceración de los problemas

febrero 21, 2012

Voy a ser sincero: lo que me parece más desagradable del “día a día” de un médico de familia es la incapacidad temporal (IT). Permanece casi invariable desde el “anterior régimen” , su funcionamiento es absurdo por completo. Genera toneladas de papeles, a todas luces innecesarios.

  • No se puede sostener que, un paciente cáncer de pulmón, tenga que presentarse más de 50 veces en el centro de salud, en un año, para poder obtener la prestación correspondiente.
  • No es de sentido común, que un paciente con diarrea, para ausentarse 48 horas del trabajo, tenga que ir dos veces al centro de salud. Además no puedo estar mas de acuerdo con lo que dice Julio Bonis: hacer ir al paciente al médico siempre para la IT, favorece a los defraudadores.
  • Es a todas luces fuera de la ley, que un paciente ingresado en un hospital, reciba una certificación de estar enfermo y no poder ir a trabajar de un médico de atención primaria, que puede no haberle visto nunca.
  • Un papel por cada trabajo. Es la más clara demostración de que emitimos “vales” para las empresas… como en las recetas.
  • El listado es tal, que lo voy a detener aquí por no hacer esto infinito.

Tuve la ocasión de participar en una propuesta de modificación de la IT que presentamos a la entonces ministra Trinidad Jimenez, posteriormente Pajín también recibió propuestas para cambiar la normativa. He participado en reuniones con inspectores, técnicos del INSS, médicos de mutuas… sobre estos temas. Todo el mundo sabe que así, no se puede seguir, que hay que hacer de la IT un proceso ágil, moderno, bajo control, vamos, del siglo XXI. Esto, lo deberían saber los ministros de sanidad delos últimos 25 años. Pero somos un país, que solo reforma leyes a toda velocidad cuando nos obligan, véase la Constitución, en el resto de los casos somo partidarios de poner los problemas a macerar… al lento proceso de descomposición.

En Madrid, además, tuvimos la suerte de que la viceconsejera Sánchez dijese que todos los papeles de IT los hace el médico de primaria, que para eso está. Se ha repetido en muchos sitios que la norma es contraria a ley, pero… a macerar. Decía Sánchez que los especialistas harían informes de la situación de la IT y que nosotros, los papeles. Estoy por ver que se solicite un informe de IT y llegue en un tiempo prudente. Mi record está en más de 4 meses para conseguir el informe.

Y para rematar… la mayor parte de los pacientes son estupendos, pero entre medias están los cuentistas. Con grandes limitaciones en la capacidad diagnóstica, sin información del especialista, ni información de las obligaciones laborales del paciente, está uno abocado al enfrentamiento “uno a uno”. Lo más desagradable.

Un desastre completo.

Y en este contexto, nos dicen que nos quieren quitar “la gestión de la IT”. La gestión no la tenemos… tenemos los papeles.

Si de verdad lo que se quiere es gestionar la IT, me parece imprescindible:

  • Redefinir la IT como un documento clínico donde un médico y un paciente aseguran que no se está en condiciones de trabajar.  Es una responsabilidad compartida y no como ahora, exclusivamente del médico.
  • Como documento clínico, debe ser uno por revisión y no uno a la semana. Esto facilitaría que quien lleva el proceso, lleve la IT.
  • En caso de dudas, tanto las que son razonables, como las sospechas de “mucho morro” , poder recurrir a un órgano colegiado que asuma la responsabilidad de la baja o del alta… Así sería más fácil con controladores aéreos, pilotos de avión, conductores profesionales, pacientes cuyo trabajo les obliga a ir armados, bomberos… y montones de casos en los que uno se enfrenta a verdaderos dilemas morales. Si uno tiene a un controlador aéreo delante, que dice que está muy estresado, que teme que tenga un despiste y ocurra una desgracia, tiene pocas salidas, incluso aunque piense que no necesita la baja.
En estas, nos dicen que nos quieren quitar “la gestión de la IT”. Por mí, esta IT, se la pueden quedar. La gestione quien la gestione, será un asco y un desastre.
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José Luis Quintana, médico de familia.

Cuando se quiere, se puede

enero 8, 2012

La información, aquí. Ya no valen más excusas.

José Luis Quintana, médico de familia.

 


Tecnología punta en las farmacias: el farmakit

noviembre 3, 2011

Mientras que los utensilios de una farmacia española del siglo XXI, sigan siendo el cúter, pa cortar el “cupón precinto” y el papel de celo, pa pegarlo en el cuadradito correspondiente de la espantosa receta de la que nos hemos dotado en este país…

… ya podemos sacar todos los reales decretos que queramos, la prescripción seguirá siendo del siglo XIX.

José Luis Quintana, médico de familia.


Una noticia mala y una buena

octubre 19, 2011

Sean bienvenidos, todos los responsables sanitarios de este país, a la cultura antiburócrata.

Esta muy bien, pero luego hay que traducirlo en hechos…

Podría pensarse que, anteriormente, tenían la obligación de hacer las recetas de los médicos que trabajan en la sanidad privada. Pues nada, enhorabuena a los compañeros de Baleares. Nadie puede obligar a un médico a firmar el tratamiento prescrito por otro.

Madrid se queda cada vez más sólo en el empeño de que los servicios de urgencias no den recetas. Seguramente, todos estan equivocados y nosotros no. Así de listos somos los de la capital.

José Luis Quintana, médico de familia.


El enemigo en casa

julio 19, 2011

He tenido hoy una paciente que me ha solicitado un certificado. Me traía documentación de la propia Consejería de Sanidad. El documento completo se puede descargar aquí.

Además, lo que se pide es:

Para remate, la firma es:

Pero… ¿no habíamos quedado en que esto no se hacía? No valoramos función (vaya usted a saber cómo se valora la capacidad funcional de un auxiliar de enfermería), nosotros damos informes sobre el estado de salud. No lo digo yo, lo dice la consejería. Lo firma la actual viceconsejera.

Madre mía…

José Luis Quintana, médico de familia.


Cosas razonables

junio 27, 2011
Os dejo pegado debajo, un mensaje enviado al Grupo de Google de Antiburocracia de Madrid.  Es el resumen del trabajoso progresar de peticiones tan razonables, que no acertamos a comprender el por qué de su lento avanzar:
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Queridos miembros del Grupo AntiBurocracia (GAB). Esto me va a quedar un poco largo, pero entiendo que lo debéis leer.Las personas que formamos el que Armando, creo, bautizó como “Núcleo Duro” del GAB somos todos médicos de familia, salvo uno que es pediatra:
- Armando Nevado
- Asunción Rosado
- Javier Torres
- Antonio Ruiz
- Sandra Rabanal
- Magdalena Canals
- Manolo Merino
- Yo, José Luis Quintana
Nosotros hemos sido los responsables de trazar la estrategia y de cargar con la tediosa tarea de elaborar documentos y remitirlos a nuestros jefes de entonces y de ahora. Como bien sabéis, todos nuestros jefes, en petit comité, comentan cuánto bien hacemos y nos han aplaudido, sin que nadie haya tenido el coraje de defenderlo públicamente y de asumirlo como suyo. Estamos en una empresa donde “el que se mueve no sale en la foto”, es imposible disentir de la línea oficial. Así nos va. Pero… somos todos lo que hemos movido este barco desde el puerto hasta donde está ahora. Son vuestras firmas y vuestro apoyo a nuestras “ocurrencias” lo que nos ha traído hasta aquí.No voy a cansaros con una historia que conocéis tan bien como yo y que comenzó en enero de 2008, hace ya 3 años y medio.

Tras plantear como “un pulso” el inicio del GAB, acordaos del informe jurídico (verdadero “pistoletazo de salida”), y amenazar con que no haríamos recetas, se consiguió lo que parecía imposible y que ahora es “de cajón”: LA PRIMERA RECETA… menos en la urgencia, porque a nuestro exconsejero Güemes y su exviceconsejera Sánchez les pareció que “no había que burocratizar la urgencia”. Hoy, los pacientes salen de las consultas y del ingreso con sus recetas, no tienen que correr para llegar al de cabecera “de urgencia” para conseguir el cupón de descuento. LO QUE HOY ES NORMAL, HACE TRES AÑOS ERA IMPENSABLE. Nuestro exconsejero y nuestra exviceconsejera, en algo inédito en España, prohibieron el uso de talonarios de receta oficial en las urgencias.

Posteriormente, con menos tensión, conseguimos el informe único y todo aquello de los balnearios (como sabéis esto sí lo movió un directivo). Se ha llevado, si no al lugar óptimo, a uno razonable.

Con posterioridad vino de nuevo el forcejeo con la IT. La exviceconsejera lo zanjó de forma “equitativa”: toda la IT la llevará primaria.

RESUMIENDO:

1.- Primera receta: resuelto.  La norma es clara y nos ampara. El que no la haga cumplir será cosa suya.
2.- La receta de la urgencia: la Comunidad de Madrid, sola, emprende una vía peculiar. La norma es una catástrofe, en mi opinión, intencionada. Lo de “entregar medicación suficiente” es dejar abierta la puerta a que hagan lo que les dé la gana. Los de buena voluntad dan un poco y el resto nada.
3.- Los informes. La verdad es que la norma es clara. Tal vez quede rematarla con el informe de maternidad. La ley es clara, el informe lo debe realizar “el facultativo que ha seguido el embarazo o atendido el parto”, pero… no se cumple como se debe.
4.- La IT. Madrid, sola, emprende una vía peculiar y contraria a la ley. Un desastre  en todo achacable a nuestra  exviceconsejera Sánchez.
5.- Las residencias de ancianos y similares: impresentable. Caos normativo. Los pacientes están asignados a un médico que no los atiende, pero tiene que hacerse cargo de la receta de lo prescrito por otros.

Y EN ESTO LLEGÓ EL CAMBIO DE CONSEJERO Y CON ÉL, EL DE LA VICECONSEJERA.

Con la nueva consejería llegan nuevas formas… no es poco, porque estábamos en tal circunstancia que agradecemos que se nos oiga con respeto y ánimo de comprender. Somos invitados a participar en reuniones con la actual viceconsejera, Patricia Flores, el actual Director General de Primaria, Antonio Alemany, y en una ocasión acude Encarna Cruz, Subdirectora General de Farmacia y en otra Manuel Ballarín, que es el responsable de los directores de continuidad asistencial, con un pie en la especializada y otro en primaria. Han sido varias reuniones, todas en tono cordial, de respeto por nuestras ideas y eso lo hemos valorado muy positivamente.

Paso a resumir la situación en la que se encuentran nuestras peticiones:

1.- La receta en urgencias: Imposible que entiendan que toda España y la normativa van en una dirección y ellos en la otra. No hay forma de que les den talonarios. Sospechamos que es, en parte, temor a la presión de los servicios de urgencias… ellos lo niegan. Visto que por ahí no íbamos a ninguna parte, propusimos que se diera tratamiento para la primera semana. Primero dijeron que sí… pero no se ha hecho nada. En la última reunión pedimos que escribieran cómo quieren que se articule… que digan qué cantidad de medicación consideran mínima… no creemos que lo hagan.

2.- La IT: Pretenden reformar lo hecho (que saben ellos y los inspectores que es contrario a la ley y producto más de un calentón que de una decisión meditada). Quieren volver a la situación anterior, en la que cualquier médico puede dar la baja pero… dicen que, para evitar conflictos, en caso de disputa será primaria la que se haga cargo de la baja y su control… es decir, que nos las comeremos todas o casi todas. Pretenden involucrar a salud mental y lo demás…
3.- El informe de maternidad: Hay compromiso para emitir información escrita en la que se normativice que la paciente sale con su informe del hospital donde dé a luz.
4.- Las residencias: Ya os dijimos que se está estudiando aumentar el botiquín propio, recetas en las concertadas (las públicas ya tienen) pero poco más que ideas.

No creáis que no hemos trabajado… si no os lo hemos ido contando es porque el avance ha sido lento o nulo.
Llegamos pues a la situación actual.

En la última reunión, que fue el 14 de junio, les transmitimos:

1.- Nuestra FRUSTRACIÓN porque comunidades autónomas que empezaron mucho más tarde que nosotros a dar guerra con esto, tienen documentos que defienden mejor a la atención primaria. Es posible que no se cumplan, pero normativamente la primaria está amparada y sus responsables han tomado posición.

2.- LA IMPERIOSA NECESIDAD DE TERMINAR CON ESTO. Estamos haciendo el trabajo que les corresponde hacer a ellos. Es su responsabilidad diseñar el escenario en que quieren que se mueva la primaria de la Comunidad de Madrid en los próximos años. Si quieren que sigamos haciendo las recetas de las urgencias, toda la incapacidad temporal, las recetas de las residencias y lo que sea, que lo digan ya. No podemos seguir con buenas palabras y ninguna acción. No nos negamos a colaborar, pero no podemos ser la coartada perfecta.
Ser antiburocrata no es un oficio, es una manera de entender la organización de nuestra “empresa” y por lo tanto es una RESPONSABILIDAD DE LOS QUE LA GESTIONAN, no del GAB, ni de su núcleo duro. Es una TAREA DIARIA que beneficia a pacientes y profesionales y no perjudica a nadie. Compete pues a los gestores y  se malentiende cuando parece un “tira y afloja” entre la administración y AntiBurocracia. Debería ser la administración la más decidida en su puesta en marcha en defensa de los usuarios y de los profesionales. Un solo ejemplo: una mujer da a luz y se le da un informe del parto, ¿por qué el informe de maternidad para cobrar una prestación, si hasta tienes la inscripción del Registro Civil? El remate es que lo haga el médico de atención primaria, con el informe del parto firmado por el ginecólogo.
Si nuestros responsables quieren que hagamos todas las recetas de lo prescrito en urgencias y toda la IT y todos los papeles de la Tierra, pues es fácil: sacan una norma, la firman y tienen así la primaria que quieren. No más vueltas.

Es nuestra intención preparar un “FIN DE NEGOCIACIONES”. Hemos intentado hacernos entender hasta donde hemos sabido, con el resultado que aquí os exponemos. Por supuesto que cuando hablamos de fin de negociaciones no queremos decir que nos vayamos a casa a lamentarnos, pero sí que dejamos la actividad hasta que se mojen y después contestaremos.

Esperamos vuestras aportaciones y vuestras opiniones.

¿Qué creéis que se debe hacer?
José Luis Quintana, médico de familia, en nombre del “Núcleo Duro” del GAB

Antiburocracia: querer es poder

mayo 26, 2011

Resulta que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha ha remitido a los centros sanitarios un documento, fechado el 25 de abril, con el título “Documento de la Dirección General de Atención Sanitaria y Calidad por el que se dictan instrucciones en relación con el desarrollo del programa de desburocratización de la consulta” (aquí, en PDF) al que se suma una versión dirigida directamente a los pacientes: “Información a pacientes en relación a la documentación que deben recibir cuando son atendidos en centros sanitarios del SESCAM” (aquí, en PDF).

En él se abordan varios de los temas burocráticos que ahogan a las consultas de Atención Primaria, como los justificantes, los informes varios, las recetas de otros, las peticiones de interconsulta y las solicitudes de transporte sanitario.

Resulta todo un ejemplo de claridad y precisión en el lenguaje. Como ejemplo, en el apartado “Emisión de primeras recetas” pone lo siguiente:

“La responsabilidad de la emisión y correcta cumplimentación de la receta médica oficial para facilitar a todos los pacientes la dispensación de los fármacos prescritos, recae en el facultativo que realiza la indicación del tratamiento. Por ello, en el mismo acto asistencial deberán facilitarse a aquellos las recetas necesarias para iniciar el tratamiento prescrito.

Esta instrucción es aplicable, sin excepción, a todos los facultativos del SESCAM, con independencia del nivel o área asistencial al que pertenezcan: Atención Primaria o Atención Especializada (consultas externas hospitalarias, consultas de los CDTES, urgencias).”

Entre otras cosas, a los pacientes se les informa en el segundo documento de lo siguiente:

“… Por tanto, cada vez que un profesional sanitario considere indicada una medicación y así se lo refiera, usted debe solicitar a ese profesional (Atención Primaria o Especializada), de acuerdo con la legislación vigente, que le facilite las recetas pertinentes.”

Son documentos breves que, con alguna laguna criticable*, reflejan muchas de las demandas y anhelos del Grupo Antiburocracia de Madrid.

Verdes de envida estamos en Madrid.

*.- En el apartado de recetas (gracias por el soplo, Rafael Jiménez Alés) no se deja claro que el médico de AP podrá negarse a hacer recetas de continuación de tratamientos con los que no esté de acuerdo. Algunos lo sabemos, pero igual otros no lo tienen tan claro y se hubiera agradecido esta precisión en el texto.

Manolo Merino Moína, pediatra de cabecera. CS El Greco


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