La historia nos juzgará

En los estudios de medicina se incluye la historia de la misma. En la carrera resulta “irritante”: “como si Avicena me fuese a ayudar a manejar una colecistitis”. Con el tiempo uno le coge el gusto, porque la historia está llena de estupendos relatos, además nos ayuda a entender por qué se hacían determinadas cosas e intenta explicar cómo hemos llegado hasta aquí. Así, por ejemplo, la fascinante historia de Ambroise Paré nos ayuda a entender por qué se aplicaba un hierro candente a las amputaciones o se favorecía la supuración de las heridas por arma de fuego. En las más de las ocasiones miramos condescendientes a aquellos que sostuvieron teorías que ahora nos parecen verdaderas aberraciones.

Por ejemplo, en 1835, la Academia de Medicina de Lyon dijo sobre el ferrocarril:
El paso excesivamente rápido de un clima a otro producirá un efecto mortal sobre las vías respiratorias. El movimiento de trepidación suscitará enfermedades nerviosas, mientras que la rápida sucesión de imágenes provocará inflamaciones de retina. El polvo y el humo ocasionarán bronquitis. Además, el temor a los peligros mantendrá a los viajeros del ferrocarril en una ansiedad perpetua que será el origen de enfermedades cerebrales. Para una mujer embarazada , el viaje puede comportarle un aborto prematuro… Por no hablar de la opinión que sostuvo The Lancet en esa época y que podemos ver aquí.

El otro día, a primera hora, acude a mi consulta Antonia, de 64 años, un clásico de mi consulta, “de urgencias”: Temprano, casi de noche, ha recibido una llamada de su Córdoba natal para decirle que su hermano pequeño, previamente sano, ha amanecido muerto, que a los médicos les parece un infarto de miocardio, pero que quieren hacerle una autopsia. Antonia llora y chilla con su familiar al otro lado del teléfono. Cuando cuelga se encuentra fatal y… se baja a la farmacia a tomar la tensión: 170/100 y… llega de urgencias a mi consulta preocupada por si le va a pasar algo.

Me acordé de Avicena, de Paré, de la Academia de Medicina de Lyon, y pensé… ¿qué dirán los futuros libros de historia de la medicina de nosotros? Espero al menos que nos miren con condescendencia.

José Luis Quintana, médico de familia

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One Response to La historia nos juzgará

  1. Nos mirarán con cariño… como nosotros a los humoristas (por los humores no por la risa) y a los trepanadores de cráneos… y es que la ciencia avanza que es una barabaridad.

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