Podemos probar otras…

La información completa aquí.

¿Por qué pagamos entre todos un fármaco que nuestros expertos dicen que, de momento, no se use porque hay mejores alternativas? Hay centenares de ejemplos.

¿Cuándo abordamos en serio la financiación de los medicamentos?

José Luis Quintana, médico de familia

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13 Responses to Podemos probar otras…

  1. Enrique Gavilán dice:

    Muchos economistas de la salud llevan años pidiendo eso mismo. Es lo que se supone que hace el NICE británico, que ha supeditado la financiación de nuevos fármacos a estudios de costeficiencia favorables. En España dicen que vamos a ese escenario. Pero algo me dice que no de la manera que en UK, sino mucho más light.
    Saludos

    • José Luis Quintana dice:

      Pues es mucho mejor hacerlo con tiempo y argumentos que cuando no quede más remedio porque estemos a punto de quebrar y sólo por ahorrar

  2. Javithink dice:

    Bueno…no es oro todo lo que reluce en el NICE tampoco… a igualdad de Coste/AVAC a veces se subvencionan medidas estratégicas para la industria o con impacto social (ca de mama, por ejemplo) mientras que otras se quedan en un segundo plano.

    Supongo que lo diferencial del NICE es la transparencia con la que toma sus decisiones… (aunque siempre sea mejorable, claro) y la búsqueda de la objetividad de las mismas (independencia y tal).

    Una buena explicación de los parámetros farmacoeconómicos que rigen las decisiones del NICE se puede encontrar en: http://www.npci.org.uk/ldm/public/e_learning/health_economics.html

    • José Luis Quintana dice:

      Gracias por la información. Seguro que no hay sistemas perfectos, pero el nuestro… no hay por donde cogerlo.

      • Enrique Gavilán dice:

        El NICE no ha estado exento de conflictos de interés y de presiones por los lobbys (sobre todo de asociaciones de pacientes). Ni es un sistema perfecto. Ni se fija sólo en razonamientos de costeefectividad, sino también de relevancia social (en cierta lógica es normal y no todo lo deben decir los números).
        Pero me da una idea de su alcance el hecho de que la industria lleve años pensando en driblar la actividad del NICE, y de ahí que hayan pactado un puenteo: el innovation Pass. Hablo de todo ello en mi nido hace unos días (http://wp.me/pD3FL-Pl). Esperemos que sólo sea aplicable para ciertos medicamentos, como para las enfermedades raras, y que se quede sólo ahí…
        Abrazos

      • Javithink dice:

        La necesidad de parámetros de preferencia social que guíen (en parte) el rumbo de las políticas sanitarias es clara, el problema está cuando en una misma institución se mezcla la utilización de datos “duros” y datos “blandos” para la toma de decisiones; es en ese momento en el que se corre el riesgo de justificar lo uno por lo otro, formando un “totum revolutum” de difícil organización…

  3. Asun dice:

    Y como dices José Luis, centenares de ejemplos, menos sofisticados incluso que el que ponéis, que llevan años en el mercado farmaceútico y cuyo uso está practicamente proscrito por nuestras autoridades sanitarias.
    Si el fármaco ha pasado todos los obstáculos y habéis dejado que esté disponible en la oficina de farmacia, no critiquéis a los que los utilizan. Y si os parece que no se debe prescribir, sacadlo del mercado!
    Es como aquellos UTB: utilidad terapeútica baja, que no se pueden mandar pero nadie coge el toro por los cuernos…

    • José Luis Quintana dice:

      Pues tienes toda la razón, precisamente por eso hay que replantearse le financiación

    • Enrique Gavilán dice:

      Pues el otro día le explicaba eso mismo a mi suegro, y me decía, con cierta lógica: “vale, todo lo que tu quieras, pero si los médicos sabéis que no sirve para nada el medicamento, para qué hay gente que lo utiliza?”. De cajón de madera de pino. También hay televisores malos (de baja utilidad y con cociente coste-efectividad bajo) en el mercado, pero nadie los compra, salvo que no seas tu el que lo vayas a pagar, ni a utilizar, y sólo seas el intermediario que de alguna manera se beneficie de que el cliente lo compre, y te pongas a recomendarlo como loco. Un poco tosco el ejemplo, no sé si sirve, pero bueno. Para todo lo demás, mastercard.
      saludos

  4. Miguel dice:

    Lo más sorprendente de todo es que además es de aportación reducida.

  5. Jose Manuel Soto dice:

    Perdonarme que discrepe de nuevo:

    En las enfermedades mentales hay matices, muchos matices, tantos como pacientes. Una depresión pura, o de libro no existe, siempre viene acompañada de otros trastornos asociados que permien el ajuste a un tratamiento con perfiles distintos (mas serotoninérgico, mas sedante, mas noradrenérgico, etc).
    La agomelatina, a priori es un agonista de la melatonina, con poderes antidepresivos que actuan por una via totalmente nueva.

    Me parece increible que se tire por tierra años y años de investigación, porque se plasme en un folletito”una conclusión tan simplista.

    Y, ojo, a mi particularmente me parece un antidepresivo flojo, devido a mi poca experiencia con esta molécula. Pero ello no es obice para “tacharlo” de esta forma tan burda.
    Si está disponible es porque las autoridades lo han aprobado, y punto. Que no vale, pues que se prohiba, y que cada palo aguante su vela. Pero ya está bien de tante hipocresía, y tantas baras de medir.

    El otro día leía en el JANO que el 15% de los gastos de los sistemas de salud emanan del consumo del tabaco, suponiendo 15.000 millones. Esto es el doble de lo que las autoridades recaudan por los impuestos del tabaco. Otro acto hipócrita mas de nuestras maravillosa administración. A Dios rogando…
    El tabaco mata pero lo permito (y cobro). La agomelatina no vale para nada, pero lo permito (y cobro).

    De nuevo proclamo a los 4 vientos, que como sigamos el juego a estos ineptos, mal vamos…

    Yo como médico haré lño que dicte mi conciencia y buen hacer, usando todo (TODO) el arsenal terapéutico que tengo a mi disposición, y que de forma legal se me permite utilizar. No voy a caer en la trampa de de la administración…

    Que se hagan mirar su bipolaridad manifiesta, y me dejen a mi ejercer como médico.

    • Enrique Gavilán dice:

      Jose Manuel,
      Si me lo permites, las conclusiones a las que llega el folletito al que aludes son las que son. Creo que informan de una manera imparcial lo que el medicamento aporta, que no es mucho, respecto a lo ya comercializado, y esas son sus conclusiones. Ni más ni menos. ¿Simplistas? ¿Burdos?
      Estos folletitos los elaboran profesionales de a pie, por lo general, aunque lleven el sello y el apoyo editorial de la consejería de turno. ¿Que la administración debería separar aprobación de financiación? Estoy de acuerdo contigo. Puede estar aprobado porque puede que haya pacientes concretos a los que podría beneficiar, una vez agotadas otras alternativas terapéuticas de primera y segunda línea que presentan un balance beneficios/riesgos-inconvenientes-coste más favorable. Y porque, básicamente, cumple los requisitos que marca la ley. Por eso estará aprobado: las agencias reguladoras lo que miran a la hora de aprobar medicamentos es eso. Pero si no aporta nada nuevo nos podríamos plantear no pagarlo entre todos, o sea, no financiarlo a cargo de los presupuestos del estado, o financiarlo en determinados supuestos. Ese es el quid de la cuestión. Prohibir un medicamento no es la solución. Pero financiar todo, funcione o no funcione, por el hecho de que ha costado dinero generar ese medicamento, pues qué quieres que te diga…
      Pero ese es otro tema. Decir que la administración juega a un doble juego porque aprueba y financia medicamentos que luego va diciendo que no aportan nada nuevo es no conocer bien como funciona este tema, a mi modo de ver. La administración juega a un doble juego, sí, pero no por ese motivo. Tiene que darle juego a los medicamentos “innovadores” porque genera ingresos a las compañías, que a su vez pagan impuestos y emplean a mucha gente. Mira al mercado a la hora de dar manga ancha a la aprobación de medicamentos, pero luego viene el momento de pagarlos y entran en juego los genéricos y las políticas de uso adecuado del medicamento, como es lo suyo. No es algo tan simple ni tan burdo como lo que tu planteas.
      Por otro lado, ya quisieramos que la industria generara documentos de información técnica de los medicamentos tan imparciales. Todos sabemos lo que pàsa con los panfletos que entregan los repres… Eso, perdona que te diga, estimado compañero, eso sí que es un doble juego, en toda regla!
      Saludos

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