En Atención Primaria, prima la atención

Hoy, 12 de abril, se celebra el día de la Atención Primaria. Con este motivo queremos publicar la carta de Roberto Sánchez.

LLAME A LA PUERTA, YA NO SALDREMOS A LLAMAR PERIÓDICAMENTE.

Si usted tuvo un problema de salud por el que tuvo que pedir cita con su médico de cabecera y sintió que esperó muchos días para ser visto, esperó mucho tiempo en la sala de espera, cuando pasó a la consulta no se le dejó hablar lo suficiente para contar su problema, se le exploró por encima, se le despachó rápido, se le pidió una analítica o una prueba que tardaron mucho en hacerle o una cita con el especialista que no llegaba nunca… debe usted leer estas líneas que van a continuación.

Aunque la gente no se dé cuenta, cuando dice que “la medicina es una profesión vocacional”, se refiere al médico de cabecera, que es la base del sistema sanitario. Uno no nace con vocación de ver radiografías o de ocuparse de un riñón.

Ahora el médico de familia estudia la carrera de Medicina, supera el examen MIR y cuatro años más de especialidad. Es un profesional polivalente, accesible, especialista en las enfermedades frecuentes, altamente cualificado para tomar decisiones difíciles en casos difíciles, sabedores de los límites de su conocimiento en algunas áreas y un profesional sobre todo, humano y cercano a sus pacientes. El médico de cabecera les conoce bien y eso le permite tomar decisiones mucho más adecuadas al caso que si no fuera así. A todo el mundo le gusta cuando va al médico que sea siempre el mismo porque es el que le conoce.

Pues bien, se da la circunstancia de que los que mandan y que saben poco de médicos de familia, de Centros de Salud y de la sanidad pública porque no la usan, están destruyendo este sistema que tan bien valorado está por la gente.

Si la cosa continúa a este ritmo pronto los médicos de cabecera desaparecerán tal cual o su figura quedará reducida a algo simbólico.

¿Saben ustedes por qué dicen que hacen falta médicos en España? Médicos hay, si no los hubiera, dejarían a más gente estudiar la carrera y listo. El problema es que hay mucha gente que quiere estudiar Medicina, pero nadie quiere ser médico de cabecera. No hay más que echar una ojeada estos días a las elecciones de los licenciados que escogen una especialidad después de haber hecho el examen MIR.

¿Por qué? Las Consejerías de Salud de todas las Comunidades Autónomas, con independencia de su signo político, maltratan de sobremanera a sus médicos de cabecera.

Les dan 5 minutos por paciente (en lo que el paciente entra, se le saluda, se la da la mano, se sienta y cuenta lo que le pasa, ya se han ido 4; y todavía queda explorarle, decidir el diagnóstico, poner el tratamiento, darle las recetas, a lo mejor la baja, a lo mejor pedirle alguna prueba, revisar sus problemas pasados, revisar la medicación que toma…), unas listas de hasta 50 y 60 pacientes diarios, les tienen sometidos a múltiples tareas burocráticas, tienen que realizar las visitas a domicilio y las urgencias que se presenten…

Así es imposible atender bien a tu gente, así es fácil que se te pase algo gordo, que le pase algo a algún paciente por no disponer de las condiciones adecuadas para trabajar. Cuando las cosas pasan, llegan los lamentos. No sólo es que un día ocurra una desgracia en este sentido, sino que los médicos de familia quieren dar una atención de calidad, en las condiciones que se merece la población que paga con sus impuestos.

Los médicos más mayores cuentan que siempre se han sentido identificados con su trabajo, pero que ahora hay una distancia insalvable entre ellos y sus jefes, que no son sensibles a las propuestas de mejora y que parecen vivir en otro planeta.

La situación de los médicos de cabecera jóvenes es aún más preocupante. Obligados durante los primeros diez años de ejercicio profesional a ir de acá para allá. Contratos de días en distintos centros de salud, algunos de semanas en los que procuran cogerte hasta el viernes para no pagarte el fin de semana. Inestabilidad, precariedad. La mayor parte de ellos optan por dejarlo y volverse a presentar al MIR para hacer otra especialidad, o se van a trabajar a las urgencias de los hospitales, o a otro tipo de unidades, como las de atención domiciliaria o de emergencia, o al extranjero…

Ésa es la verdadera razón por la que no hay médicos en España.

La medicina de familia se resquebraja, señores.

El día 12 de Abril es el Día Mundial de la Atención Primaria y los mandamases de turno del gremio se harán la foto con los políticos de turno, pero la realidad no se construye de arriba a abajo, sino de abajo a arriba.

Los profesionales están motivados, quieren cambiar las cosas por ustedes, porque les importan, como en el eslogan, las personas. Pero se ve que solos no pueden. La Administración en forma de Consejería de Comunidad Autónoma o de Ministerio de Sanidad no es sensible, nunca lo fue, a sus peticiones.

Por eso necesitan su ayuda. Esta vez los médicos les piden ayuda a ustedes, para llamar la atención de los que mandan.

Roberto Sánchez Sánchez.

Médico residente de cuarto año de Medicina Familiar y Comunitaria.

Centro de Salud Prosperidad.

Madrid

ATENSIÓN PRIMARIA

3 respuestas a En Atención Primaria, prima la atención

  1. Senén dice:

    Esta conducta de “divorcio” entre el médico de familia y los pacientes indicada por los “lideres políticos” entre los que lamentablemente se encuentran colegas que parecen venir de un extraño planeta exterior a nuestro sistema, demuestra un desconocimiento brutal de lo que realmente es la “relacion medico-paciente” que es una unidad y en el caso de los médicos de familia es relacion “medico-familia” con todo lo que ello conlleva. Las actuales normativas, descuentos, baja de salarios, reestructuración de equipos, etc. se hace con un sentido economicista, totalmente carente de sentimientos y muy alejado de la verdadera vocación medica. Se busca que sea todo “buenos negocios”. El resultado será aumento para los que puedan de la medicina privada, y el pobre, pues, que se joda, junto con el personal de la salud que no se pueda escapar de esta “prensa” seudocientífica que solo empuja cohercitivamente hacia el barranco.
    Podriamos decir nuevamente “Viva la muerte” pues estas nuevas medidas en la Salud Publica nos llevaran a que ella, la pelona, aumente mucho el marcador a su favor.

  2. Juan Quintana dice:

    Totalmente de acuerdo en el texto, pero he de destacar, para quien se plantea esta especialidad, que la calidad del trabajo difiere de unos sitios a otros y de unos equipos a otros. Generalmente, si a los profesionales sanitarios les dejan tomar las riendas, el trabajo sale bien.
    Yo he estado 5 años trabajando en un centro de salud con 23-27 pacientes/día, con 3-5 citas no demorables, con 0-2 avisos a domicilio por semana, con casi toda la burocracia fuera de la consulta, con acceso a todas las pruebas diagnósticas, con menos de 2 días de demora, con cirugía menor, con 2-3 sesiones docentes a la semana, publicando en congresos y revistas y con enfermería haciendo primera valoración de las urgencias. Los incentivos, irrisorios. Pero trabajando a gusto.

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