Para quitarse el sombrero

A través del excelente Butlletí Groc he llegado al artículo Mercaderes en el Templo: hegemonía del paradigma bio-comercial en psiquiatría de la revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. Es magnífico. Dos compañeros, un psiquiatra y una enfermera especialista en salud mental, del Hospital Universitario de Canarias, describen la influencia de la industria en el quehacer diario. Hablan de psiquiatría, pero podría ser de cardiología, neurología, cirugía, pediatría, medicina de familia o cualquier otra especialidad. Las conclusiones serían completamente paralelas.

No me resisto a copiar/pegar parte de sus conclusiones:

[…] En línea con plataformas como No Gracias (www.nogracias.eu), los autores hemos decidido cortar nuestros vínculos con la industria farmacéutica. Hemos hecho estudios para ellos y cobrado por ellos (ahora la última tendencia es que, además de pagarte por recoger unos datos, te ponen de autor corporativo, con lo que acabarán decidiendo también nuestro currículum y quién ocupa o no una plaza en la sanidad pública), hemos viajado a congresos y jornadas diversas, hemos ido a múltiples comidas y cenas “de trabajo”… Todo ello en el convencimiento de que tal conducta no afectaba a nuestra prescripción, que éramos capaces, pese a ello, de mantener la independencia. Pero descubrimos que no era así. Descubrimos que nos costaba prescribir un genérico, que nos era difícil no recetar la última molécula presentada… Y no pretendemos hacer apología de nuestra posición. No conocemos psiquiatras corruptos que indiquen tal fármaco a cambio de tal recompensa. Y creemos que puede haber compañeros que sean capaces de mantener su independencia a pesar de ese contacto con la industria, pero nosotros no pudimos mantenerla, y ahora queremos recuperarla. Cortamos lazos con la industria porque también, y es parte de la trampa, sus incentivos te acostumbran a un nivel de vida por encima del que el sueldo de nuestra profesión, en este país, debería permitirnos: viajes al extranjero todos los años, hoteles de cuatro y cinco estrellas, comidas y cenas en buenos restaurantes, libros gratis… Y cuesta renunciar a ello pero, en nuestro caso, lo hacemos. Hemos estado en la trinchera y, lógicamente, no hemos podido evitar mancharnos de barro, así que nos salimos.

Pero creemos que la solución no está sólo en manos de los profesionales. La solución pasa por las administraciones públicas, que deberían responsabilizarse de la investigación y la formación, hasta ahora abandonadas en manos de la industria, así como fijarse en qué fármacos el sistema público debe financiar y cuáles no, por  no aportar nada nuevo. La solución pasa por las asociaciones profesionales, que deberían fijar precios para sus actos científicos que no obligaran a un patrocinio. 

La solución pasa por las direcciones de los centros públicos en que trabajamos, que deberían limitar y controlar (¿prohibir?) el acceso de visitadores médicos. Y, por supuesto, la solución pasa por cada psiquiatra y cada profesional, que debería, deberíamos, reflexionar sobre nuestras teorías y nuestras prácticas, parándonos a pensar qué tipo de Psiquiatría queremos.
 

Ni una palabra más.

José Luis Quintana, médico de familia.

 

12 respuestas a Para quitarse el sombrero

  1. José Luis, te agradezco mucho que hayas compartido este enlace. Creo que “No Gracias” representa una idea que va a ir siendo asimilada cada vez más en la profesión.
    Vivir con nuestro sueldo sin deber nada a nadie ni haber pagado nada de lo que no deberíamos pagar
    Muchas Gracias

  2. fidel dice:

    Es genial lo que compartes con nosotros. Pero los libros buenos son carísimos en relación a muchos sueldos, por ejemplo el de los residentes, así que aceptarlos creo que no condiciona, porque el único objetivo es el bien del paciente, no el tuyo propio, que te los tienes que estudiar. Y puesto que a la administración le importa tan poco la formación…..En todo lo demás estoy de acuerdo con la plataforma.
    Tienes un blog muy adictivo.
    Gracias.

  3. Enrique Gavilán dice:

    Ojalá muchos más compañeros se sumaran a esta postura ética, sobre todo en el hospital. ¡Por una atención sanitaria libre de humos industriales!

  4. José Luis Quintana dice:

    Muchas gracias a vosotros. Este es un tema que me interesa y me preocupa. Los autores del artículo describen muy ben eso de… a mi no me afecta esto… mi prescripción está a salvo de la influencia de la industria. Hay mucha literatura que dice lo contrario y “la prueba del 9” es que si se hace así es porque funciona.
    El asunto de los libros que plantea Fidel también tiene mucho interés. Poner al zorro a cuidar las gallinas (la industria nos da la formación)no parece razonable. Por no hablar de ordenadores, restaurantes, viajes…

    Además todo el artículo es estupendo sobre el muy espinosos asunto de la invención de enfermedades (la traducción del termino inglés de disease mongering tan difícil de castellanizar)

  5. Mariela Morell dice:

    Fidel, el libro que te regala el visitador médico puede ser fantástico y “libre de humos” y el beneficio es para el paciente.. y, aunque no lo creas, también lo es para la industria. Se trata del hecho de “el regalo”, que con ello te van atando, ganando,tomando café, atando… Hablo del vínculo “emocional” que creas con el visitador y luego llegan otras dádivas. No lo infravalores y te creas a salvo de ello, hay mucha literatura al respecto. Quizá hay muchos profesionales que consigan librarse de ese circulo “acepto-agradezco-no me vinculo-no receto”. Si se regala, es que revierte en beneficios y hay mucha literatura al respecto. En la residencia y en los años siguientes vi como yo entraba en el juego (..tenía cierto mal rollo..) y empecé a tomar distancia hasta ahora, que reconozco que me he vuelto bastante radical..
    Un cordial saludo

  6. fidel dice:

    Quiero aclarar que hablaba de libros como el Harrison, el Mandell, el Braunwald, etc, que llevan muchas ediciones desde que acabé Medicina, y que es difícil estar actualizado, si no lees la última. No hablo de los libros monográficos sobre hipertensión, diabetes, etc, que han “sponsorizado” los laboratorios farmacéuticos.
    Se pueden leer muchos artículos, pero algunos de ellos no resisten la prueba fundamental, que es que sostengan con el paso del tiempo, por lo que libros como los que comento, me parecen muy buena ayuda.
    Además, es muy difícil ir de “pureza total”, porque somos personas, y a veces, alguien es más amable de lo normal, con alguna intención, o te regala un simple dulce,… y no sabes muy bien donde está el límite, ya que en nuestra sociedad también hay reglas de “buena educación”.
    No sé si es verdad, pero he oído, que legalmente, los laboratorios se pueden deducir por conceptos como estos (formación), con lo cual, me parece difícil de erradicar.
    Saludos

    • José Luis Quintana dice:

      El asunto seguramente es que con estas “reglas de juego” no hay solución. Hay que rediseñar la relación (a mi modo de ver inevitable) entre médicos e industria en otros términos. Actualmente la mayor parte de los fármacos que se lanzan, según el análisis de los expertos, no aportan nada o casi nada y, sin embargo, algunos consiguen una penetración en el mercado muy rápida, sustentada un mucho en dádivas y marketing.
      Otro ejemplo, los fármacos agrupados bajo el nombre de “sysadoa” (los fármacos para la artrosis)no paran de acumular evidencia sobre su nula eficacia. Suecia los retira, España los mantiene mientras el país “las pasa canutas”.
      Hay muchas cosas que retocar en todo esto: viajes, espectáculos, congresos…

  7. jab dice:

    ¿Ahora os dais cuenta? Que pena me dais… no quereis vivir ya como vivias….esto es como el que róbó durante mucho tiempo y ahora se convierte en abogado de las buenas causas.Evidentemente mejor que continuar sí es, pero conozco muchos que durante mucho tiempo se reian de los que NO “entrabamos por el aro” y ahora que hay que “apretarse el cinturón” y ni el sistema ni ” la industria” pinta bien se hacen mas papistas que el Papa. En fín, cada uno su conciencia pero muchos quedan bien reflejados AHORA.
    Un saludo

    • José Luis Quintana dice:

      No seré yo el que diga que lo que yo hago está bien y lo de los demás no. La mayor parte de los médicos, como la población general, es honrada. Pero se mueve en un sistema donde es muy complejo sustraerse a determinadas influencias. Es más que probable que, en otros ámbitos que no conocemos la relación sea la misma, porque en el fondo es el viejo “Poderoso Caballero es Don Dinero”. Esto es mucho mas antiguo que la crisis del sistema, de la industria y todas estas cosas.
      No seré yo el que vaya de “sobrao”. Ninguno de los que ha escrito me da pena

  8. Gracias por hacer referencia a nuestro trabajo. Por supuesto, no estamos orgullosos de haber participado de los beneficios de la relación con la industria en el pasado. Pero llegados a este punto y a falta de una máquina del tiempo, sólo nos queda la opción de reconocer el error e intentar hacer las cosas mejor. De ahí nuestro artículo y nuestra posición actual en él recogida. Supongo que es mejor rectificar que permanecer en el error.
    En cualquier caso y por si pudiera interesar, os dejo un enlace a un blog sobre psiquiatría que escribimos, en una línea similar a la del artículo:

    http://www.postpsiquiatria.blogspot.com

    Un saludo.

    • José Luis Quintana dice:

      Gracias a vosotros, porque el artículo entero es magnífico. Conocía el blog, pero no fui capaz de asociar las dos cosas. Enhorabuena por ambos.

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