La Ley de Mutuas de la Seguridad Social

enero 15, 2014

Reproduzco, por su indudable interés, el comunicado de FAISS (Federación de Asociaciones de Inspección de Servicios Sanitarios). En estos tiempos de conflicto generalizado, al de la Ley de Mutuas de la Seguridad Social no se le está dando la importancia que debería. Es probable que, en un futuro no lejano,  lo lamentemos.

FAISS

La Federación de Asociaciones de Inspección de Servicios Sanitarios (FAISS) considera que el anteproyecto de Ley de Mutuas de la Seguridad Social aprobado por el Gobierno supone un “torpedo en la línea de flotación” del Sistema Nacional de Salud (SNS) al poner las bases de una transformación de la asistencia sanitaria actual hacia una asistencia mutualizada privatizada dirigida por los empresarios que romperá los principios de universalidad y equidad del SNS.

El pasado 20 de diciembre de 2013, el Consejo de Ministros aprobaba el “Anteproyecto de Ley de Mutuas de la Seguridad Social”; y abandonaba así la tramitación del proyecto de Real Decreto (RD) de reforma de la Incapacidad Temporal (IT), tras casi un año de negociaciones. El Gobierno regalada por Navidad, a la patronal, su ansiada nueva Ley de Mutuas, aparcando lo relativo a la modificación de la gestión de la IT debido a las reticencias provocadas entre las asociaciones profesionales de facultativos y la propia inspección de servicios sanitarios.

Nuestras impresiones no pueden ser peores, aún más que las del denostado proyecto de Real Decreto. El “Anteproyecto de Ley de Mutuas de la Seguridad Social” trata fundamentalmente de tres asuntos: La reforma del régimen jurídico de las Mutuas, la modificación de la gestión de la IT y la creación de un “sistema específico de protección por cese de actividad de los trabajadores autónomos”. No obstante nuestra principal preocupación se centrará sólo en los dos primeros aspectos, por lo que entrañan de grave perjuicio para los derechos de pacientes, trabajadores y profesionales del SNS, además de suponer un “torpedo en la línea de flotación” del Sistema Nacional de Salud (SNS) al poner las bases de una transformación de la asistencia sanitaria actual hacia una asistencia mutualizada privatizada dirigida por los empresarios que romperá los principios de universalidad y equidad del SNS.

Con esta ley se dulcifica la denominación de las Mutuas Patronales, Empresariales o MATEPSS, adoptando el bondadoso nombre de “Mutuas de la Seguridad Social”. Parece olvidarse que las cotizaciones sociales de la IT son un pago en especie a los trabajadores por ejercer su actividad laboral y, a fin de cuentas, ya es dinero de éstos. En el diseño de este régimen jurídico, todos los órganos directivos y gestores están formados por empresarios o personas designadas por ellos.

Y la llamada “Comisión de Control y Seguimiento” con participación sindical, pero con funciones informativas más parece una maniobra para contentar que controlar. Los únicos controles técnicos que el régimen jurídico prevé para las Mutuas son los de la Intervención General de la Seguridad Social, respecto auditorías de cuentas y cumplimiento, y la Inspección de Trabajo, en cuanto a sus competencias en normativa laboral. Ninguna autoridad pública del Estado central o de las CC AA, controla de forma sistematizada la actividad asistencial sanitaria (consultas, pruebas, tratamientos, intervenciones quirúrgicas) que las Mutuas hacen con cargo a los fondos públicos, como sí ocurre con cualquier Centro de Salud y los hospitales del SNS. Y eso que, más del 16 % de la asistencia sanitaria común que el SNS presta a los trabajadores es de origen profesional y debería haber sido atendida por las Mutuas (no perjudicando los presupuestos del SNS y saturando sus servicios) y los trabajadores haber percibido superiores prestaciones económicas por IT.

Con la nueva gestión de Propuestas de Alta, si en el cortísimo plazo de 5 días, la Inspección Médica no hubiera contestado a la Mutua (o ésta no hubiera recibido la respuesta), al 6.º día se aplicaría un “silencio administrativo positivo” que produciría el “alta presunta”, pero efectiva, del paciente. Creemos perverso e inadmisible este procedimiento, que consigue que las Mutuas obtengan la capacidad de dar altas, de facto, aunque no formalmente. Basándose en que las “comunicaciones” entre todos los agentes (Médicos del SNS, INSS, Mutuas) “se realizarán preferentemente por medios electrónicos…”, como preveía el abandonado proyecto de RD, se abre la puerta para que las Mutuas, con la excusa de controlar la adecuación de una prestación económica, tengan acceso a la “totalidad de la historia clínica” de “todos los trabajadores del Sistema de la Seguridad Social”, hayan estado de baja o no en alguna ocasión.

Además las Mutuas podrán suscribir convenios con los SRS (Servicios Regionales de Salud) de las CC AA para adelantar asistencias de trabajadores de baja. En el fondo, el sistema, presentado como una mejora, va a ser un forzamiento a los SRS para que suscriban dichos convenios y abonen parte de su presupuesto por las referidas asistencias, detrayendo fondos de la asistencia general del SNS para beneficiar a las Mutuas que ya obtienen una ventaja con la reducción derivada de los acortamientos de los procesos de IT por saltarse las listas de espera habituales para el resto de pacientes del sistema. Ello, va a suponer que, con cargo a los fondos públicos, se priorizará la asistencia de los trabajadores frente al resto, lo que rompe el principio de equidad del Sistema.

Como consecuencia se ha emitido un Comunicado que ha sido reproducido en Acta Sanitaria y en Diario Médico. Desde aqui hacemos un llamamiento a a las organizaciones de profesionales sanitarios (sociedades, colegios y sindicatos), a las asociaciones de pacientes, a los sindicatos generales, a los partidos políticos y a otras organizaciones sociales afectadas a rechazar y oponerse a este proyecto de Ley contra los derechos de pacientes, trabajadores y profesionales del SNS.

José Luis Quintana, médico de familia.


Caesar caesaris, deus dei

agosto 20, 2012

Recibo, por correo electrónico, una nota, que proviene de los sindicatos,  en la que nos informan de los descuentos por incapacidad temporal, que se aplicarán a los empleados públicos a partir del 1 de septiembre.

Dado que me manifesté públicamente en contra la los planteamientos iniciales, he de decir ahora, que este planteamiento va en una dirección más razonable. Salvaguarda casi todos los derechos de los verdaderamente enfermos.

A Dios lo que es de Dios y a César lo que es de César.

José Luis Quintana, médico de familia.

 

P.D.: Insisto en la necesidad de perseguir “por tierra, mar y aire” a los defraudadores que llevan más de un mes de baja y que ya no pierden salario… de eso hablaremos otro día.


Un desastre llamado incapacidad temporal o la maceración de los problemas

febrero 21, 2012

Voy a ser sincero: lo que me parece más desagradable del “día a día” de un médico de familia es la incapacidad temporal (IT). Permanece casi invariable desde el “anterior régimen” , su funcionamiento es absurdo por completo. Genera toneladas de papeles, a todas luces innecesarios.

  • No se puede sostener que, un paciente cáncer de pulmón, tenga que presentarse más de 50 veces en el centro de salud, en un año, para poder obtener la prestación correspondiente.
  • No es de sentido común, que un paciente con diarrea, para ausentarse 48 horas del trabajo, tenga que ir dos veces al centro de salud. Además no puedo estar mas de acuerdo con lo que dice Julio Bonis: hacer ir al paciente al médico siempre para la IT, favorece a los defraudadores.
  • Es a todas luces fuera de la ley, que un paciente ingresado en un hospital, reciba una certificación de estar enfermo y no poder ir a trabajar de un médico de atención primaria, que puede no haberle visto nunca.
  • Un papel por cada trabajo. Es la más clara demostración de que emitimos “vales” para las empresas… como en las recetas.
  • El listado es tal, que lo voy a detener aquí por no hacer esto infinito.

Tuve la ocasión de participar en una propuesta de modificación de la IT que presentamos a la entonces ministra Trinidad Jimenez, posteriormente Pajín también recibió propuestas para cambiar la normativa. He participado en reuniones con inspectores, técnicos del INSS, médicos de mutuas… sobre estos temas. Todo el mundo sabe que así, no se puede seguir, que hay que hacer de la IT un proceso ágil, moderno, bajo control, vamos, del siglo XXI. Esto, lo deberían saber los ministros de sanidad delos últimos 25 años. Pero somos un país, que solo reforma leyes a toda velocidad cuando nos obligan, véase la Constitución, en el resto de los casos somo partidarios de poner los problemas a macerar… al lento proceso de descomposición.

En Madrid, además, tuvimos la suerte de que la viceconsejera Sánchez dijese que todos los papeles de IT los hace el médico de primaria, que para eso está. Se ha repetido en muchos sitios que la norma es contraria a ley, pero… a macerar. Decía Sánchez que los especialistas harían informes de la situación de la IT y que nosotros, los papeles. Estoy por ver que se solicite un informe de IT y llegue en un tiempo prudente. Mi record está en más de 4 meses para conseguir el informe.

Y para rematar… la mayor parte de los pacientes son estupendos, pero entre medias están los cuentistas. Con grandes limitaciones en la capacidad diagnóstica, sin información del especialista, ni información de las obligaciones laborales del paciente, está uno abocado al enfrentamiento “uno a uno”. Lo más desagradable.

Un desastre completo.

Y en este contexto, nos dicen que nos quieren quitar “la gestión de la IT”. La gestión no la tenemos… tenemos los papeles.

Si de verdad lo que se quiere es gestionar la IT, me parece imprescindible:

  • Redefinir la IT como un documento clínico donde un médico y un paciente aseguran que no se está en condiciones de trabajar.  Es una responsabilidad compartida y no como ahora, exclusivamente del médico.
  • Como documento clínico, debe ser uno por revisión y no uno a la semana. Esto facilitaría que quien lleva el proceso, lleve la IT.
  • En caso de dudas, tanto las que son razonables, como las sospechas de “mucho morro” , poder recurrir a un órgano colegiado que asuma la responsabilidad de la baja o del alta… Así sería más fácil con controladores aéreos, pilotos de avión, conductores profesionales, pacientes cuyo trabajo les obliga a ir armados, bomberos… y montones de casos en los que uno se enfrenta a verdaderos dilemas morales. Si uno tiene a un controlador aéreo delante, que dice que está muy estresado, que teme que tenga un despiste y ocurra una desgracia, tiene pocas salidas, incluso aunque piense que no necesita la baja.
En estas, nos dicen que nos quieren quitar “la gestión de la IT”. Por mí, esta IT, se la pueden quedar. La gestione quien la gestione, será un asco y un desastre.
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José Luis Quintana, médico de familia.

Los verdaderos enfermos no han podido “dejar” la baja

febrero 11, 2012

Más allá de las nocivas y manipulables estadísticas de “brocha gorda”, lo que es seguro es, que los que siguen tratamiento con radioterapia, no “han dejado la baja”. Los enfermos graves son los que, de verdad, van a padecer en sus carnes, la modificación de la normativa.

Los cuentistas y tramposos (y también los que se han repuesto de su enfermedad) han vuelto a su puesto. Qué tiempo y qué país.

José Luis Quintana, médico de familia.


Cuando se quiere, se puede

enero 8, 2012

La información, aquí. Ya no valen más excusas.

José Luis Quintana, médico de familia.

 


Deberíamos aclararnos

diciembre 23, 2011

Germán es enfermero y tiene una enfermedad inflamatoria intestinal. Le llevan los especialistas de digestivo de un gran hospital de Madrid, en el que trabaja. Le he visto muy pocas veces, casi siempre por papeles:  recetas y la incapacidad temporal (IT) de las que, como buen médico de familia, soy un especialista ;-)

En los años que le conozco ha estado de baja cuando se ha hecho una colonoscopia: son tan listos en el gran hospital, que le hacen la colonoscopia, pero no le pueden justificar que ese día no trabaje. Mucha ciencia, mal servicio. Esto ha pasado 2 veces.

También estuvo de baja porque, en la epidemia de estupidez colectiva, que coincidió con la de gripe A, alguien del hospital le diagnosticó de la famosa gripe y le mandaron a su casa encerrado bajo 7 llaves.

Esto, hasta hace unos días, había sido todo.

El día 5 de diciembre -lunes- vino a mi consulta. En la última visita con los digestivos, le habían puesto un tratamiento nuevo y le sentaba regular. Tenía una fiebre intermitente que el día de antes había sido más alta de lo habitual. Tenía guardia y no había ido porque se encontraba mal, el día que vino a consulta, también había tenido fiebre, para la que tomó antitérmicos.

Toda la historia me pareció congruente, le creí. Le tramité la correspondiente IT de domingo y lunes.

A los pocos días, recibí una notificación por la que se anulaba la IT porque, obviamente, yo no le había visto el domingo (ni el paciente había acudido a ningún servicio de urgencias). A pesar de que conté esto por teléfono al correspondiente departamento y, posteriormente, remití un informe en el que lo detallaba, la IT finalmente se ha anulado.

Conozco medio bien la legislación sobre IT y se me ocurren varias cosas:

  • Urge su reforma, es inaplazable. Su aplicación, tal y  como está, lleva a situaciones ridículas.
  • En efecto, no se puede extender un parte de IT si no se ha valorado al paciente. Debería avisarse a los pacientes de que es así, que si no pueden trabajar un festivo, aunque no precisen asistencia, deben acudir a un servicio de urgencias para acreditar su enfermedad (una que, además, le impida el trabajo).
  • Soy más partidario que nadie del control de la IT. La normativa actual favorece el desbarajuste por farragosa y desconectada de la realidad. El médico de familia se encuentra completamente solo ante los problemas con las bajas, en la Comunidad de Madrid un poco más, porque una norma, a todas luces ilegal, nos obliga a firmarlas todas, nos competan o no. No hay más que recordar el conflicto de los controladores. Hay que perseguir y sancionar a los defraudadores (el otro día atendí, accidentalmente, a una paciente que se las había arreglado para llevar casi tres años seguidos de baja, siendo joven y sin grandes problemas de salud) y respetar a los enfermos. No parece razonable agarrarse a la literalidad de la ley para cuestionar a un paciente que no abusa y “armarse de paciencia” con el tramposo.
  • Sé muy bien el problema del absentismo laboral en las empresas públicas, particularmente en la nuestra, pero eso no justifica que se nos aplique un rasero distinto que a los demás ciudadanos. Por tanto, si los trabajadores del Servicio Madrileño de Salud debemos acudir a la urgencia para poder justificar una ausencia laboral en festivo, también lo deberían hacer el resto de los ciudadanos, saturen o no los servicios de urgencias.

Qué país, qué paisaje y qué paisanaje… al parecer lo dijo Unamuno.

Que las navidades nos sean llevaderas.

José Luis Quintana Gómez, médico de familia.


Justificante médico en blanco

mayo 31, 2011

Esto de los blogs es estupendo,  por mucho que a veces dé trabajo o te busque innecesarios sinsabores. El lugar donde está alojado este blog, WordPress, da a los administradores del blog datos sobre los visitantes… cuántos son, cómo llegan…

Para el que sea lector atento, se puede ver que, sistemáticamente, en el primer lugar de las visitas aparece la entrada que hice el 9 de mayo de 2010 “En mi centro se hace así (1): justificantes de asistencia“. Me extrañó el interés por ese post… y miré las estadísticas:

  • Tiene más de 300 (la semana pasada 517) visitas semanales… a mucha distancia del resto de las entradas del año pasado.
  • ¿Por dónde llegan los visitantes? Pues poniendo en un buscador lo siguiente:
  1. justificante medico madrid
  2. justificante asistencia
  3. justificante medico
  4. justificante medico en blanco (el más revelador, que da nombre a la entrada de hoy)
  5. justificante medico acompañante
  6. como hacer un justificante para el trabajo (también muy sugerente)

Lo que va entre paréntesis es mío pero el resto, incluído los errores ortográficos, son la literalidad de lo buscado. Que conste, que yo también cometo errores ortográficos, pero a cada uno lo suyo.

En fin, que es probable que sea un malpensado… pero a mí, me parece evidente, que se trata de personas buscando justificar su no asistencia al trabajo y, en muchos casos, con malas artes.

Espero conseguir dos cosas:

  • Hacer ver a todos con lo que lidiamos los médicos de familia a diario. Supongo, que la libre elección les habrá resuelto a los defraudadores muchos problemas: este no me lo da… pues otro, este se ha dado cuenta… pues otro…
  • Que esta sea la entrada más visitada del blog durante muchos años… permanezcamos atentos a las estadísticas ;-)

José Luis Quintana, médico de familia.


Por favor, leedlo

abril 15, 2011

La información completa aquí. No hace falta añadir más.

Es un gusto leerlo…

Y luego, no se entiende el cabreo de la primaria.

José Luis Quintana, médico de familia.


Las bajas laborales

abril 5, 2011
 
Después de que los inspectores hayan estimulado mi ego :-), gracias de todo corazón y perdón por el retraso, haciendo referencia a unos de mis post, he pensado que debo darles algo en contrapartida: los datos de IT (incapacidad transitoria, vulgarmente baja laboral o lo que se “cogen” los pacientes;-) de mi centro de salud, bueno, sólo los de los compañeros de la mañana, que sé que no se van e enfadar. El primer gráfico, representan la evolución por meses de los días de IT por consulta; en el segundo, en formato “tarta”, los días absolutos de cada consulta en un año; y el último, el que encabeza esta entrada del blog, el gasto anual, valorando cada día de IT en 15 euros. Esto, podría ser un punto de partida para saber como colaborar con vosotros en el problema de las IT y conseguir, siempre pensando en lo mejor para el paciente, como reducir el tiempo de resolución para su reincorporación al trabajo o a las prestaciones a que tiene derecho en caso de incapacidad. Y tal vez algo más, hacer que el sistema sea más equitativo. Es de justicia disminuir las diferencias entre compañeros y entre centros, son diferencias por las que me indigno. Sólo conociendo lo que hacemos, sabremos cómo mejorar.

Y como siempre recalco: los datos (gracias a quienes me han permitido conseguirlos) son nuestros y no de los gestores.
Un saludo “compañeros inspectores”: qué consigáis las carrera profesional cuanto antes.

José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia

Si se quiere, se puede…

febrero 4, 2011

Leo, en el interesante blog de AISSMA (Asociación de Inspectores de Servicios Sanitarios de Madrid), una entrada sobre la “experiencia navarra con la incapacidad temporal

Ya había desarrollado este tema antes, pero no me resisto a volverlo a traer aquí, porque, en el fondo, hay dos formas de enfrentar los problemas:  intentando resolverlos con inteligencia y tesón, como han hecho con esto en Navarra, o con aquello que ha hecho famoso al caballo de Espartero en Madrid, que fue como lo resolvió el anterior equipo de la Consejería.

Si queremos completar el cuadro, no tenemos más que ver lo que se gasta en sanidad en Navarra y lo que se gasta Madrid. Luego miramos lo prioritaria que es la atención primaria en nuestra comunidad. La crisis viene estupenda para justificar todo, pero las cosas no pasan por casualidad.

José Luis Quintana, médico de familia.


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