Los datos y mi interpretación

noviembre 17, 2012

Datos:

– En octubre de 2003 Esperanza Aguirre asume la presidencia de la Comunidad de Madrid.

– En su primera legislatura comienza, con Manuel Lamela como Consejero de Sanidad una frenética carrera por construir hospitales. Se construyen 8 en esta legislatura que se completarán con otros 4 en la siguiente. Muchos más de los prometidos en su programa electoral. Aún tiene que abrirse otro hospital más.

– Los nuevos hospitales, de tamaño mediano, son, o bien pertenecientes a empresas privadas,  o de nuevas formas de gestión (gestión privada de titularidad pública). La excepción es Puerta de Hierro, gran hospital que, simplemente, sustituye al viejo edificio de la Clínica Puerta de Hierro.

– En la segunda legislatura, el consejero Güemes, lanza la idea de “una nueva estructura” y con ella la libre elección de médico y el área única. La idea recibe una importante contestación por parte de los profesionales de atención primaria, pero sale adelante. A la par, comienzan los contactos con la iniciativa privada. La sanidad madrileña como oportunidad de negocio.

– En esta tercera legislatura, en el contexto de una gran crisis económica, se plantea el llamado plan de garantía de la sostenibildad del sistema sanitario público de la Comunidad de Madrid, se pretende privatizar 6 hospitales… los de nueva gestión, y reconvertir otros tres. Eso supone que el Hospital de la Princesa pasa a ser de alta especialización en patología de personas mayores y el Hospital Carlos III se convierte en hospital de estancia media. Además se externalizan todos los servicios no sanitarios. En atención primaria se plantea la concesión de la prestación de la asistencia sanitaria de Atención Primaria  de un 10% de los Centros de Salud, dando prioridad en su gestión a la participación de los profesionales sanitarios que quieran constituir sociedades.

Mi interpretación (buena parte de ella oída a otros compañeros):

Habrá quien crea que no existe conexión entre todos estos acontecimientos, que son producto del devenir de los tiempos, de la crisis y de otras tantas cosas. Respetable.

En mi opinión, asistimos a la colocación de la última pieza de un puzzle iniciado hace mucho tiempo. El área única y la libre elección de médico consigue que la población diana de los nuevos hospitales pase de unos cientos de miles de personas en el mejor de los casos a los 6 millones de madrileños… de momento. El tamaño y organización de los nuevos hospitales (menos Puerta de Hierro) los vuelve especialmente útiles para patología sanitaria poco compleja y rentable. ¿Qué se hace con la patología más compleja? se los lleva a un centro especializado en ellos, en ancianos o pacientes de difícil resolución (La Princesa y Carlos III). Esos hospitales se convierten así en el desagüe de los nuevos hospitales. Los hospitales públicos seguirán haciéndose cargo de lo complejo y costoso… por el momento. Así luego, se presentan las cuentas del Gran Capitán y se dice que las camas privadas son más baratas que las públicas. Es muy difícil saber que ofrece mejores resultados si la gestión pública o la privada. Los datos disponibles (la pregunta es compleja) afirman la superioridad de los resultados en salud de la publica sin costos distintos.

¿Y la primaria qué? pues la primaria lo mismo. Veremos si acaba por imponerse un modelo como el catalán pero express (llevan 17 años para 16 centros de salud gestionados  y aquí pretendemos más de 25 de golpe) o tipo Alzira. Se sabe que no se controla el hospital, sin controlar la puerta de entrada, la primaria. No se puede sostener que el modelo actual de atención primaria de Madrid está agotado. El nuevo modelo aún no está implantado, no tiene ni dos años de vigencia. Si así fuese, exigiría la reprobación de sus promotores y gestores. Simplemente, hace falta otra cosa para que todo cuadre.

En mi opinión, la crisis sólo ha acelerado el proceso, nada más. Esto estaba planeado hace mucho. No es en sentido estricto un problema de dinero, lo es de ideología, de una forma de entender la asistencia sanitaria.

Esta no es la única solución, ni es inevitable. Hay alternativas, seguro.

José Luis Quintana, médico de familia.


“Libreelígeme”

octubre 22, 2012

Imagen del cartel de la película Choose me

Ya he leído en varios periódicos una noticia acerca de la LIBRE ELECCIÓN de profesionales sanitarios por parte de la población, que debe estar basada en una nota de prensa de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. No sé si la nota es demasiado complicada para entenderse o, lo que es peor, está redactada de manera tendenciosa a propósito para que parezca un éxito sin serlo.
Me explico:
En el titular puede leerse: 1.2000.000 madrileños cambian de médico, algo que para la Consejería y su proyecto de LIBRE ELECCIÓN sería estupendo, aunque significara que, más o menos, 1 de 5 madrileños no estaba contento con su médico 😦
En realidad, los datos son otros: algo menos de 600.000 personas han cambiado de profesional en Atención Primaria (AP), ya sea médico, enfermera o pediatra. Los cambios suman 1.003.169 en AP y es de suponer que el resto, hasta el 1.200.000, se han producido en Atención Especializada (AE).

De los cambios de profesional en AP, 3 de cada 4 han sido en el propio centro, o sea, algo que ya se podía hacer o, como decía mi abuela, “Para este viaje no se necesitaban alforjas”.

Curiosamente, la noticia aparece con el titular correcto en el portal SaludMadrid de la Consejería :
Más de 1.200.000 madrileños han optado por otro profesional sanitario o por otro hospital – madrid.org – PortalSalud

Juan Bravo, pediatra, Centro de Salud El Greco