El fin de la infancia de la Atención Primaria en Madrid

marzo 9, 2013

Cuando uno descubre la relación entre Sus Majestades los Reyes Magos y los padres (disculpen que respete el “horario infantil”) algo se rompe definitivamente en uno que ya no se recompone jamás. Queda marcado el fin de la infancia. A partir de ese momento uno no cree en los cuentos y comienza un proceso de maduración que nos hace colocarnos en “el mundo real”.

Vivimos un conflicto sin precedentes en la sanidad de Madrid que ya dura 4 meses: todos los colectivos implicados han mostrado su rechazo (plataformas creadas para canalizar la protesta, firmas de rechazo de en torno al 80% de los trabajadores, sociedades científicas, sindicatos, universidades, colegio de médicos, más de un millón de firmas de ciudadanos, manifestaciones multitudinarias, apoyo de sociedades de ámbito nacional, colegios de médicos de otros partes del Estado…). Todo esto ha servido para cargarnos de razones y para desenmascarar una propuesta que, querían hacernos creer, se hacía por ahorrar. Por lo demás, ahora nos conducen a toda velocidad al precipicio.

Precipicio

En estos cuatro largos y durísimos meses -los peores que recuerdo en mis muchos años en la asistencia- no hemos oído ninguna opinión de los responsables de la atención primaria de Madrid… ni a favor, ni en contra. Dejados literalmente a la deriva, en medio de los rumores, sin explicaciones de por qué un número de centros y no otro, de por qué este modelo y no otro, de cual es el ahorro, de quién es el experto que lo ha diseñado, de quién respalda intelectualmente el cambio… nada, exactamente nada. Prefiero no contarlos, pero no faltará mucho para un centenar de cargos directivos. Ni una sola explicación.

Espero sinceramente que nos hayamos percatado de que en Madrid nadie recibe las cartas dirigidas a los reyes magos de la atención primaria. Tenemos que madurar nuestro pensamiento y hacernos mayores lo antes posible. Porque me temo que lo siguiente que va a pasar es que, ante nuestro descreimiento en los reyes, alguien va a venir a decirnos: sé que no lo entiendes, es porque eres pequeño, pero todo esto es por tu bien. Tiempo al tiempo.

José Luis Quintana, médico de familia.


Al final, manda el bolígrafo

noviembre 30, 2012

News-CampCo-TacPen-1Hace unos días, por la tarde, Julia Otero ha entrevistado al señor Ignacio González, Presidente de la Comunidad de Madrid, en su programa de Onda Cero, Julia en la Onda. Esa mañana, Carlos Herrera (Herrera en la Onda) había hecho lo propio con el señor Fernández-Lasquetty, Consejero de Sanidad de la CAM. Sería de agradecer que la cadena esté tan dispuesta a informar sobre el conflicto que vive la sanidad madrileña, si no fuera por los atisbos de parcialidad que se desprenden de ambas entrevistas.

El señor González ha dicho dos verdades: una, que no va a privatizar la sanidad pública; y dos, que los ciudadanos no tendrán que sacar la cartera para pagar la atención que reciban.

Porque lo que pretende el señor González es “externalizar” la prestación de la atención sanitaria, que no es lo mismo. Y en una atención sanitaria pública-externalizada, el usuario final no es el que paga.

Ya nos han explicado y convencido de que es necesario reducir los gastos, y los han reducido todo lo que han podido en el capítulo más fácil de controlar, el coste del personal: han bajado el sueldo más de un 5%, han quitado una paga extra, han cancelado el abono de los doblajes y repartos, han suspendido la aplicación de la carrera profesional, han prolongado la jornada laboral, han quitado días de libranza por antigüedad y moscosos, han reducido la contratación de suplentes, han reducido las prestaciones en caso de incapacidad laboral, han…

Y, aunque menos aireado, seguro que también han reducido todo lo que hayan podido en infraestructuras y gastos corrientes, en mantenimiento de locales, calefacción…

Pero ¡ay señor!, quién pudiera controlar, meterle mano, ponerle freno a ese otro sumidero por el que se va una parte tan sustanciosa del presupuesto sanitario: el bolígrafo. Sí, sí, el simple y sencillo bolígrafo en manos del médico que, con sus decisiones clínicas, decide cuál va a ser el coste de cada proceso que atiende. Si es necesario hacerle una TAC a ese paciente que ha sufrido un traumatismo craneoencefálico o bien se puede esperar a ver qué pasa. Si es necesario tratar a ese niño hiperactivo con un medicamento de liberación prolongada o bien podría ir tirando con la versión normal, que va peor pero cuesta la décima parte. Si se mantiene ingresado a ese anciano con pluripatología que está requiriendo tantos y tan caros cuidados, o bien lo derivamos a “un hospital especializado en ancianos” aunque pille tan lejos de su casa. Si es tan necesario que en los Centros de Salud haya pediatras para atender a los niños. Si…

A los gestores de la sanidad siempre les ha resultado imposible atacar por ahí. Porque el médico de la sanidad pública, con su condición laboral de funcionario, puede tranquilamente enarbolar la bandera de la ética, puede decidir libremente, “según su leal saber y entender”, buscando siempre el mayor beneficio clínico para el paciente, al menos lo que a él le parezca lo más conveniente: le van a pagar lo mismo, ni más ni menos, a final de mes.

Es verdad, si llegara a producirse la “externalización”, los ciudadanos no tendrán que sacar la cartera. Porque, recordemos, hay tres clases de relación médico-paciente:

1) La medicina privada, en la que el paciente paga directamente cada uno de los costes, y muchas veces se encontrará más satisfecho cuantas más cosas -y más caras- le hagan, es la medicina de la complacencia (el médico se esfuerza en complacer al paciente), del “cuanto más, mejor” (el médico, cuanto más hace, más gana).

2) La medicina pública-externalizada en la que el paciente no paga, pero su atención siempre es un saldo negativo para el prestador del servicio, el médico se esfuerza en complacer a su empleador, es la medicina del “cuanto menos, mejor” (cuanto menos hago, menos pierdo), y

3) La medicina pública de prestación pública, en la cual el médico se esfuerza en complacerse a si mismo al procurar el mayor beneficio clínico para el paciente (no quiere decir que siempre lo consiga), es la medicina del “cuanto mejor, mejor“, que deja en segundo plano -sin despreciarlos, solo en segundo plano- tanto los costes económicos como la simple “complacencia” del paciente.

Así que si llegamos a tener la desgracia de que la sanidad pública sea gestionada con criterios mercantiles, con la vista puesta en el beneficio económico más que en el beneficio del paciente, los usuarios recibirán un servicio mucho peor, porque el bolígrafo del médico estará lastrado por las consecuencias económicas y laborales que sus decisiones puedan tener sobre si mismo, sobre sus ingresos y hasta sobre su estabilidad laboral, y así, seguramente, muchos médicos tendrán que arrinconar la bandera de la ética. Y, en realidad, es muy posible que algún paciente acabe decidiendo pagarse por si mismo el TAC que no le han pedido o el medicamento de liberación prolongada que no le han prescrito. Es la única forma de que la sanidad pública sea rentable, así sí se podrá prestar incluso con la reducción presupuestaria del 15% prevista para 2013. Y aún sobrará para beneficios.

También se ha dicho que la huelga del personal sanitario es injustificada y sólo se debe a motivos laborales. Aquí el señor Lasquetty, que es quien lo ha dicho, no ha dicho la verdad. Más arriba se han descrito hasta ocho afrentas económico-laborales que el personal sanitario de la Comunidad de Madrid ha sufrido en los últimos tiempos, y por ninguna de ellas han protestado. Si por algo se caracteriza este gremio es por su individualismo y su incapacidad para unirse en reivindicación de derechos laborales. El personal sanitario de la CAM, y en particular los médicos convocados por la AFEM, está en huelga indefinida, ejerciendo una fuerza tan inusitada, alcanzando una unión y una firmeza tan sorprendentes, porque su huelga es una huelga ética, porque lo que reclaman es la independencia clínica, lo que reclaman es la propiedad del bolígrafo. Creo que debemos apoyarles, y recordar al señor Lasquetty que si está en el puesto que está, es para gestionar la sanidad, no para quitársela de
encima. Y si no sabe, que deje a otro.

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Pedro Iglesias Casas, pediatra de atención primaria.


Los datos y mi interpretación

noviembre 17, 2012

Datos:

- En octubre de 2003 Esperanza Aguirre asume la presidencia de la Comunidad de Madrid.

- En su primera legislatura comienza, con Manuel Lamela como Consejero de Sanidad una frenética carrera por construir hospitales. Se construyen 8 en esta legislatura que se completarán con otros 4 en la siguiente. Muchos más de los prometidos en su programa electoral. Aún tiene que abrirse otro hospital más.

- Los nuevos hospitales, de tamaño mediano, son, o bien pertenecientes a empresas privadas,  o de nuevas formas de gestión (gestión privada de titularidad pública). La excepción es Puerta de Hierro, gran hospital que, simplemente, sustituye al viejo edificio de la Clínica Puerta de Hierro.

- En la segunda legislatura, el consejero Güemes, lanza la idea de “una nueva estructura” y con ella la libre elección de médico y el área única. La idea recibe una importante contestación por parte de los profesionales de atención primaria, pero sale adelante. A la par, comienzan los contactos con la iniciativa privada. La sanidad madrileña como oportunidad de negocio.

- En esta tercera legislatura, en el contexto de una gran crisis económica, se plantea el llamado plan de garantía de la sostenibildad del sistema sanitario público de la Comunidad de Madrid, se pretende privatizar 6 hospitales… los de nueva gestión, y reconvertir otros tres. Eso supone que el Hospital de la Princesa pasa a ser de alta especialización en patología de personas mayores y el Hospital Carlos III se convierte en hospital de estancia media. Además se externalizan todos los servicios no sanitarios. En atención primaria se plantea la concesión de la prestación de la asistencia sanitaria de Atención Primaria  de un 10% de los Centros de Salud, dando prioridad en su gestión a la participación de los profesionales sanitarios que quieran constituir sociedades.

Mi interpretación (buena parte de ella oída a otros compañeros):

Habrá quien crea que no existe conexión entre todos estos acontecimientos, que son producto del devenir de los tiempos, de la crisis y de otras tantas cosas. Respetable.

En mi opinión, asistimos a la colocación de la última pieza de un puzzle iniciado hace mucho tiempo. El área única y la libre elección de médico consigue que la población diana de los nuevos hospitales pase de unos cientos de miles de personas en el mejor de los casos a los 6 millones de madrileños… de momento. El tamaño y organización de los nuevos hospitales (menos Puerta de Hierro) los vuelve especialmente útiles para patología sanitaria poco compleja y rentable. ¿Qué se hace con la patología más compleja? se los lleva a un centro especializado en ellos, en ancianos o pacientes de difícil resolución (La Princesa y Carlos III). Esos hospitales se convierten así en el desagüe de los nuevos hospitales. Los hospitales públicos seguirán haciéndose cargo de lo complejo y costoso… por el momento. Así luego, se presentan las cuentas del Gran Capitán y se dice que las camas privadas son más baratas que las públicas. Es muy difícil saber que ofrece mejores resultados si la gestión pública o la privada. Los datos disponibles (la pregunta es compleja) afirman la superioridad de los resultados en salud de la publica sin costos distintos.

¿Y la primaria qué? pues la primaria lo mismo. Veremos si acaba por imponerse un modelo como el catalán pero express (llevan 17 años para 16 centros de salud gestionados  y aquí pretendemos más de 25 de golpe) o tipo Alzira. Se sabe que no se controla el hospital, sin controlar la puerta de entrada, la primaria. No se puede sostener que el modelo actual de atención primaria de Madrid está agotado. El nuevo modelo aún no está implantado, no tiene ni dos años de vigencia. Si así fuese, exigiría la reprobación de sus promotores y gestores. Simplemente, hace falta otra cosa para que todo cuadre.

En mi opinión, la crisis sólo ha acelerado el proceso, nada más. Esto estaba planeado hace mucho. No es en sentido estricto un problema de dinero, lo es de ideología, de una forma de entender la asistencia sanitaria.

Esta no es la única solución, ni es inevitable. Hay alternativas, seguro.

José Luis Quintana, médico de familia.


6 minutos

diciembre 1, 2011

Tomado del blog de Roberto Sánchez.

Queridos amigos:

Un grupo de médicos de Atención Primaria nos hemos reunido con el objetivo de rodar un documental para difundir la importancia de tener un médico de familia y de la Atención Primaria dentro del Sistema Sanitario.
Para nosotros no son nada nuevas estas ideas. Pero vamos a hacer un gran esfuerzo para que resulte un mensaje nítido en un formato fácil de “consumir” y que la difusión pueda ser así muy importante entre la población general y pacientes, que es la “población diana” de nuestro trabajo.
El objetivo principal es hacer llegar nuestra manera de entender la Atención Primaria y la de los entrevistados a las personas que no podrían ser abordadas de otra manera.
El proyecto se va a llamar “6 minutos”, pues son seis minutos los que tenemos para ver a un paciente en una consulta de Atención Primaria en la Comunidad de Madrid.
Se entrevistará a una serie de profesionales, 6 minutos a cada uno. La muestra elegida será representativa: habrá médicos jubilados del ejercicio clínico, senior, fijos, interinos, junior y eventuales. Tendremos en cuenta la feminización de la profesión. Los médicos entrevistados serán todos de la Comunidad de Madrid, a nuestro pesar, por una cuestión presupuestaria.
El proyecto cuenta con un “comité científico” que se va a encargar de diseñar los bloques de preguntas o de discusión (6, un minuto para cada uno), de elaborar el guión, de la distribución, difusión, y de asegurar la proyección en Centros de Salud, reuniones científicas y aquellos foros acordes.
Éste es un proyecto libre de humos industriales.
El “comité científico” no va a cobrar nada por este trabajo. De poner el equipo para grabar, la grabación propiamente dicha, el montaje, los subtítulos y las cuestiones técnicas se va a encargar un profesional audiovisual cuyos honorarios van a ser de 650 euros por todo el proyecto.
Los médicos del comité científico y los entrevistados vamos a poner 20 euros cada uno.
Te pedimos tu colaboración para poder sacar adelante este proyecto. Puedes colaborar con lo que creas oportuno. 10 euros es la colaboración propuesta. Nada más. Probablemente te cueste más esfuerzo hacer la transferencia que dar los 10 euros. Que hagas ambas cosas es importante para nosotros.
Si el largometraje arrojara en algún momento algún beneficio lo primero que haremos será devolver el dinero que han puesto los colaboradores. Si el balance es positivo a nuestro favor, se repartiría de manera proporcional al dinero que ha puesto cada uno.
Todos los que colaboren verán su nombre en los títulos de crédito como muestra de agradecimiento, salvo que nos manifiesten lo contrario.
Ayúdanos. Sin tu ayuda no podremos sacar adelante el proyecto.
Este es el número de cuenta.
0182 1922 78 0201545135
Beneficiario: Roberto José Sánchez Sánchez
Asunto: 6 minutos
Ordenante: vuestro nombre.
Si no os deja poner Ordenante, poner, por favor, vuestro nombre en el Asunto.
Si se hace la transferencia desde fuera de España hay que preceder al número de cuenta del IBAN, que es éste: ES37
Muchas gracias.
Si tenéis alguna duda, sugerencia, ruego o pregunta podéis escribir adocumentalseisminutos@gmail.com
 
Comité científico de 6 minutos.
Vicente Baos
Salvador Casado
Raquel Gómez Bravo
Carmen Fando

Best Practice

noviembre 7, 2011

A raíz de una entrada, en la que me quejaba de las diferencias con los hospitales en el acceso a la información científica, me decía Rafa Bravo que Best Practice es una herramienta muy útil. Como todos los profesionales del centro le conocemos desde hace bastante tiempo, pues fue de los fundadores, le invitamos a que nos contara lo mucho que sabe de esto. Le ofrecimos un intercambio de conocimientos por… cerveza ;-)

Resulta que todos los que trabajamos en Madrid, a través de la Biblioteca Virtual de la Agencia Laín Entralgo (el que no pueda entrar es porque no ha pedido las claves), tenemos acceso a Best Practice.

Best Practice pertene al grupo BMJ. Como casi todo lo que hacen, muy bueno: sencillo, claro, concreto y práctico. Incluye, además, valiosos recursos como Clinical Evidence o el Martindale (para fármacos).

A quien corresponda, ¡enhorabuena por la decisión! Sólo tenemos que lamentarnos de que cosas como éstas se difundan tan poco o tan malamente.

Por cierto, el próximo día 29 de noviembre, martes, a eso de las 14 horas, el propio Rafa Bravo acudirá a nuestro centro a contárselo a los pediatras de la dirección asistencial de abajo, o sea al GpapAS, así que, si alguien se anima a venir, que sepa que será bien recibido.

Podéis echarle un vistazo a la presentación sobre Best Practice, aunque no es lo mismo que verlo en vivo y en directo.

No obstante, sigo queriendo acceder a lo mismo que los hospitales ;-)

José Luis Quintana, médico de familia.


Preparados, lístos, ¡ya!

octubre 10, 2011

Prueba del talónHoy, lunes 10 de octubre, entró en vigor la instrucción de la Consejería de Sanidad, fechada el pasado viernes y dirigida a las maternidades de la Comunidad de Madrid, por la que desde este día desaparece la 2ª extracción de sangre de talón de los recién nacidos con el fin de detectar determinadas anomalías congénitas, y que se realizaba hasta el momento en primaria.

[Acceso a las instrucciones de la Dirección General de Hospitales, alojadas en la web de la AMPap.]

Todos nos congratulamos del alivio que supondrá para los nenes (pinchaos vosotros con una aguja en el talón y me contáis luego… uséis o no tetanalgesia :-) y además porque se añade a las anteriores la detección de nuevas metabolopatías al cribado.

Pero de lo que no estamos tan contentos es de que la notificación de este cambio de procedimiento no haya llegado antes a los centros de salud de primaria por sus vías oficiales. ¡Y es que ha llegado HOY!

Se podría pensar que ¿qué más da?, que con que llegue el día de su entrada en vigor, que ya vale. Y que, al fin y al cabo, es una tarea que se nos quita y que no hay que ser tan picajosos, que es que estamos a la que salta. Pero el caso es que resulta que esta medida afecta directamente a nuestra organización, la de los centros de salud:

Clásicamente, la cita para la 2ª prueba del talón ha sido el primer contacto de la enfermera y en mi centro también del pediatra, con el nuevo cliente y su familia. De forma que, en la organización pediátrica de los centros de salud, hay todo un protocolo, escrito o no, relacionado con esta citación.

¿La decisión se tomó realmente el viernes 7? ¿No había forma de haberlo advertido? ¿Se dan cuenta, ahí arriba, de que sus decisiones tienen consecuencias directas organizativas sobre los que trabajamos en el área asistencial? ¿Lo preguntan antes de dar el paso? ¿Existe algún procedimiento acordado que prevenga la descoordinación entre los servicios centrales y primaria?

Algo parecido a esto nos viene pasando desde hace tiempo con la notificación de los cambios de calendario de vacunaciones. A veces somos, los que tenemos que vacunar, casi los últimos en enterarnos.

Hay mucho que mejorar organizativamente en la relación entre la dispersa atención primaria y la centralizada toma de decisiones de nuestra Consejería.

En cualquier caso, todo esto es sentido como una falta de consideración y respeto hacia los profesionales que realizamos la atención directa al público en las consultas.

Nota.- Por cierto, muchos pediatras, entre los que me encuentro, preferiríamos que la primera consulta en primaria de los recién nacidos tras el alta hospitalaria se solicitase desde la maternidad, saliendo ya el nene citado y preferiblemente a las 48-72 horas del alta (4º-5º día de vida), que es lo recomendado en la Guía Cuidados desde el nacimiento; Recomendaciones basadas en pruebas y buenas prácticas, editada por el Ministerio el pasado año.

Manolo Merino Moína, pediatra de cabecera.


Cosas razonables

junio 27, 2011
Os dejo pegado debajo, un mensaje enviado al Grupo de Google de Antiburocracia de Madrid.  Es el resumen del trabajoso progresar de peticiones tan razonables, que no acertamos a comprender el por qué de su lento avanzar:
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Queridos miembros del Grupo AntiBurocracia (GAB). Esto me va a quedar un poco largo, pero entiendo que lo debéis leer.Las personas que formamos el que Armando, creo, bautizó como “Núcleo Duro” del GAB somos todos médicos de familia, salvo uno que es pediatra:
- Armando Nevado
- Asunción Rosado
- Javier Torres
- Antonio Ruiz
- Sandra Rabanal
- Magdalena Canals
- Manolo Merino
- Yo, José Luis Quintana
Nosotros hemos sido los responsables de trazar la estrategia y de cargar con la tediosa tarea de elaborar documentos y remitirlos a nuestros jefes de entonces y de ahora. Como bien sabéis, todos nuestros jefes, en petit comité, comentan cuánto bien hacemos y nos han aplaudido, sin que nadie haya tenido el coraje de defenderlo públicamente y de asumirlo como suyo. Estamos en una empresa donde “el que se mueve no sale en la foto”, es imposible disentir de la línea oficial. Así nos va. Pero… somos todos lo que hemos movido este barco desde el puerto hasta donde está ahora. Son vuestras firmas y vuestro apoyo a nuestras “ocurrencias” lo que nos ha traído hasta aquí.No voy a cansaros con una historia que conocéis tan bien como yo y que comenzó en enero de 2008, hace ya 3 años y medio.

Tras plantear como “un pulso” el inicio del GAB, acordaos del informe jurídico (verdadero “pistoletazo de salida”), y amenazar con que no haríamos recetas, se consiguió lo que parecía imposible y que ahora es “de cajón”: LA PRIMERA RECETA… menos en la urgencia, porque a nuestro exconsejero Güemes y su exviceconsejera Sánchez les pareció que “no había que burocratizar la urgencia”. Hoy, los pacientes salen de las consultas y del ingreso con sus recetas, no tienen que correr para llegar al de cabecera “de urgencia” para conseguir el cupón de descuento. LO QUE HOY ES NORMAL, HACE TRES AÑOS ERA IMPENSABLE. Nuestro exconsejero y nuestra exviceconsejera, en algo inédito en España, prohibieron el uso de talonarios de receta oficial en las urgencias.

Posteriormente, con menos tensión, conseguimos el informe único y todo aquello de los balnearios (como sabéis esto sí lo movió un directivo). Se ha llevado, si no al lugar óptimo, a uno razonable.

Con posterioridad vino de nuevo el forcejeo con la IT. La exviceconsejera lo zanjó de forma “equitativa”: toda la IT la llevará primaria.

RESUMIENDO:

1.- Primera receta: resuelto.  La norma es clara y nos ampara. El que no la haga cumplir será cosa suya.
2.- La receta de la urgencia: la Comunidad de Madrid, sola, emprende una vía peculiar. La norma es una catástrofe, en mi opinión, intencionada. Lo de “entregar medicación suficiente” es dejar abierta la puerta a que hagan lo que les dé la gana. Los de buena voluntad dan un poco y el resto nada.
3.- Los informes. La verdad es que la norma es clara. Tal vez quede rematarla con el informe de maternidad. La ley es clara, el informe lo debe realizar “el facultativo que ha seguido el embarazo o atendido el parto”, pero… no se cumple como se debe.
4.- La IT. Madrid, sola, emprende una vía peculiar y contraria a la ley. Un desastre  en todo achacable a nuestra  exviceconsejera Sánchez.
5.- Las residencias de ancianos y similares: impresentable. Caos normativo. Los pacientes están asignados a un médico que no los atiende, pero tiene que hacerse cargo de la receta de lo prescrito por otros.

Y EN ESTO LLEGÓ EL CAMBIO DE CONSEJERO Y CON ÉL, EL DE LA VICECONSEJERA.

Con la nueva consejería llegan nuevas formas… no es poco, porque estábamos en tal circunstancia que agradecemos que se nos oiga con respeto y ánimo de comprender. Somos invitados a participar en reuniones con la actual viceconsejera, Patricia Flores, el actual Director General de Primaria, Antonio Alemany, y en una ocasión acude Encarna Cruz, Subdirectora General de Farmacia y en otra Manuel Ballarín, que es el responsable de los directores de continuidad asistencial, con un pie en la especializada y otro en primaria. Han sido varias reuniones, todas en tono cordial, de respeto por nuestras ideas y eso lo hemos valorado muy positivamente.

Paso a resumir la situación en la que se encuentran nuestras peticiones:

1.- La receta en urgencias: Imposible que entiendan que toda España y la normativa van en una dirección y ellos en la otra. No hay forma de que les den talonarios. Sospechamos que es, en parte, temor a la presión de los servicios de urgencias… ellos lo niegan. Visto que por ahí no íbamos a ninguna parte, propusimos que se diera tratamiento para la primera semana. Primero dijeron que sí… pero no se ha hecho nada. En la última reunión pedimos que escribieran cómo quieren que se articule… que digan qué cantidad de medicación consideran mínima… no creemos que lo hagan.

2.- La IT: Pretenden reformar lo hecho (que saben ellos y los inspectores que es contrario a la ley y producto más de un calentón que de una decisión meditada). Quieren volver a la situación anterior, en la que cualquier médico puede dar la baja pero… dicen que, para evitar conflictos, en caso de disputa será primaria la que se haga cargo de la baja y su control… es decir, que nos las comeremos todas o casi todas. Pretenden involucrar a salud mental y lo demás…
3.- El informe de maternidad: Hay compromiso para emitir información escrita en la que se normativice que la paciente sale con su informe del hospital donde dé a luz.
4.- Las residencias: Ya os dijimos que se está estudiando aumentar el botiquín propio, recetas en las concertadas (las públicas ya tienen) pero poco más que ideas.

No creáis que no hemos trabajado… si no os lo hemos ido contando es porque el avance ha sido lento o nulo.
Llegamos pues a la situación actual.

En la última reunión, que fue el 14 de junio, les transmitimos:

1.- Nuestra FRUSTRACIÓN porque comunidades autónomas que empezaron mucho más tarde que nosotros a dar guerra con esto, tienen documentos que defienden mejor a la atención primaria. Es posible que no se cumplan, pero normativamente la primaria está amparada y sus responsables han tomado posición.

2.- LA IMPERIOSA NECESIDAD DE TERMINAR CON ESTO. Estamos haciendo el trabajo que les corresponde hacer a ellos. Es su responsabilidad diseñar el escenario en que quieren que se mueva la primaria de la Comunidad de Madrid en los próximos años. Si quieren que sigamos haciendo las recetas de las urgencias, toda la incapacidad temporal, las recetas de las residencias y lo que sea, que lo digan ya. No podemos seguir con buenas palabras y ninguna acción. No nos negamos a colaborar, pero no podemos ser la coartada perfecta.
Ser antiburocrata no es un oficio, es una manera de entender la organización de nuestra “empresa” y por lo tanto es una RESPONSABILIDAD DE LOS QUE LA GESTIONAN, no del GAB, ni de su núcleo duro. Es una TAREA DIARIA que beneficia a pacientes y profesionales y no perjudica a nadie. Compete pues a los gestores y  se malentiende cuando parece un “tira y afloja” entre la administración y AntiBurocracia. Debería ser la administración la más decidida en su puesta en marcha en defensa de los usuarios y de los profesionales. Un solo ejemplo: una mujer da a luz y se le da un informe del parto, ¿por qué el informe de maternidad para cobrar una prestación, si hasta tienes la inscripción del Registro Civil? El remate es que lo haga el médico de atención primaria, con el informe del parto firmado por el ginecólogo.
Si nuestros responsables quieren que hagamos todas las recetas de lo prescrito en urgencias y toda la IT y todos los papeles de la Tierra, pues es fácil: sacan una norma, la firman y tienen así la primaria que quieren. No más vueltas.

Es nuestra intención preparar un “FIN DE NEGOCIACIONES”. Hemos intentado hacernos entender hasta donde hemos sabido, con el resultado que aquí os exponemos. Por supuesto que cuando hablamos de fin de negociaciones no queremos decir que nos vayamos a casa a lamentarnos, pero sí que dejamos la actividad hasta que se mojen y después contestaremos.

Esperamos vuestras aportaciones y vuestras opiniones.

¿Qué creéis que se debe hacer?
José Luis Quintana, médico de familia, en nombre del “Núcleo Duro” del GAB

Recuperando el placer de ser pediatra

junio 19, 2011

Hace ya muchos años que inicié mi profesión de pediatra en la Comunidad de Madrid. El trabajo ha sido agradable, desde el punto de vista profesional y personal, hasta hace unos 6 o 7 años en que las cosas empezaron a cambiar paulatinamente, empeorando el ejercicio de nuestra bonita profesion.Pediatras emigrando

Este cambio fue mucho más marcado cuando cambié de la antigua Área 8 a la 3. En esta última, a mi juicio, el respeto por el profesional era muy escaso, haciendo el día a día cada vez más dificil. El trabajo a contrarreloj, con consultas masificadas, sin tiempo para otro tipo de actividad que no fuese la asistencial, y con horarios difíciles de compaginar con la vida personal, hizo que muchos compañeros se planteasen buscar otros lugares de trabajo donde las condiciones laborales fuesen más agradables. Así se inició la emigración de pediatras bien formados, vía MIR en su mayoría, a otras comunidades autónomas, siendo las más beneficiadas las provincias límitrofes con Madrid. Yo he sido una de esas pediatras y, aunque no llevo mucho tiempo en mi nuevo destino, en solo unos pocos meses puedo decir que estoy recuperando el placer por mi profesión. El poder realizar el trabajo con tiempo, con cupos de pacientes razonables, con personal de enfermería dedicado casi exclusivamente a la poblacion infantil, en horarios razonables para los pacientes y profesionales, con suplencia de las ausencias de los compañeros cuando es posible… en fin, medidas que facilitan el poder realizar el trabajo diario con gusto y dedicacion. Medidas que los profesionales sanitarios de Madrid llevamos reivindicando desde hace mucho tiempo sin éxito, de modo que las condiciones de trabajo de los pediatras madrileños, lejos de mejorar, cada día empeoran más.

La sensación que tengo tras este cambio de comunidad es que he dejado de ser una profesional que se dedicaba solo a “apagar fuegos”, para volver a ser PEDIATRA.

Begoña Rodríguez-Moldes Vázquez, pediatra, C. S. Alamín. Guadalajara.


En todas partes cuecen habas

mayo 24, 2011

Dice el refrán:
“En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas”.

plato de habas

Pues bien, esto se puede aplicar a la Pediatría de Atención Primaria en España.

Vamos por partes, como diría Jack:

En todas partes cuecen habas…

En cualquier autonomía, ciudad o pueblo se echa de menos a los pediatras; somos un bien escaso, pero, lamentablemente, poco reconocido.
En mi twitter, @juanbravoa, suelo publicar algunas noticias relacionadas con esta situación: unos padres que se manifiestan por la falta de pediatras, un alcalde que presume de que ha conseguido uno para el centro de salud de su localidad, una Consejería de Sanidad que publica a los cuatro vientos que ha convocado no sé cuántas plazas de pediatría… Estas noticias la etiqueto con la hastag #etpch, como acrónimo de “En todas partes cuecen habas…” Lo único que pretendo con esto es llamar la atención acerca de un problema de escasez de pediatras o de mal reparto, bien sea de recursos humanos o de las tareas a las que nos dedicamos, y que es generalizado en todo el país, pero que se intenta arreglar con soluciones locales que, en el mejor de los casos, serán temporales y que, en otros, no deja de ser aquello de desvestir a un santo para vestir a otro.
La situación de la Pediatría del primer nivel asistencial es tan delicada que la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) no dudó en poner en marcha una campaña cuyo eje central fue el Manifiesto en defensa del pediatra de cabecera.

…y en mi casa a calderadas

La Comunidad de Madrid no es una excepción, más bien al contrario.
Recientemente, la junta directiva de la Asociación Madrileña de Pediatría de Atención Primaria (AMPap) publicó un artículo sobre la situación de la Pediatría de Atención Primaria en Madrid, en el que comentaban estos problemas.
Lamentablemente, algunos colegas que trabajaban en la Comunidad de Madrid, han optado por trasladarse a comunidades autónomas vecinas porque les ofrecían condiciones de trabajo algo mejores.
En este momento, casi un centenar de pediatras que aprobaron el concurso-oposición de la oferta pública de empleo (OPE) de 2007 están a punto de elegir plaza, lo que debería ser motivo de alegría, pero que no lo es tanto, porque la mayoría de ellos ya ocupa una de esas plazas como interino y porque, según se comenta en los mentideros de la corte, están descontentos con las plazas que han salido a concurso.

Lo dicho: “En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas”.

La verdad es que el refranero está lleno de sentencias certeras, como la que dice: “Hombre refranero, hombre de poco dinero”  y yo sé por quién lo digo :-)

Juan Bravo Acuña, pediatra de cabecera, CS El Greco


									

Frenesí librelector

abril 13, 2011

Recuerdo perfectamente que, en una reunión de cuando se diseñaba el área sanitaria única para la Comunidad de Madrid, le pregunté a la entonces Viceconsejera de Asistencia Sanitaria, Ana Sánchez (que disfruta, creo, de un merecidísimo descanso), que por qué no se aplicaba un proceso análogo en los hospitales -un gerente único, con nóminas centralizadas, suministros centralizados, adelgazamiento de cargos…- porque si era bueno para primaria, lo sería para especializada… me contestó que, a su tiempo, se haría. Es posible que aún no haya llegado su tiempo o también que no se vaya a hacer.

La libre elección de médico, enfermero, pediatra y lo que sea ha llegado a primaria con tal desmesura que ahora, sentado en la taza del váter y con un ordenador portátil se cambia uno de  médico. Si alguien no se lo cree, que pinche aquí. Se veía venir. Se han inventado verbos: en las reuniones se habla de librelegir. Da igual que lo demás esté manga por hombro. Habíamos dicho que habría libre elección ¡y vaya si la hay! Solo El Corte Inglés nos lleva la delantera, devuelven el dinero, pero que se preparen. Faltan pediatras, pero de los que hay se puede uno cambiar en un día, un número ilimitado de veces.

Obsérvese que hay “barra libre” de médico de familia y enfermero y consulta de las citas de especialista. Resulta que no todos los  especialistas tienen agenda. En mi hospital por ejemplo hay un único cirujano general y tres ginecólogos. En unos sitios es, al menos aparentemente, mucho y en otros poco o nada. Mis pacientes, de lo que se quejan, no es de no poder cambiar de pediatra al niño sentado en la taza, sino de que cuando van al especialista “cada día me ve uno”.

¡Cómo está el patio!

José Luis Quintana, médico de familia.


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