Preparados, lístos, ¡ya!

octubre 10, 2011

Prueba del talónHoy, lunes 10 de octubre, entró en vigor la instrucción de la Consejería de Sanidad, fechada el pasado viernes y dirigida a las maternidades de la Comunidad de Madrid, por la que desde este día desaparece la 2ª extracción de sangre de talón de los recién nacidos con el fin de detectar determinadas anomalías congénitas, y que se realizaba hasta el momento en primaria.

[Acceso a las instrucciones de la Dirección General de Hospitales, alojadas en la web de la AMPap.]

Todos nos congratulamos del alivio que supondrá para los nenes (pinchaos vosotros con una aguja en el talón y me contáis luego… uséis o no tetanalgesia 🙂 y además porque se añade a las anteriores la detección de nuevas metabolopatías al cribado.

Pero de lo que no estamos tan contentos es de que la notificación de este cambio de procedimiento no haya llegado antes a los centros de salud de primaria por sus vías oficiales. ¡Y es que ha llegado HOY!

Se podría pensar que ¿qué más da?, que con que llegue el día de su entrada en vigor, que ya vale. Y que, al fin y al cabo, es una tarea que se nos quita y que no hay que ser tan picajosos, que es que estamos a la que salta. Pero el caso es que resulta que esta medida afecta directamente a nuestra organización, la de los centros de salud:

Clásicamente, la cita para la 2ª prueba del talón ha sido el primer contacto de la enfermera y en mi centro también del pediatra, con el nuevo cliente y su familia. De forma que, en la organización pediátrica de los centros de salud, hay todo un protocolo, escrito o no, relacionado con esta citación.

¿La decisión se tomó realmente el viernes 7? ¿No había forma de haberlo advertido? ¿Se dan cuenta, ahí arriba, de que sus decisiones tienen consecuencias directas organizativas sobre los que trabajamos en el área asistencial? ¿Lo preguntan antes de dar el paso? ¿Existe algún procedimiento acordado que prevenga la descoordinación entre los servicios centrales y primaria?

Algo parecido a esto nos viene pasando desde hace tiempo con la notificación de los cambios de calendario de vacunaciones. A veces somos, los que tenemos que vacunar, casi los últimos en enterarnos.

Hay mucho que mejorar organizativamente en la relación entre la dispersa atención primaria y la centralizada toma de decisiones de nuestra Consejería.

En cualquier caso, todo esto es sentido como una falta de consideración y respeto hacia los profesionales que realizamos la atención directa al público en las consultas.

Nota.- Por cierto, muchos pediatras, entre los que me encuentro, preferiríamos que la primera consulta en primaria de los recién nacidos tras el alta hospitalaria se solicitase desde la maternidad, saliendo ya el nene citado y preferiblemente a las 48-72 horas del alta (4º-5º día de vida), que es lo recomendado en la Guía Cuidados desde el nacimiento; Recomendaciones basadas en pruebas y buenas prácticas, editada por el Ministerio el pasado año.

Manolo Merino Moína, pediatra de cabecera.


Cosas razonables

junio 27, 2011
Os dejo pegado debajo, un mensaje enviado al Grupo de Google de Antiburocracia de Madrid.  Es el resumen del trabajoso progresar de peticiones tan razonables, que no acertamos a comprender el por qué de su lento avanzar:
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Queridos miembros del Grupo AntiBurocracia (GAB). Esto me va a quedar un poco largo, pero entiendo que lo debéis leer.Las personas que formamos el que Armando, creo, bautizó como “Núcleo Duro” del GAB somos todos médicos de familia, salvo uno que es pediatra:
– Armando Nevado
– Asunción Rosado
– Javier Torres
– Antonio Ruiz
– Sandra Rabanal
– Magdalena Canals
– Manolo Merino
– Yo, José Luis Quintana
Nosotros hemos sido los responsables de trazar la estrategia y de cargar con la tediosa tarea de elaborar documentos y remitirlos a nuestros jefes de entonces y de ahora. Como bien sabéis, todos nuestros jefes, en petit comité, comentan cuánto bien hacemos y nos han aplaudido, sin que nadie haya tenido el coraje de defenderlo públicamente y de asumirlo como suyo. Estamos en una empresa donde “el que se mueve no sale en la foto”, es imposible disentir de la línea oficial. Así nos va. Pero… somos todos lo que hemos movido este barco desde el puerto hasta donde está ahora. Son vuestras firmas y vuestro apoyo a nuestras “ocurrencias” lo que nos ha traído hasta aquí.No voy a cansaros con una historia que conocéis tan bien como yo y que comenzó en enero de 2008, hace ya 3 años y medio.

Tras plantear como “un pulso” el inicio del GAB, acordaos del informe jurídico (verdadero “pistoletazo de salida”), y amenazar con que no haríamos recetas, se consiguió lo que parecía imposible y que ahora es “de cajón”: LA PRIMERA RECETA… menos en la urgencia, porque a nuestro exconsejero Güemes y su exviceconsejera Sánchez les pareció que “no había que burocratizar la urgencia”. Hoy, los pacientes salen de las consultas y del ingreso con sus recetas, no tienen que correr para llegar al de cabecera “de urgencia” para conseguir el cupón de descuento. LO QUE HOY ES NORMAL, HACE TRES AÑOS ERA IMPENSABLE. Nuestro exconsejero y nuestra exviceconsejera, en algo inédito en España, prohibieron el uso de talonarios de receta oficial en las urgencias.

Posteriormente, con menos tensión, conseguimos el informe único y todo aquello de los balnearios (como sabéis esto sí lo movió un directivo). Se ha llevado, si no al lugar óptimo, a uno razonable.

Con posterioridad vino de nuevo el forcejeo con la IT. La exviceconsejera lo zanjó de forma “equitativa”: toda la IT la llevará primaria.

RESUMIENDO:

1.- Primera receta: resuelto.  La norma es clara y nos ampara. El que no la haga cumplir será cosa suya.
2.- La receta de la urgencia: la Comunidad de Madrid, sola, emprende una vía peculiar. La norma es una catástrofe, en mi opinión, intencionada. Lo de “entregar medicación suficiente” es dejar abierta la puerta a que hagan lo que les dé la gana. Los de buena voluntad dan un poco y el resto nada.
3.- Los informes. La verdad es que la norma es clara. Tal vez quede rematarla con el informe de maternidad. La ley es clara, el informe lo debe realizar “el facultativo que ha seguido el embarazo o atendido el parto”, pero… no se cumple como se debe.
4.- La IT. Madrid, sola, emprende una vía peculiar y contraria a la ley. Un desastre  en todo achacable a nuestra  exviceconsejera Sánchez.
5.- Las residencias de ancianos y similares: impresentable. Caos normativo. Los pacientes están asignados a un médico que no los atiende, pero tiene que hacerse cargo de la receta de lo prescrito por otros.

Y EN ESTO LLEGÓ EL CAMBIO DE CONSEJERO Y CON ÉL, EL DE LA VICECONSEJERA.

Con la nueva consejería llegan nuevas formas… no es poco, porque estábamos en tal circunstancia que agradecemos que se nos oiga con respeto y ánimo de comprender. Somos invitados a participar en reuniones con la actual viceconsejera, Patricia Flores, el actual Director General de Primaria, Antonio Alemany, y en una ocasión acude Encarna Cruz, Subdirectora General de Farmacia y en otra Manuel Ballarín, que es el responsable de los directores de continuidad asistencial, con un pie en la especializada y otro en primaria. Han sido varias reuniones, todas en tono cordial, de respeto por nuestras ideas y eso lo hemos valorado muy positivamente.

Paso a resumir la situación en la que se encuentran nuestras peticiones:

1.- La receta en urgencias: Imposible que entiendan que toda España y la normativa van en una dirección y ellos en la otra. No hay forma de que les den talonarios. Sospechamos que es, en parte, temor a la presión de los servicios de urgencias… ellos lo niegan. Visto que por ahí no íbamos a ninguna parte, propusimos que se diera tratamiento para la primera semana. Primero dijeron que sí… pero no se ha hecho nada. En la última reunión pedimos que escribieran cómo quieren que se articule… que digan qué cantidad de medicación consideran mínima… no creemos que lo hagan.

2.- La IT: Pretenden reformar lo hecho (que saben ellos y los inspectores que es contrario a la ley y producto más de un calentón que de una decisión meditada). Quieren volver a la situación anterior, en la que cualquier médico puede dar la baja pero… dicen que, para evitar conflictos, en caso de disputa será primaria la que se haga cargo de la baja y su control… es decir, que nos las comeremos todas o casi todas. Pretenden involucrar a salud mental y lo demás…
3.- El informe de maternidad: Hay compromiso para emitir información escrita en la que se normativice que la paciente sale con su informe del hospital donde dé a luz.
4.- Las residencias: Ya os dijimos que se está estudiando aumentar el botiquín propio, recetas en las concertadas (las públicas ya tienen) pero poco más que ideas.

No creáis que no hemos trabajado… si no os lo hemos ido contando es porque el avance ha sido lento o nulo.
Llegamos pues a la situación actual.

En la última reunión, que fue el 14 de junio, les transmitimos:

1.- Nuestra FRUSTRACIÓN porque comunidades autónomas que empezaron mucho más tarde que nosotros a dar guerra con esto, tienen documentos que defienden mejor a la atención primaria. Es posible que no se cumplan, pero normativamente la primaria está amparada y sus responsables han tomado posición.

2.- LA IMPERIOSA NECESIDAD DE TERMINAR CON ESTO. Estamos haciendo el trabajo que les corresponde hacer a ellos. Es su responsabilidad diseñar el escenario en que quieren que se mueva la primaria de la Comunidad de Madrid en los próximos años. Si quieren que sigamos haciendo las recetas de las urgencias, toda la incapacidad temporal, las recetas de las residencias y lo que sea, que lo digan ya. No podemos seguir con buenas palabras y ninguna acción. No nos negamos a colaborar, pero no podemos ser la coartada perfecta.
Ser antiburocrata no es un oficio, es una manera de entender la organización de nuestra “empresa” y por lo tanto es una RESPONSABILIDAD DE LOS QUE LA GESTIONAN, no del GAB, ni de su núcleo duro. Es una TAREA DIARIA que beneficia a pacientes y profesionales y no perjudica a nadie. Compete pues a los gestores y  se malentiende cuando parece un “tira y afloja” entre la administración y AntiBurocracia. Debería ser la administración la más decidida en su puesta en marcha en defensa de los usuarios y de los profesionales. Un solo ejemplo: una mujer da a luz y se le da un informe del parto, ¿por qué el informe de maternidad para cobrar una prestación, si hasta tienes la inscripción del Registro Civil? El remate es que lo haga el médico de atención primaria, con el informe del parto firmado por el ginecólogo.
Si nuestros responsables quieren que hagamos todas las recetas de lo prescrito en urgencias y toda la IT y todos los papeles de la Tierra, pues es fácil: sacan una norma, la firman y tienen así la primaria que quieren. No más vueltas.

Es nuestra intención preparar un “FIN DE NEGOCIACIONES”. Hemos intentado hacernos entender hasta donde hemos sabido, con el resultado que aquí os exponemos. Por supuesto que cuando hablamos de fin de negociaciones no queremos decir que nos vayamos a casa a lamentarnos, pero sí que dejamos la actividad hasta que se mojen y después contestaremos.

Esperamos vuestras aportaciones y vuestras opiniones.

¿Qué creéis que se debe hacer?
José Luis Quintana, médico de familia, en nombre del “Núcleo Duro” del GAB

Recuperando el placer de ser pediatra

junio 19, 2011

Hace ya muchos años que inicié mi profesión de pediatra en la Comunidad de Madrid. El trabajo ha sido agradable, desde el punto de vista profesional y personal, hasta hace unos 6 o 7 años en que las cosas empezaron a cambiar paulatinamente, empeorando el ejercicio de nuestra bonita profesion.Pediatras emigrando

Este cambio fue mucho más marcado cuando cambié de la antigua Área 8 a la 3. En esta última, a mi juicio, el respeto por el profesional era muy escaso, haciendo el día a día cada vez más dificil. El trabajo a contrarreloj, con consultas masificadas, sin tiempo para otro tipo de actividad que no fuese la asistencial, y con horarios difíciles de compaginar con la vida personal, hizo que muchos compañeros se planteasen buscar otros lugares de trabajo donde las condiciones laborales fuesen más agradables. Así se inició la emigración de pediatras bien formados, vía MIR en su mayoría, a otras comunidades autónomas, siendo las más beneficiadas las provincias límitrofes con Madrid. Yo he sido una de esas pediatras y, aunque no llevo mucho tiempo en mi nuevo destino, en solo unos pocos meses puedo decir que estoy recuperando el placer por mi profesión. El poder realizar el trabajo con tiempo, con cupos de pacientes razonables, con personal de enfermería dedicado casi exclusivamente a la poblacion infantil, en horarios razonables para los pacientes y profesionales, con suplencia de las ausencias de los compañeros cuando es posible… en fin, medidas que facilitan el poder realizar el trabajo diario con gusto y dedicacion. Medidas que los profesionales sanitarios de Madrid llevamos reivindicando desde hace mucho tiempo sin éxito, de modo que las condiciones de trabajo de los pediatras madrileños, lejos de mejorar, cada día empeoran más.

La sensación que tengo tras este cambio de comunidad es que he dejado de ser una profesional que se dedicaba solo a “apagar fuegos”, para volver a ser PEDIATRA.

Begoña Rodríguez-Moldes Vázquez, pediatra, C. S. Alamín. Guadalajara.


En todas partes cuecen habas

mayo 24, 2011

Dice el refrán:
“En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas”.

plato de habas

Pues bien, esto se puede aplicar a la Pediatría de Atención Primaria en España.

Vamos por partes, como diría Jack:

En todas partes cuecen habas…

En cualquier autonomía, ciudad o pueblo se echa de menos a los pediatras; somos un bien escaso, pero, lamentablemente, poco reconocido.
En mi twitter, @juanbravoa, suelo publicar algunas noticias relacionadas con esta situación: unos padres que se manifiestan por la falta de pediatras, un alcalde que presume de que ha conseguido uno para el centro de salud de su localidad, una Consejería de Sanidad que publica a los cuatro vientos que ha convocado no sé cuántas plazas de pediatría… Estas noticias la etiqueto con la hastag #etpch, como acrónimo de “En todas partes cuecen habas…” Lo único que pretendo con esto es llamar la atención acerca de un problema de escasez de pediatras o de mal reparto, bien sea de recursos humanos o de las tareas a las que nos dedicamos, y que es generalizado en todo el país, pero que se intenta arreglar con soluciones locales que, en el mejor de los casos, serán temporales y que, en otros, no deja de ser aquello de desvestir a un santo para vestir a otro.
La situación de la Pediatría del primer nivel asistencial es tan delicada que la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) no dudó en poner en marcha una campaña cuyo eje central fue el Manifiesto en defensa del pediatra de cabecera.

…y en mi casa a calderadas

La Comunidad de Madrid no es una excepción, más bien al contrario.
Recientemente, la junta directiva de la Asociación Madrileña de Pediatría de Atención Primaria (AMPap) publicó un artículo sobre la situación de la Pediatría de Atención Primaria en Madrid, en el que comentaban estos problemas.
Lamentablemente, algunos colegas que trabajaban en la Comunidad de Madrid, han optado por trasladarse a comunidades autónomas vecinas porque les ofrecían condiciones de trabajo algo mejores.
En este momento, casi un centenar de pediatras que aprobaron el concurso-oposición de la oferta pública de empleo (OPE) de 2007 están a punto de elegir plaza, lo que debería ser motivo de alegría, pero que no lo es tanto, porque la mayoría de ellos ya ocupa una de esas plazas como interino y porque, según se comenta en los mentideros de la corte, están descontentos con las plazas que han salido a concurso.

Lo dicho: “En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas”.

La verdad es que el refranero está lleno de sentencias certeras, como la que dice: “Hombre refranero, hombre de poco dinero”  y yo sé por quién lo digo 🙂

Juan Bravo Acuña, pediatra de cabecera, CS El Greco


									

Frenesí librelector

abril 13, 2011

Recuerdo perfectamente que, en una reunión de cuando se diseñaba el área sanitaria única para la Comunidad de Madrid, le pregunté a la entonces Viceconsejera de Asistencia Sanitaria, Ana Sánchez (que disfruta, creo, de un merecidísimo descanso), que por qué no se aplicaba un proceso análogo en los hospitales -un gerente único, con nóminas centralizadas, suministros centralizados, adelgazamiento de cargos…- porque si era bueno para primaria, lo sería para especializada… me contestó que, a su tiempo, se haría. Es posible que aún no haya llegado su tiempo o también que no se vaya a hacer.

La libre elección de médico, enfermero, pediatra y lo que sea ha llegado a primaria con tal desmesura que ahora, sentado en la taza del váter y con un ordenador portátil se cambia uno de  médico. Si alguien no se lo cree, que pinche aquí. Se veía venir. Se han inventado verbos: en las reuniones se habla de librelegir. Da igual que lo demás esté manga por hombro. Habíamos dicho que habría libre elección ¡y vaya si la hay! Solo El Corte Inglés nos lleva la delantera, devuelven el dinero, pero que se preparen. Faltan pediatras, pero de los que hay se puede uno cambiar en un día, un número ilimitado de veces.

Obsérvese que hay “barra libre” de médico de familia y enfermero y consulta de las citas de especialista. Resulta que no todos los  especialistas tienen agenda. En mi hospital por ejemplo hay un único cirujano general y tres ginecólogos. En unos sitios es, al menos aparentemente, mucho y en otros poco o nada. Mis pacientes, de lo que se quejan, no es de no poder cambiar de pediatra al niño sentado en la taza, sino de que cuando van al especialista “cada día me ve uno”.

¡Cómo está el patio!

José Luis Quintana, médico de familia.


Diferencias

diciembre 10, 2010

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Controlador aéreo

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Controlador terrestre

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Médicos hospital

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Médicos centro de salud

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Más allá de la coña, producto del aburrimiento del día a día, no creo que los médicos de atención primaria seamos más ni menos que los de atención hospitalaria. Sólo necesitamos unos dirigentes inteligentes, un marketing adecuado y… creérnoslo. El permanente llanto de la “pobrecita primaria” no nos hace ningún bien.

José Luis Quintana, médico de familia.


El día de la marmota

diciembre 5, 2010

[REMITIDO]

Escribo estos renglones para compartir con todos la experiencia “sobrenatural, casi extracorpórea” que estoy teniendo con la libre elección de pediatra. A saber:

El papá o mamá de un niño (llamémosle Pepito), acude al centro de salud para cambiar a su hijo de pediatra, haciendo uso del derecho que le otorga la nueva Ley de Libre Elección en AP, la/el administrativo de turno hace el trámite correspondiente. Como el profesional asignado (llamémosle Yo) supera con creces el cupo umbral establecido en dicho centro de salud para pediatría (en mi centro 1.471), informa al padre/madre de Pepito de que la asignación nueva tiene carácter provisional por ese motivo y que por lo tanto puede ser denegada por escrito en el plazo de 3 meses a partir de la fecha de hoy. Los padres de PEPITO se van satisfechos con la gestión y con la información recibida. El pediatra “Yo” rellena un impreso de “solicitud de denegación de nueva asignación”, por superar el cupo umbral, en el plazo de 3 días, que eleva a su Director/a de Centro, que a su vez rellena en el plazo establecido de 3 días y lo eleva a la Dirección Asistencial Noroeste, que a su vez lo eleva al Gerente Adjunto de Área Única de Asistencia Sanitaria de la Gerencia de Atención Primaria del SERMAS. Mientras tanto y durante un periodo indefinido de hasta 3 meses, el nuevo pediatra “Yo”, atiende con gentileza y profesionalidad a Pepito y a sus padres, hasta que un buen día, tras pedir cita por cita voz, una máquina les informa de que su pediatra ya no es el nuevo, sino el de antes, ¿será un error?, lo intentan por cita web y… !LO MISMO! Entonces caen en la cuenta de aquello que les dijo amablemente el/la administrativo: “Asignación provisional de 3 meses,…”, “… posibilidad de ser denegada…”, ¿Cómo puede ser?, no hemos recibido la notificación por escrito en casa… Claro, el correo que funciona muy mal.

Pero no pasa nada, el padre/madre de Pepito acuden de nuevo al centro de salud y sin ningún reparo solicitan de nuevo cambio de pediatra para Pepito con el pediatra “Yo”, la/el administrativo de turno hace el trámite correspondiente. Como el profesional asignado (llamémosle Yo) supera con creces el cupo umbral establecido en dicho centro de salud para pediatría (en mi centro 1.471), informa al padre/madre de Pepito de que la asignación nueva tiene carácter provisional por ese motivo y que, por lo tanto, puede ser denegada por escrito en el plazo de 3 meses a partir de la fecha de hoy. Los padres de PEPITO se van satisfechos con la gestión y con la información recibida. El pediatra “yo” rellena (de nuevo) un impreso de “solicitud de denegación de nueva asignación” por superar el cupo umbral, en el plazo de 3 días, que eleva a su Director/a de Centro, que a su vez rellena en el plazo establecido de 3 días y lo eleva a la Dirección Asistencial Noroeste, que a su vez lo eleva al Gerente Adjunto de Área Única de Asistencia Sanitaria de la Gerencia de Atención Primaria del SERMAS. Mientras tanto y durante un periodo indefinido de hasta 3 meses, el nuevo pediatra “Yo”, atiende con gentileza y profesionalidad a Pepito y a sus padres, hasta que un buen día, tras pedir cita por cita voz, una máquina les informa de que su pediatra ya no es el nuevo, sino el de antes y entonces volvemos a empezar…. (habréis notado que estos últimos renglones se repiten, y así hasta infinito).

Tal y como lo leéis, no existe, en Tarjeta Sanitaria, ninguna forma de bloquear una solicitud de cambio de médico que acabe de ser denegada, una o varias veces, por el Gerente Adjunto de Asistencia Sanitaria, como tampoco dispone de flashes administrativos (como OMI y AP Madrid), no hay manera de avisar al administrativo que esa solicitud ya ha sido denegada, y aunque así fuera, los padres son más listos aún y mantienen la nueva solicitud, en base a que el cupo actual del profesional puede haberse modificado respecto a la anterior vez que lo solicitaron (hace menos de 3 meses, efectivamente se ha modificado, pero incrementándose aún más). Según reza la notificación que se envía a los padres para informar de la denegación de la asignación: “Contra la presente Resolución, que no agota la vía administrativa, se podrá interponer recurso de alzada en el plazo de un mes a partir del día siguiente al de la notificación de la presente Resolución…”, pero deberían completarlo diciendo: “… o asignando de nuevo a su hijo con el profesional que le han denegado…” No sé si “agotará la vía administrativa”, pero a mí sí me agota.

Espero no haberos agotado a vosotros. ( Por cierto, ¿no os recuerda a aquella película en la que el protagonista siempre se despierta a la misma hora del mismo día y con la misma música en la radio del despertador, repitiéndose indefinidamente los acontecimientos? 🙂

(Esto que os cuento es verídico o, como se diría en el cine, “Basado en hechos reales”)

Un colega pediatra.