80 menos

abril 27, 2022

De una tacada. Como la típica intervención limpia y precisa, los centros de la comunidad de Madrid, de un plumazo, se han quedado sin 80 médicos. Se trata de las plazas que quedaron vacantes tras la pasada resolución del último concurso de traslado de médicos. De repente, muchos pacientes que pertenecían a los cupos de estos médicos se han quedado sin médico, por obra y gracia de la acción de la DG de Recursos Humanos, con la pasividad de la Gerencia de Atención Primaria. Llevamos así casi un mes, asumiendo los pacientes de los compañeros trasladados de centro, esperando se cubran estas vacantes, pero no se va a producir completamente: unas 80 plazas se quedarán sin cubrir. Son muchos los pacientes que llevan casi un mes sin medico asignado y que están siendo atendidos como mejor pueden por el resto de profesionales que siguen trabajando. El impacto que tienen estas distorsiones en la asistencia es alto, y el futuro que se avecina, es demoledor: si no se cubren estas 80 plazas, los centros se verán directamente afectados en el desempeño de su función. Sobrecarga más sobrecarga que lo único que va a producir es mayor deterioro de la asistencia sanitaria en los centros de salud de Madrid. En algunos de ellos, por un efecto rebote perverso, la actividad asistencial descenderá aún más en su dintel de calidad, deteriorando las condiciones de prestación de servicios a los ciudadanos dado que los mismos pacientes deben ser atendidos por menor número de profesionales y se incrementará el dintel de burn out de los profesionales médicos que resisten, que prestarán sus servicios profesionales de forma cada día más precaria e inhumana.

Se suman a las 70 plazas (más 59 de atención pediátrica) que la gerencia de AP reconoce en su intranet, y que sabemos no contabiliza las vacantes por bajas laborales y otras ausencias de larga duración.

¿Qué dicen nuestros gestores y responsables politicos? ¿Muestran algún tipo de indicio de actividad para corregir esta situación?  No parece que sea ese el planteamiento. La realidad es que estos hechos se van a consolidar, los pacientes quedarán repartidos entre los cupos de los demás médicos (como ya sucede en centros que reasignaron  los pacientes en noviembre y los mantienen reasignados), y que los centros afectados, algunos de ellos con resultados medibles en salud muy relevantes, se convertirán poco a poco en entes en los que la medicina de atención primaria será cada vez más limitada y precaria, con resultados en salud menos relevantes.

De nada sirve que inventen una centralita sanitarizada que devuelve los pacientes al centro de salud tras hacerles peregrinar de un teléfono a otro, ni una forzada agenda de pacientes no demorables en un centro de salud en el que faltan médicos de forma prolongada y no se puede si quiera atender la agenda “demorable”. Hacemos un parón en este momento para preguntar al gestor qué es para él una consulta demorable en Atención Primaria y hasta cuándo se puede demorar, y cuáles son las preguntas que puede responder mejor un sanitario cualquiera que el profesional o el equipo del centro  de referencia del paciente.

Han convertido nuestros centros en lugares que serán lo que sean, pero desde luego no son lo que hasta hace un tiempo, cada vez ya más lejano, se llamaban centros de salud.

Jesús Redondo y Concha Herranz. Médicos de familia.

Publicado también por APsemueve https://apsemueve.blogspot.com/2022/04/80-menos.html


Pau Gasol, la perspectiva y la Atención Primaria

abril 17, 2022

Siempre me ha gustado el baloncesto. Sigo con interés este deporte desde que era un crío. El año pasado “ojeé” el vídeo de la despedida de Pau Gasol. En él hace un recorrido sobre las personas influyentes en su vida profesional. Comienza por su entrenador de los 7-8 años (minuto 12 del vídeo), Mikel, que le enseñó “la triple amenaza” y termina con Aíto García Reneses, Phil Jackson y Gregg Popovich de los que dice que aprendió que no todo es meter puntos sino que hay que leer y cultivarse para tener perspectiva (sobre el minuto 15). Me gustó mucho su forma de contarlo porque el término perspectiva creo que define muy bien lo que él parece querer contar.

La Real Academia Española nos ofrece distintas acepciones de perspectiva:

  • Visión, considerada en principio más ajustada a la realidad, que viene favorecida por la observación ya distante, espacial o temporalmente, de cualquier hecho o fenómeno.
  • Punto de vista desde el cual se considera o se analiza un asunto.

Para Pau Gasol su formación de jugador de baloncesto ha sido más que jugar y meter puntos. Es una forma de entender el deporte y la vida. Me trajo a la cabeza el ejercicio profesional de los médicos de familia y la Atención Primaria. El trabajo de un médico de familia en Atención Primaria es mucho más que atender pacientes (meter puntos) y necesitamos tener perspectiva para saber dónde vamos. Vivimos tiempos críticos para la Atención Primaria. Es inevitable que se produzcan cambios, pero sin brújula iremos, o para ser más precisos nos llevarán, a “cualquier parte”. No basta un centro de salud y un médico de familia para que sea Atención Primaria. Saber mucho del sacubitrilo o del dolor abdominal está muy bien, pero necesitamos más. No basta con que los residentes aprendan «la medicina», necesitan saber más.

En las facultades nos enseñan el diagnóstico diferencial. Es un proceso analítico por el cual a partir de síntomas guía establecemos un proceso mental en el que vamos descartando enfermedades para acercarnos a la enfermedad que padece nuestro paciente. Es frecuente que en el proceso necesitemos pruebas diagnósticas

Hace años cayó en mis manos un artículo que se titulaba “What every teacher needs to know about clinical reasoning”. Con ese título no tuve más remedio que leerlo. El artículo era de 2004 y venía de la Universidad de McMaster. Los autores defendían dos formas de llegar a diagnósticos: una analítica y consciente (diríamos que la tradicional enseñada en las facultades) y otra no analítica e inconsciente ,podríamos decir intuitiva, que parte del conocimiento previo del paciente (filtrada por episodios anteriores dice el artículo).

Los autores las entienden como complementarias y dignas de ser explicadas a los estudiantes de medicina. Tal vez podríamos decir que hay un abordaje basado en la ciencia y otra en el conocimiento previo del paciente. Esto probablemente explique las dificultades que tenemos para explicar a los residentes decisiones clínicas basadas en “este hombre no se queja nunca y no me ha gustado” o “ya ha pasado esto más veces y ha quedado en nada”.

Cuando un paciente entra en la consulta del médico de familia comprendemos de verdad la frase de Osler que hablaba de que la medicina es la ciencia de la incertidumbre y el arte de la probabilidad. Con frecuencia no somos capaces de encontrar un diagnóstico, pero sí una salida. Muchas veces es más importante saber lo que no pasa que lo que está pasando. De aquí la relevancia de las señales de alarma (“red flag” en la literatura en inglés) que intentamos buscar. El razonamiento de un médico de familia debe reducir la incertidumbre hasta un umbral razonable y tomar decisiones. Seguramente por esto a veces somos tan poco comprendidos en el error y pasamos tan desapercibidos en el acierto.

En la literatura científica en inglés hablamos de “gut feelings” definir el concepto de “no analítico“ que hemos visto antes. Probablemente es traducible el español como corazonada, aunque creo que es más justo llamarle intuición. Estudios cualitativos hechos en Holanda hablan de dos sensaciones en la consulta “alarma” (algo no va bien) o “tranquilidad”. Los participantes en el estudio, médicos generales, reconocieron que usan esa intuición como brújula en situaciones de incertidumbre. Los factores que condicionan su uso son la experiencia y personalidad del médico y el conocimiento del paciente. La información sobre esta forma de proceder está más que demostrada, consensuada entre médicos generales Su investigación es muy compleja. Entre los otros especialistas también se reconoce su uso pero son mucho más reticentes al mismo al considerarlo poco racional y de más riesgos.

Parece razonable que el médico de familia se encuentre más cómodo usando la intuición como guía que los compañeros de los hospitales. En nuestro caso es una necesidad apoyada en el conocimiento previo del paciente, una habilidad que se desarrolla con los años en la relación médico-paciente. El razonamiento clínico es similar en todos los médicos (todos manejamos ciencia e intuición) pero en el médico de familia el conocimiento previo del paciente y su entorno nos hace valernos mejor la segunda forma de proceder.  Como dice Jorge Valdano, la intuición es la velocidad punta de la inteligencia. Nosotros de velocidad sabemos mucho.

Un estudio muy reciente realizado en Noruega ha puesto de manifiesto los grandes beneficios de la relación médico paciente muy prolongada. El uso de las urgencias, los ingresos y (lo más llamativo) la mortalidad se reduce más de un 25% cuando la relación llega a los 15 años. El beneficio se agranda cuanto mayor es la duración por lo que los autores piensan que la relación es causal. ¿alguien se imagina los titulares de las noticias en el mundo entero que hubiese ocasionado un fármaco o una intervención sanitaria con resultados similares? ¿Cuántos expertos, sociedades científicas y asociaciones de pacientes hubiesen clamado por su financiación por cara que fuese?

Volviendo a Pau Gasol y a la perspectiva: la atención que presta un médico de familia mejora con los años de conocimiento de sus pacientes hasta el extremo de prolongar su vida. Su razonamiento clínico mejora con la ciencia y con el conocimiento de su población.

No me parece posible una atención primaria sin cupo y sin longitudinalidad. Los nuevos experimentos de agendas comunes y de pacientes sin médico asignado son un grave error. Son peligrosos para los pacientes.

Los cambios en atención primaria son inevitables, pero sin perspectiva nos pueden llevar a lugares peores para la población y para los médicos de atención primaria. No vale cualquier cosa para la atención primaria.

José Luis Quintana. Médico de familia.


La cosmética de Atención Primaria en Madrid. (Pero aunque quieran vestir la mona de seda, mona se queda).

febrero 2, 2022

Foto1. Tu médico (si, el tuyo, que no es posesivo, es símbolo de pertenencia, de cuidados a largo plazo, de confianza) no tiene cita hasta dentro de una semana. Tranquilo, la gerencia de AP te ofrece agendas de rebosamiento (ahora se llaman de consulta no demorable) y te citamos en el momento en ellas. Te atenderá UN médico (el que sea)  en el tiempo que sea junto a todos los demás pacientes que no pueden esperar la demora de la cita con SU médico. Mientras, tu médico tiene cerrada uno o varios días su propia agenda, aumentando la demora en las citas de sus pacientes. Eso sí, si te pasa algo que necesita seguimiento (el 90% de lo que vemos en Atención Primaria), necesitarás una nueva cita, esta vez sí, con TU médico para que planifique el seguimiento.

Foto2. En tu centro de salud hay plazas vacantes no cubiertas desde hace meses (jubilaciones no cubiertas, bajas laborales sin suplentes). Los pacientes de esos médicos son atendidos cada día por un médico diferente, que muchas veces tienen  criterios diferentes. A veces “nos los quedamos”, sobre todo cuando atendemos pacientes con patologías complejas, o con situaciones vitales que consideramos no deben ser atendidos  cada día por un profesional. Los adoptamos en nuestra consulta, aunque sigan teniendo asignado al otro médico. Esto lo hemos hecho siempre, cuando un compañero estaba de vacaciones unos días, o una baja de corta duración, y cuando se incorporaba el compañero comentábamos  el paciente, y ya le seguía su médico (o  el suplente en el caso de que se cubriera con suplente la baja del compañero si ésta se alargaba). Pero ahora las vacantes se mantienen durante meses porque  la gerencia de AP es incapaz de encontrar suplentes para estas plazas, ni de implementar mejoras para encontrarlos. Los pacientes de esos cupos no tienen un médico fijo, unas veces son vistos por médicos que doblan su jornada laboral  y trabaja dos turnos (muchas veces desde otro centro de salud), otras veces son vistos por el resto de médicos del centro, a los que se les  fuerzan las citas en su ya saturadas agendas. Es una situación inasumible para los profesionales que se ven obligados a atender a los pacientes de los médicos cuyas plazas no están cubiertas y también para los pacientes que no tienen su referente sanitario de forma habitual. Sus historiales no se soportan en la conversación entre médicos, se soportan sólo en la historia clínica en la que escribimos a toda prisa mientras llamamos al siguiente paciente. Durante meses los pacientes y sus enfermedades orbitan alrededor de los diferentes médicos del centro de salud, sin que realmente nadie se haga cargo de ellos de forma estable. Algunos se cambian de médico y se asignan con alguno de los que parece más estable en el centro, pero no son la mayoría.  Es curioso que algo más de 10 años después de la implantación de la Ley de Libre elección de profesional sanitario en AP y hospitales en Madrid, una parte importante  de los madrileños,   no puedan ser atendidos por el médico al que eligen, ya sea porque no está o porque el suyo está atendiendo a otros pacientes.  Los médicos   de hospital no tienen un médico de referencia del paciente con el que coordinar pacientes graves al alta del hospital, o planificar seguimiento desde las consultas hospitalarias.

Los pacientes se quejan de no poder coger cita cuando llaman o en la aplicación y la web, las asociaciones de vecinos dicen que hay miles de madrileños sin médico asignado. 

Tranquilos, la gerencia tiene la solución: propone repartir los pacientes de los médicos ausentes entre los que quedan en activo en el centro: 400, 500 pacientes más para cada uno de ellos, aunque sumen más de 2500 en total. Pacientes que además son especialmente complejos por llevar meses sin atención continuada, de modo que hay pruebas pedidas sin ser valoradas, derivaciones a hospital que no han sido seguidas, consultas en el centro de salud que no han tenido seguimiento, pacientes encamados o crónicos que se han descompensado pero no han conseguido consultar a tiempo y asumen su empeoramiento como daño colateral de la COVID. Es preciso recordar que los médicos de familia de Madrid tenemos un 20% más pacientes asignados  que la media de las CCAA. Pero además a la Consejería no le importa  saltarse  sus propias normas y leyes: La Ley y decreto delibre elección que fijaba un límite para los cupos de los médicos, que no deberían exceden los 1500 pacientes, pero  fueron ampliados a 1800-2000 por la Gerencia de atención primaria, para ahorrarse nuevas contrataciones. Con la reasignación de estos paciente de las plazas sin médicos,  se superan ampliamente los ya inasumibles límites que ellos mismos habían impuesto en aras de la calidad asistencial. 

Pero ojo, no debemos quejarnos, lo hacen por el bien del paciente y para que ya que los atendemos,  “así cobráis lo que ya venís haciendo desde hace tiempo”.  Se les olvida que cada mes se ahorran miles de euros en las nóminas de las plazas vacantes, o en los suplentes de las bajas por enfermedad no cubiertas. Cada paciente asignado a un médico supone unos 30 céntimos al mes. Repartir 1800 pacientes supone para la Comunidad un pago de 540 € a repartir entre los médicos a los que les reasigna  los pacientes de los médicos ausentes. Mientras que cubrir esa ausencia con un suplente o un interino  supondría un coste de 3000 € al mes.  ¿Dónde va ese dinero? ¿Por qué´ no se puede reinvertir en Atención Primaria?

La sobrecarga de los médicos es inaudita, y su impacto en la salud de los pacientes es inevitable. Mientras tanto,  los gestores están convencidos de que con maquillaje y planes de papel la empresa está solucionada.

Los pacientes no son fichas inertes  que se puedan mover de unas cajas a otras en los sistemas informáticos de los números de Atención Primaria. Cuantas más soluciones cosméticas articulen, mejor cara tendrá la Atención Primaria en sus políticas fotos, mientras sigue pudriéndose, y su  olor, que sufren a diario nuestros pacientes,  no es tan fácil de maquillar.

Concha Herranz, José Mª Molero y Jesús Redondo. Médicos de Familia


Élites

junio 14, 2021

Ni derechas ni izquierdas, es cuestión de élites, de élites sociales. Me lo comentó el otro día un paciente: se citó para una segunda opinión, había ido a que le vieran en un reputado hospital privado por el tapón de la sanidad pública; diagnosticado de hernia inguinal y colelitiasis le habían solicitado, además de los consabidos análisis, ecografías, TC abdominal y derivado directamente al quirófano (un único cálculo que no tenía el tamaño para indicación quirúrgica y la hernia era tan pequeña que ni la vieron en el TC); se citó conmigo porque hace tiempo, antes de la pandemia, hace una eternidad, acudió con su mujer embarazada con un cólico biliar y la derivé adecuadamente a urgencias; parece que mi decisión y actitud le dieron confianza, algo que no le da la medicina privada porque cree que lo que les importa es hacer caja.

El caso es que me explicó lo que él creía sobre la sanidad actual, hay cuatro niveles sociales: los estratosféricos, a esos casi no los tenemos en cuenta, están en el Olimpo de los dioses, tienen tanto que se pueden ir a EE. UU. o donde deseen; luego están los ricos, se pueden permitir una sanidad de calidad en la privada sin problemas; luego los intermedios como él, que pueden hacer un cierto esfuerzo, pero no llegan a todo, cuando se salen de cierto límite no pueden, suelen ser autónomos o asalariados con los sueldos de los de ahora, como ejemplo me comentaba todo lo que tiene que ver con la odontología (menuda paupérrima salud bucodental tenemos); y por último los que se tienen que conformar con lo que hay, aquí, yo incluyo a la mayoría de mis pacientes, jubilados, amas de casa, viudas, que no son pobres extremos, pero sus sueldos nos les dan para mucho, sobre todos aquellos que viven solos y que dependen de un solo sueldo o pensión. Estos últimos, que son los más vulnerables, son los que acuden a los médicos de familia de la, peyorativamente llamada, Seguridad Social. El resto, ricos e intermedios, intentan que no seamos un obstáculo en su utilización de los «especialistas… hospitalarios», utilizan «sociedades» para procesos no complejos. Ahora, eso sí, cuando llegan mal dadas, se pasan al hospital «público». Juan Simó lo explica mejor que yo: una atención primaria para pobres y una atención  hospitalaria universal para todos. Nuestro país no es como en el Reino Unido, donde el médico de familia, el general practitioner, el GP («Yipi»), tiene mucho arraigo social. A nuestro Servicio Madrileño de Salud con nuestros políticos actuales a la cabeza, nunca se les ocurriría realizar un gran homenaje al Sistema Nacional de Salud (SNS) en unos Juegos Olímpicos, seguro que ni tan siquiera en una corrida de toros.

En España, en unas comunidades más que en otras, Madrid es de las que más, se intenta acabar con este sistema, penalizando, como siempre, a los más débiles y vulnerables. Se sigue la «ley de los cuidados inversos» que enunció nuestro maestro Tudor Hart, los que más necesitan de una buena sanidad, son los que menos acceso a ella tienen y no es porque no seamos buenos, lo somos y mucho, si no por las condiciones de trabajo. Nuestra Consejería de Salud, supongo que con la aquiescencia de la de Hacienda, es una gran campeona en esta lid. Valga un botón de muestra para aviso de navegantes: hoy acude a mi consulta un paciente de unos 45 años al que diagnostiqué que un cáncer; todo ha ido muy bien y se encuentra perfectamente; su empresa ha suscrito un seguro con una “sociedad” (dan exenciones fiscales) pero a él no le han incluido ¿Pueden adivinar por qué? Y otro paciente con diabetes tipo 1 a la que no le “cogen” en ninguna aseguradora. No es que me parezca mal que una empresa lo haga, siempre y cuando no se perjudique a los más vulnerables. El trato a la sanidad pública, perdón, a la atención primaria pública, es de una bajeza moral que no tiene nombre. No importa que personas relevantes hayan pedido que se refuerce (ver videos cortos) como Bill Gates, el Dr. Rafael Matesanz, creador de la ONT (Organización Nacional de Trasplantes) o Beatriz García González-Valcárcel, catedrática e investigadora en Economía de la salud, porque no creo que ninguno de ellos sea sospechoso de político ultra.

Los ilusos, que aún creemos en la equidad del sistema, sabemos que el sistema tiene un símil, se llama Titanic y se está hundiendo. Nosotros, los médicos de familia de lo público, seguiremos con nuestros instrumentos, como la orquesta del Titanic, cuidando a nuestros pacientes… pobres, hasta que, con la complicidad del resto de la sociedad, hundan el barco. O como dice mi compañero José Luis Quintana, nos vayamos por el sumidero.

PD: aún es peor en la educación.

José Antonio González-Posada Delgado

Medicina familiar y comunitaria

Centro de salud universitario El Greco

Getafe. Madrid Mi agradecimiento a SILVIA DIAZ CID que me ha ayudado desinteresadamente con los videos. Y a mi compañero y amigo, el Dr. JUAN BRAVO ACUÑA, por su corrección y paciencia infinita. 


Día de la Atención Primaria

abril 13, 2015

AP

 

La verdad es que me escuece tener que escribir del Día de la Atención Primaria porque solo tienen su día los necesitados. No existe el día de los futbolistas de élite, ni el de los dueños de grandes empresas ni el de los que heredan fortunas. Pero… hoy es el Día de la Atención Primaria y las sociedades científicas, los sindicatos y la Organización Médica Colegial rinden  tributo a un nivel asistencial que se ajusta bien al dicho de mi abuela: «Mucho te quiero perrito, pero pan poquito».

Todas estas organizaciones han elaborado un catálogo sensato de reivindicaciones reunidas en un Decalogo. Contiene cosas tan razonables como: el acceso a pruebas complementarias que mejoren la resolución de problemas sin necesidad de derivaciones, la enseñanza universitaria de Medicina de Familia, el rechazo de la burocracia, la mejora de las agendas… Suena a viejo, pero es actual.

 

 

José Luis Quintana, médico de familia


No sin evidencia

diciembre 9, 2013

Evidencia

La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.

Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.

Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.

Por lo tanto, solicitamos:

  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

http://nosinevidencia.wordpress.com/

José Luis Quintana, médico de familia.


Gracias

enero 16, 2013

Col Bizkaia

Premio

Hoy tenemos una buena noticia:

El Colegio de Médicos de Bizkaia – Bizkaiko Sendagileen Elkartea ha decidido conceder el II Premio Colegio de Médicos de Bizkaia al Compromiso con la Salud  al Movimiento en Defensa de la Sanidad Pública Española. El Colegio ha optado por personalizarlo en la figura de la “Plataforma de Equipos Directivos de Centros de Salud de Madrid”, con la voluntad de estar premiando con ello a la iniciativa de forma general.

En la argumentación se dice:  Con la concesión de este premio, el Colegio quiere reconocer una iniciativa que se alinea con su propia ideología y postura: la defensa de la sanidad pública en contra de intereses económicos de grupos empresariales que lo que pretenden es, bajo la utilización de eufemismos tales como la “externalización de la gestión de servicios públicos”,  su propio lucro desde el intento de conversión de un bien público en un negocio privado.

La información completa la tenéis aquí.

La verdad, tengo poco que añadir. Me siento muy orgulloso de todo el movimiento en Madrid y en todo el territorio nacional en defensa del sistema público de salud. Estoy muy agradecido a todos los compañeros y a la totalidad de organizaciones que se han posicionado con nosotros mostrando la soledad intelectual en la que se encuentran los responsables del intento privatizador (es imposible, por extenso,  hacer el listado de las mismas).

Por descontado, mi agradecimiento al Colegio de Médicos de Vizcaya por el reconocimiento y aún un poco más por personalizarlo en atención primaria.

No sería justo terminar sin agradecer también a los exconsejeros de sanidad que, con sus acciones, hacen ver a los ciudadanos algunas de las consecuencias de los procesos privatizadores.

José Luis Quintana, médico de familia


Feliz 2013, Año de la Sanidad Pública

diciembre 31, 2012

«Primero te ignoran. Luego se ríen de ti. Después te atacan. Entonces ganas»  (Mahatma Gandhi)

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Hemos nadado mucho pero ya estamos cerca de la orilla, toca nadar un poco más.

Feliz 2013 a todos los que han entendido la importancia de lo que estamos haciendo.

José Luis Quintana, médico de familia.


Carta abierta al Presidente de la Comunidad de Madrid

diciembre 30, 2012

De mi amigo Joaquín Morera Montes.

Madrid 31 de diciembre de 2012

Sr. D. Ignacio González:

Una vez aprobado en la Asamblea de la Comunidad de Madrid su plan de sostenibilidad para la sanidad pública le ruego nos diga, de una vez por todas, la verdad, las razones auténticas que le han movido para llevar a cabo el inicio de un cambio tan significativo en la sanidad de nuestra Comunidad y posiblemente de todo el Estado. Estoy convencido de hasta ahora no lo ha hecho porque no ha podido, porque también tiene sus compromisos para con su partido y fundamentalmente porque sigue órdenes muy concretas y a las que no puede desobedecer si quiere mantener el cargo. Lo que no es posible es que lo que nos ha dicho hasta ahora sea cierto.

Nos repite constantemente que con su plan se va a mejorar la calidad. Ni Ud. mismo puede creerse que con su plan de sostenibilidad y los nuevos modelos de gestión para hospitales y centros de salud, lo que Ud. llama externalización (que por cierto yo y la mayoría lo entendemos como la cesión o venta de la gestión a entidades con ánimo de lucro), se vaya a mejorar la calidad. Aunque claro, yo se que Ud. cuando nos habla a los ciudadanos de que va mejorar la calidad sabe que no se refiere a la calidad real, esa que aumenta la salud de la población y la calidad de vida, sino que Ud. se refiere a lo que puede vender al usuario y con lo que se ganan los votos, eso que se llama calidad percibida. Este aspecto los políticos lo han cuidado siempre mucho, tanto que nos han arruinado. La calidad la han entendido, por ejemplo, en la forma y abuso de construcción de hospitales. Se han hecho hospitales “ferrari”, todo lujo, de una habitación por paciente, con camas para familiares, etc, cuando la financiación que como Estado podía dedicar a ello era mucho menos que en nuestros países de nuestro entorno y donde, claro está, no entienden que tengamos infraestructuras mucho mejores que las suyas cuando ellos no han podido tenerlas a pesar de dedicar muchos más fondos a la sanidad que nosotros. En hospitales privados este aspecto de la calidad también lo cuidan mucho porque es lo que atrae al cliente y con lo que pueden ganar dinero, pero ellos pueden dedicar recursos a la calidad percibida porque no tienen el coste añadido que suponen las enfermedades crónicas, especialmente de personas mayores, el cuidado de enfermedades terminales o incapacitantes de por vida, etc.

¿Porqué cambiar un modelo de sanidad que intenta ser imitado a nivel internacional?. Para que Uds. se decidan a cambiar algo que funciona bien y con lo que la población está mayoritariamente muy satisfecha, aunque existan, como en todo, aspectos mejorables, es porque tiene que haber alguna razón que se nos escapa pero que seguro que Ud. nos podría explicar. ¿Nos obligan desde Europa porque consideran que nuestra sanidad es muy cara?. No parece posible. A pesar del despilfarro en infraestructuras, debido al bajo gasto fundamentalmente en personal sanitario, lo que dedica España del PIB a sanidad es mucho menos que en muchos de los países de la Comunidad Europea.

Lo que no me puedo creer es lo que se comenta por ahí de que como hay dinero e intereses de por medio se pueden beneficiar del cambio personas concretas de su entorno, de su partido o de otros, o que se está asegurando Ud. mismo su futuro próximo. Esto es seguro una aberración y una mentira. Pero a lo mejor lo que sí es verdad es que Ud. no manda nada, y eso si que me lo creo, como empiezan a no mandar nada ninguno de los políticos que nos gobiernan. De hecho yo creo que prometen lo que les gustaría hacer porque se lo creen, pero que cuando llegan al poder y tienen que decidir son otros los que lo hacen por Uds. aunque incumplan completamente con sus ideas y promesas (sirva como ejemplo todo lo que prometía y argumentaba preelectoralmente el actual presidente: el subir el IVA crearía más paro, el subir los impuestos no mejorará el consumo, no se podía perder el poder adquisitivo de los pensionistas porque eso sería una injusticia, etc…..bueno, que le voy yo a decir, revisen los videos de su campaña electoral). Pero ¿quién les manda?. ¿Hay algún tratado oculto tipo Maastricht del que los ciudadanos no podamos saber nada?. Empiezo a pensar que sí, pero que en ese tratado no han firmado políticos, sino “mercaderes de todo tipo y condición”….bueno…seguro que esto es un desvarío mío.

Para todo esto tiene que tener alguna poderosa razón, porque Ud. no puede ser tan mala persona como aparenta. Estaba de segundo y de repente se ha encontrado con un follón. Y para salir del apuro no le ha quedado otro remedio que ser capaz de enfrentarse a todo el colectivo médico de la Comunidad que preside tildándonos a nosotros de partidistas, sindicalistas, mentirosos, interesados y cosas peores que se le escapan de vez en cuando, seguro que por la presión a la que se ve sometido. Porque Ud. sabe que los médicos que nos hemos puesto en contra de su política esta vez somos de todo color político y condición. Y sobre todo sabe, porque se lo hemos razonado, que lo que nos ha sublevado ha sido el daño que se le va a causar a la sanidad pública y al ciudadano. Nosotros no tenemos porqué mentir, no tenemos que ganar ningún voto. Pero si sabemos lo que puede pasar cuando el motor de la sanidad es el dinero y no el paciente. Y yo le diría que no intente ponernos en contra de los ciudadanos diciendo cosas como que con nuestra actitud les perjudicamos. Es posible que no lo hayamos explicado bien, pero esta movilización ha sido porque queremos lo mejor para ellos, igual que para nosotros mismos y nuestras familias. Y ¿sabe una cosa? A la mayoría nos respetan mucho y saben de verdad cuando peleamos por ellos o no. Ahora saben que muchos nos la estamos jugando y perdiendo dinero por defender unos valores que son inmensos. Y esto lo agradecen. Y cada piedra que tira contra los auténticos defensores de sus intereses le va a volver como un boomerang.

Pero dígame, ¿de verdad no le preocupa que con los nuevos modelos de gestión se deteriore la asistencia que percibe el paciente?. ¿Va a seguir diciendo que con esto asegura sanidad pública, universal, gratuita y de calidad?

Sé que, como no hay dinero, hay que seguir trabajando al menos igual por lo mismo. Pero si Ud. saca dinero de la caja para gestores externos, o lo quita de los gestores internos que tiene (por cierto ya está bien 9 direcciones generales y 33 subdirecciones en la Comunidad de Madrid con todo su séquito y asesores según necesidad), o lo quita de la parte que corresponde a la asistencia. Como de aquí no se va nadie (la mayoría de los gestores internos son cargos políticos a dedo), por narices tiene que ir en detrimento de la bolsa dedicada a la asistencia. Claro que Ud. nos dice que con gestión externalizada esta disminución en los recursos financieros (lo que hay menos lo que deben de ganar las empresas que gestionen) lo pueden compensar con una buena política de recursos.

Si de verdad lo creen no sé porque no lo han hecho los que nos están gestionando o que problema tienen para hacerlo. Pero de todas formas tenga cuidado. La gestión de personal que realizan las entidades privadas para obtener beneficios se basan en la limitación de personal y en políticas de incentivos que priman el ahorro. Sin embargo la única política adecuada de incentivos es la que incentiva la calidad en sí misma y esto no siempre ahorra (en dinero). La disminución de personal y el incentivo por ahorro son un error, deterioran la calidad y a la larga resultará carísimo (en salud y calidad de vida).

Lo de sanidad universal, después de retirar la sanidad a los inmigrantes en situación irregular o hacer que la paguen a parte, que es lo mismo, resulta una aberración, una salvajada para muchos casos individuales y un insulto y no me permito ni una broma. Con este tema se les debería caer la cara de vergüenza. Se me pone la carne de gallina al pensar que van a tratar igual a muchos de nuestros hijos ahora que se están marchando fuera a buscar trabajo, como emigrantes a otros países y muchos también de forma irregular. Es Ud. político, pues busque con los políticos fórmulas de integración y de garantías internacionales y no de segregación, que para eso les pagan.

Lo de gratuita, lo será para Ud. si es que no paga impuestos. Los demás la pagamos y repagamos, y, como vemos, cada vez repagaremos más (véase el euro por receta que impone en su Comunidad).

Sr. González, ya se acaba el año. Estoy seguro de que se encuentra deprimido y triste por lo que está pasando, por tener que mentir a la ciudadanía a pesar de sus principios, por tener que enfrentarse con los médicos y el resto de personal sanitario cuando en el fondo los admira por cómo le han tratado siempre a Ud. y su familia y por como sabe se dedican día a día a su trabajo, incluso a pesar de desacreditaciones y desprecios como los que Ud. les ha hecho.

Estoy seguro que sus deseos son otros y que lo va a intentar llevar a cabo. Estoy seguro que quiere dormir tranquilo y así no puede. Sé que va a intentar dialogar, que va a escuchar junto a su fiel Consejero las propuestas de mejora de gestión con los recursos públicos. Sé que nos va a animar, que no nos va a considerar sus enemigos sino sus aliados en busca de lo mejor para el ciudadano. Sé que, como servidor público que es, no puede soportar el tormento de hacer lo que sabe va en contra de los intereses reales de los ciudadanos e intentará no engañar mas a la gente (que además se le nota mucho, igual que al resto de políticos cuando, sin argumentar, repiten sin cesar el mismo mensaje, -publica, gratuita, universal y de calidad- no cambian ni el orden). Sé que quiere que el próximo año nos entendamos y que si no ha ocurrido hasta ahora es porque el final del año le ha pillado un poco cansado y ha sido muy precipitado todo después de la marcha de quién le dejo el pastel.

También se que sabrá rodearse de muchos y buenos expertos y asesores (esto seguro que sí) que sabrán orientarle para realizar una rectificación a tiempo que nos convencerá de veras de sus buenas intenciones y de ser realmente un garante del sistema sanitario púbico.

En cualquier caso gracias por atender estas líneas. Y no se quejará,… le he dado algunas buenas ideas….

Fdo: Joaquín Morera Montes

Médico de Familia


Tacita a tacita

diciembre 11, 2012

El 26 de noviembre, estaba de mínimos. Entró un paciente en mi consulta y me dijo: «perdóneme, sé que están ustedes de huelga y que usted está solo para urgencias, pero no sé que hacer». Su médico le había remitido a la consulta de oftalmología,  se le indicó cirugía.  Había sido derivado al Hospital de Valdemoro (de los hospitales recién construidos en Madrid, que pertenecen a empresas privadas). Había sido visto en Valdemoro y le habían citado para la cirugía. Al paciente le dieron un papelito donde habían escrito: hemograma, bioquímica básica y ECG. La persona que se lo entregó le dijo: «que se lo haga su médico de cabecera, si no nos lo trae el día de la cirugía, no le podremos operar». «Mire, no conduzco y no quiero tener que volver al hospital de Valdemoro otra vez por el análisis». Le dije que entendía que hubiese venido de urgencias (estaba citado a los pocos días para la cirugía) y… le pedí los análisis.

euros

Así se escribe la historia. Cuando el hospital de Getafe opera, hace sus preoperatorios sin dar vueltas a los pacientes, ni cargar de trabajo y gastos a otros. Cuando lo hace un hospital que pertenece a una empresa privada, el preoperatorio, a «lo público». Esta, es una de las explicaciones de cómo luego salen los números que salen y del futuro prometedor al que algunos pretenden dirigirnos.

José Luis Quintana, médico de familia.