¿Debemos denunciar las agresiones verbales?

noviembre 6, 2016
Imagen de la campaña de Denuncia de las agresiones verbales

Imagen de la campaña de Denuncia de las agresiones verbales

Retomamos este blog que había quedado algo oxidado, para dar publicidad a un artículo publicado por nuestra colega Reyes Hernández Guillén (Pediatra de Atención Primaria (AP), Delegada Junta Personal DAO, AMYTS), que nos habla de SALUD LABORAL. ¿Debemos denunciar las agresiones verbales? – Amyts http://bit.ly/2fQRt2D

Un buen comienzo para reflexionar acerca del maltrato que sufrimos los profesionales, en este caso por personas a las que queremos atender y ayudar, pero, muchas ocasiones, lamentablemente, también por aquellos que tendrían que cuidarnos, como nuestros jefes o jefecillos. A lo mejor, a partir de ahora comenzamos a darnos cuentas de que no podemos seguir dejando que nos maltraten los que más nos deberían cuidar. No digo más… por ahora…

Juan Bravo Acuña
Pediatra


Día de la Atención Primaria

abril 13, 2015

AP

 

La verdad es que me escuece tener que escribir del Día de la Atención Primaria porque solo tienen su día los necesitados. No existe el día de los futbolistas de élite, ni el de los dueños de grandes empresas ni el de los que heredan fortunas. Pero… hoy es el Día de la Atención Primaria y las sociedades científicas, los sindicatos y la Organización Médica Colegial rinden  tributo a un nivel asistencial que se ajusta bien al dicho de mi abuela: “Mucho te quiero perrito, pero pan poquito”.

Todas estas organizaciones han elaborado un catálogo sensato de reivindicaciones reunidas en un Decalogo. Contiene cosas tan razonables como: el acceso a pruebas complementarias que mejoren la resolución de problemas sin necesidad de derivaciones, la enseñanza universitaria de Medicina de Familia, el rechazo de la burocracia, la mejora de las agendas… Suena a viejo, pero es actual.

 

 

José Luis Quintana, médico de familia


Mal no es lo contrario de perfecto

febrero 26, 2015

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La medicina basada en la evidencia (o en pruebas) ha traído innumerables beneficios a la práctica clínica. Innegable.

Lo que sucede después es que, a través de análisis de los datos llegamos, a conclusiones como:

  • El objetivo de tensión arterial es cifras inferiores a 140/90
  • El objetivo de LDL-colesterol es menos de 100
  • El objetivo de hemoglobina glicosilada es inferior a 7

Este tipo de afirmaciones categóricas ya empiezan a ser más discutibles.

Pero lo que me parece una equivocación es la equivalencia objetivo alcanzado = bien, objetivo no alcanzado = mal. No parece razonable afirmar que un paciente con 142/92 tiene mal la tensión arterial y otro con 138/89 la tiene bien. Las variables biológicas no funcionan por si/no, son variables continuas. Lo contrario de una tensión perfecta, no es una mala tensión.

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Seguramente, las cifras próximas a los objetivos deban ser analizadas según el contexto del paciente: la comorbilidad, la esperanza de vida y la calidad de la misma, el contexto personal en el que sucede… un pequeño montón de cosas. Eso es el “jucio clínico” la interpretación que el clínico hace de los datos obtenidos. De lo contrario, el médico es sustituible por un algoritmo que se puede seguir con el dedo: si es usted hipertenso y se acaba de tomar la tensión, busque su caso en el algoritmo y siga la flecha con el dedo.

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De hecho, cuando no se sigue el algoritmo a uno le etiquetan de tener “inercia terapéutica“. Este termino se empezó a usar en 2001, a raíz de una publicación en Annals of Internal Medicine llamada Clinical inertia. La inercia terapéutica es un concepto básicamente “negativo“. De hecho, en su segunda acepción es rutina, desidia.

Pues bien, en este estudio de inercia terapéutica, además extrahospitalaria, un paciente con LDL de 101 en el que su médico no modifique la pauta de estatinas es inercia terapéutica. En este otro, un diabético con una sistólica de 131 en el que su médico no intensifica el tratamiento antihipertensivo también es inercia terapéutica (por cierto, aprecie el atento lector que ahora, 6 años después, ya no es inercia).

Seguramente todo esto me viene a la cabeza porque acaba de salir de la consulta Mariana, una entrañable mujer diabética de 92 años. He sido un poco inerte 😉

  • Lo confieso, tengo un poco de inercia terapéutica y lo mismo deberían hacer algo conmigo.
  • A mí me parece que coinciden bastante algunos intereses comerciales y la lucha contra la inercia terapéutica
  • No es bueno ni para los pacientes ni para los médicos que se dé por muerto el buen juicio del clínico.
  • No estoy defendiendo la mala práctica, solo intento decir que la inercia terapéutica es un concepto muy poco claro y que la “diligencia terapéutica” puede no jugar a favor de los pacientes.

José Luis Quintana, médico de familia


De los polvos y los lodos

febrero 14, 2015

Polvos y lodos

En Madrid, se ha sancionado de empleo y sueldo a dos compañeros por irregularidades en la gestión de prescripciones e incapacidad temporal. Son irregularidades bienintencionadas que descansan sobre la tradición de los médicos de familia de solucionar problemas a sus pacientes a veces bordeando la legislación.

Tuve la suerte de ver nacer, crecer y descansar el Grupo AntiBurocracia de Madrid. En ese tiempo se consiguieron cosas muy razonables (la primera receta en consultas y al alta del hospital, la reducción del número de informes…) pero otras quedaron sin resolver. Hay tres particularmente preocupantes:

– La prescripción de medicamentos en urgencias.

– La Incapacidad Temporal

– La situación de las residencias de ancianos

Por no pecar de pesado aquí tenéis un resumen. Hace casi cuatro años de esto. Ahí ya quedaba contado que lo de las recetas y la IT traería cola. El resumen lo tenéis aquí hecho por Rafa Bravo

Os dejo aquí la reacción, más que razonable, de sus compañeros. Promueven el cumplimiento estricto de las reglas fijadas por la consejería

Si no se enmienda la normativa de forma que, al menos, se pueda cumplir, volverán los problemas por su incumplimiento. Si se cumple la normativa tal cual está redactada se perjudicará a los pacientes.

Ahora les toca a los responsables de gobernar nuestra sanidad.

José Luis Quintana, médico de familia


Game over

enero 27, 2014

“Lo consiguieron porque no sabían que era imposible” Jean Cocteau

Los jueces mantienen la suspensión de la privatización sanitaria   Madrid   EL PAÍS

El TSJM mantiene la suspensión del proceso de privatización de los 6 hospitales de Madrid. Es, de hecho, la puntilla al agonizante proceso que se inició hace más de un año.

Es el día para que lo celebremos los que nos hemos manifestado, hecho huelga, encerrado, bailado, encendido velas, elevado muros de libros, escenificado fusilamientos, tableros de ajedrez… y muy especialmente para los que han dedicado cientos, sino miles, de horas -robadas a su tiempo y a los suyos- a este conflicto. Al estudio de cientos de folios, al análisis de miles de datos para construir el argumentario que, finalmente, ha convencido a los jueces de que hay indicios razonables de que no se ha jugado limpio.

Hoy debería iniciarse un tiempo nuevo donde otras personas piensen lo que se puede hacer con un sistema sanitario que precisa reformas,pero ni éstas, ni así. Sería un detalle de grandeza que se acabe por reconocer el fracaso del plan. No lo espero, pero estoy dispuesto a dejarme sorprender.

Todos tenemos que reflexionar porque han sucedido cosas que no deben de volver a pasar. Hemos de cambiar porque nosotros, los sanitarios en general y los médicos en particular, somos en buena parte responsables del gasto que generamos. Hemos vivido de espaldas  a eso y nunca debió pasar. Los actuales responsables de la consejería lo permitieron, cuando no lo alentaron.

En fin, que debería empezar un nuevo tiempo donde rescatáramos la ilusión por un trabajo bien hecho, participáramos en el diseño del sistema, nos responsabilizáramos de él y denunciáramos los abusos, los de los demás y los nuestros.

En atención primaria esperemos que quede suficiente cordura como para no iniciar otro camino del fracaso. Es tiempo de otras cosas.

Los que pensaban ganar dinero y los aspirantes a capataz tendrán que esperar. Deseo que esperen mucho tiempo.

José Luis Quintana, médico de familia.


De las barbas del vecino y del remojo

septiembre 11, 2013

Barba

No entiendo nada de leyes, aunque al final vamos a aprender de todo. Me acabo de leer el auto judicial del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Entero lo tenéis aquí. Me parece demoledor. Dice cosas como:

11-09-2013 19-59-09

11-09-2013 20-47-03

Y deja para el final un párrafo fantástico en el que incluso se advierte de medidas punibles:

11-09-2013 20-05-32

Entiendo la confusión de la Consejería, todo se viene abajo. Esto no tiene ninguna buena pinta para los intereses del gobierno de la Comunidad de Madrid. Parece la confusión previa a la desbandada.

En mitad del derrumbamiento, hay que recordar que la introducción del ánimo de lucro y de capital privado en atención primaria no se ha detenido. De hecho, el consejero anunció la introducción de las “sociedades profesionales” en invierno.

Confío en que, a estas alturas, si quedan trazas de sentido común y de realismo en las personas que dirigen la atención primaria de Madrid, se hayan percatado de que:

  • Ni fue ni es posible modificaciones de este calado contra todo el mundo. Están condenadas al fracaso más estrepitoso. Ver la trayectoria de nuestros compañeros del hospital.
  • Hay que abandonar este proyecto y plantear los problemas de atención primaria, que indiscutiblemente los tiene, en otro escenario y en otro tiempo.
  • Hay que empezar a construir el futuro sobre la tierra quemada de esta batalla, aunque no veo a los pirómanos haciendo de bomberos (segunda vez que lo digo).

José Luis Quintana. médico de familia


A la tercera va la vencida

mayo 29, 2013

Tenía un buen día de consulta. Le tocaba pasar a David, de 28 años, no me sonaba de nada y es raro, llevo 15 años con la misma gente. Iba muy bien de hora y podía dedicarle un rato. A los que vienen poco o nada hay que tratarlos como debe ser. Es absurdo dedicarle mucho tiempo a los hipertensos de años y años de visitas y protocolos y despachar a toda velocidad a quien no viene nunca.

Primero me consultó un miserable catarrete…

Segundo una absurda contractura muscular…

Cuando casi se iba a ir, me dice: “quería consultarle otra cosa que, no sé ni siquiera si es para usted, ni si me puede ayudar”,. “Cuéntamelo y lo intento”. Con un esfuerzo narrativo muy importante, primero me dijo que consumía hachís de forma habitual desde hacía años. Después, que lo había intentado dejar unas cuantas veces pero que en cada intento había notado una agresividad que le había ocasionado grandes problemas con su entorno, en particular con su pareja. Finalmente, me dijo que había estado tentado de entrar en el centro de atención a drogodependientes, pero que su abuelo vive en el portal de al lado y “si me ve entrar o salir de allí, le mato del disgusto”

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Solo entendemos el valor del tiempo en la consulta los que atendemos pacientes y nos gusta hacerlo… los que estamos al margen de lo que se decide… Una pena.

José Luis Quintana, médico de familia