Sin palabras

diciembre 3, 2011

JoseLuis Quintana, médico de familia.


Decidida apuesta por la Atención Primaria en Madrid

noviembre 30, 2011

Apostamos decididamente a que, en la sanidad de Madrid, siempre le toca lo mismo a los mismos. Ganamos, fijo.

José Luis Quintana, médico de familia.

Juan Bravo, pediatra de cabecera.


A golpe de sentencia

noviembre 28, 2011

Recuerdo que, cuando era residente del centro de salud de Pozuelo de Alarcón (entonces sólo había uno, el de la calle Emisora), presencié interesantes debates sobre quién podía ser coordinador del centro. En ese entonces, había quien mantenía que el celador, si era el mejor preparado, podía dirigir el equipo de atención primaria. Veinticinco años después continúa el “tira y afloja”. Tiene que ser el Tribunal Superior de Justicia de Madrid el que aclare el asunto: el director del centro ha de ser médico.

La figura del director, en la Comunidad de Madrid, se encamina así al análogo del jefe de servicio hospitalario, en mi humilde opinión, lo mejor de lo que, rimbombantemente, se dio en llamar “el nuevo modelo de atención primaria”.

Bienvenida sea pues la clarificación, aunque parece más razonable que viniese del impulso político que del judicial.

José Luis Quintana, médico de familia.


Enhorabuena a los agraciados

octubre 3, 2011

Por fin tenemos las instrucciones sobre las tomas de posesión del personal que se moverá, en los próximos días, en la sanidad madrileña. El documento completo está aquí.

En la parte referente a los traslados, se puede leer


Con toda seguridad, para mover a una familia desde Cádiz a Teruel hace falta tiempo y esfuerzo. Pero, para un ciudadano que vive en Madrid, que trabajaba en Móstoles, que ahora lo vaya a hacer en Leganés, o incluso en el propio Madrid capital, el esfuerzo es  muy pequeño o ninguno. Consiste en conducir el coche en vez de a Móstoles, a Leganés o mirar el mapa de transporte público para cambiar el itinerario. Que se concedan quince días hábiles (creo que se cuentan lo sábados,  son dos semanas y media), con la que está cayendo, es incomprensible. Tal vez puedas necesitar 24 horas para firmar un cese y una incorporación y recoger los trastos, pero no más. Incluso, si acreditas cambio de residencia, un poco más a lo sumo.

Estamos hablando de Madrid, una comunidad autónoma uniprovincial. Si uno se traslada desde la otra punta de España, tiene más días y tal vez los necesite.

Ya sé, había unos acuerdos firmados. Más firmada estaba la Constitución Española y se ha cambiado en un periquete.

Que conste, que no critico en absoluto a los que lo van a disfrutar. Si te regalan días de vacaciones pues… a pasarlo bien. Según los propios datos de la consejería, hay 3275 personas afectadas por el traslado. Mejor no echar cuentas.

Soy el primero en pedir muchas cosas para mejorar la vida de los empleados públicos, pero algunas cosas, más que derechos, parecen privilegios. No sé quién el responsable de que así sea. En mi opinión, así no se debe mantener.

José Luis Quintana, médico de familia


El enemigo en casa

julio 19, 2011

He tenido hoy una paciente que me ha solicitado un certificado. Me traía documentación de la propia Consejería de Sanidad. El documento completo se puede descargar aquí.

Además, lo que se pide es:

Para remate, la firma es:

Pero… ¿no habíamos quedado en que esto no se hacía? No valoramos función (vaya usted a saber cómo se valora la capacidad funcional de un auxiliar de enfermería), nosotros damos informes sobre el estado de salud. No lo digo yo, lo dice la consejería. Lo firma la actual viceconsejera.

Madre mía…

José Luis Quintana, médico de familia.


Recuperando el placer de ser pediatra

junio 19, 2011

Hace ya muchos años que inicié mi profesión de pediatra en la Comunidad de Madrid. El trabajo ha sido agradable, desde el punto de vista profesional y personal, hasta hace unos 6 o 7 años en que las cosas empezaron a cambiar paulatinamente, empeorando el ejercicio de nuestra bonita profesion.Pediatras emigrando

Este cambio fue mucho más marcado cuando cambié de la antigua Área 8 a la 3. En esta última, a mi juicio, el respeto por el profesional era muy escaso, haciendo el día a día cada vez más dificil. El trabajo a contrarreloj, con consultas masificadas, sin tiempo para otro tipo de actividad que no fuese la asistencial, y con horarios difíciles de compaginar con la vida personal, hizo que muchos compañeros se planteasen buscar otros lugares de trabajo donde las condiciones laborales fuesen más agradables. Así se inició la emigración de pediatras bien formados, vía MIR en su mayoría, a otras comunidades autónomas, siendo las más beneficiadas las provincias límitrofes con Madrid. Yo he sido una de esas pediatras y, aunque no llevo mucho tiempo en mi nuevo destino, en solo unos pocos meses puedo decir que estoy recuperando el placer por mi profesión. El poder realizar el trabajo con tiempo, con cupos de pacientes razonables, con personal de enfermería dedicado casi exclusivamente a la poblacion infantil, en horarios razonables para los pacientes y profesionales, con suplencia de las ausencias de los compañeros cuando es posible… en fin, medidas que facilitan el poder realizar el trabajo diario con gusto y dedicacion. Medidas que los profesionales sanitarios de Madrid llevamos reivindicando desde hace mucho tiempo sin éxito, de modo que las condiciones de trabajo de los pediatras madrileños, lejos de mejorar, cada día empeoran más.

La sensación que tengo tras este cambio de comunidad es que he dejado de ser una profesional que se dedicaba solo a “apagar fuegos”, para volver a ser PEDIATRA.

Begoña Rodríguez-Moldes Vázquez, pediatra, C. S. Alamín. Guadalajara.


Para quitarse el sombrero

junio 4, 2011

A través del excelente Butlletí Groc he llegado al artículo Mercaderes en el Templo: hegemonía del paradigma bio-comercial en psiquiatría de la revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. Es magnífico. Dos compañeros, un psiquiatra y una enfermera especialista en salud mental, del Hospital Universitario de Canarias, describen la influencia de la industria en el quehacer diario. Hablan de psiquiatría, pero podría ser de cardiología, neurología, cirugía, pediatría, medicina de familia o cualquier otra especialidad. Las conclusiones serían completamente paralelas.

No me resisto a copiar/pegar parte de sus conclusiones:

[…] En línea con plataformas como No Gracias (www.nogracias.eu), los autores hemos decidido cortar nuestros vínculos con la industria farmacéutica. Hemos hecho estudios para ellos y cobrado por ellos (ahora la última tendencia es que, además de pagarte por recoger unos datos, te ponen de autor corporativo, con lo que acabarán decidiendo también nuestro currículum y quién ocupa o no una plaza en la sanidad pública), hemos viajado a congresos y jornadas diversas, hemos ido a múltiples comidas y cenas “de trabajo”… Todo ello en el convencimiento de que tal conducta no afectaba a nuestra prescripción, que éramos capaces, pese a ello, de mantener la independencia. Pero descubrimos que no era así. Descubrimos que nos costaba prescribir un genérico, que nos era difícil no recetar la última molécula presentada… Y no pretendemos hacer apología de nuestra posición. No conocemos psiquiatras corruptos que indiquen tal fármaco a cambio de tal recompensa. Y creemos que puede haber compañeros que sean capaces de mantener su independencia a pesar de ese contacto con la industria, pero nosotros no pudimos mantenerla, y ahora queremos recuperarla. Cortamos lazos con la industria porque también, y es parte de la trampa, sus incentivos te acostumbran a un nivel de vida por encima del que el sueldo de nuestra profesión, en este país, debería permitirnos: viajes al extranjero todos los años, hoteles de cuatro y cinco estrellas, comidas y cenas en buenos restaurantes, libros gratis… Y cuesta renunciar a ello pero, en nuestro caso, lo hacemos. Hemos estado en la trinchera y, lógicamente, no hemos podido evitar mancharnos de barro, así que nos salimos.

Pero creemos que la solución no está sólo en manos de los profesionales. La solución pasa por las administraciones públicas, que deberían responsabilizarse de la investigación y la formación, hasta ahora abandonadas en manos de la industria, así como fijarse en qué fármacos el sistema público debe financiar y cuáles no, por  no aportar nada nuevo. La solución pasa por las asociaciones profesionales, que deberían fijar precios para sus actos científicos que no obligaran a un patrocinio. 

La solución pasa por las direcciones de los centros públicos en que trabajamos, que deberían limitar y controlar (¿prohibir?) el acceso de visitadores médicos. Y, por supuesto, la solución pasa por cada psiquiatra y cada profesional, que debería, deberíamos, reflexionar sobre nuestras teorías y nuestras prácticas, parándonos a pensar qué tipo de Psiquiatría queremos.
 

Ni una palabra más.

José Luis Quintana, médico de familia.

 

En todas partes cuecen habas

mayo 24, 2011

Dice el refrán:
“En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas”.

plato de habas

Pues bien, esto se puede aplicar a la Pediatría de Atención Primaria en España.

Vamos por partes, como diría Jack:

En todas partes cuecen habas…

En cualquier autonomía, ciudad o pueblo se echa de menos a los pediatras; somos un bien escaso, pero, lamentablemente, poco reconocido.
En mi twitter, @juanbravoa, suelo publicar algunas noticias relacionadas con esta situación: unos padres que se manifiestan por la falta de pediatras, un alcalde que presume de que ha conseguido uno para el centro de salud de su localidad, una Consejería de Sanidad que publica a los cuatro vientos que ha convocado no sé cuántas plazas de pediatría… Estas noticias la etiqueto con la hastag #etpch, como acrónimo de “En todas partes cuecen habas…” Lo único que pretendo con esto es llamar la atención acerca de un problema de escasez de pediatras o de mal reparto, bien sea de recursos humanos o de las tareas a las que nos dedicamos, y que es generalizado en todo el país, pero que se intenta arreglar con soluciones locales que, en el mejor de los casos, serán temporales y que, en otros, no deja de ser aquello de desvestir a un santo para vestir a otro.
La situación de la Pediatría del primer nivel asistencial es tan delicada que la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) no dudó en poner en marcha una campaña cuyo eje central fue el Manifiesto en defensa del pediatra de cabecera.

…y en mi casa a calderadas

La Comunidad de Madrid no es una excepción, más bien al contrario.
Recientemente, la junta directiva de la Asociación Madrileña de Pediatría de Atención Primaria (AMPap) publicó un artículo sobre la situación de la Pediatría de Atención Primaria en Madrid, en el que comentaban estos problemas.
Lamentablemente, algunos colegas que trabajaban en la Comunidad de Madrid, han optado por trasladarse a comunidades autónomas vecinas porque les ofrecían condiciones de trabajo algo mejores.
En este momento, casi un centenar de pediatras que aprobaron el concurso-oposición de la oferta pública de empleo (OPE) de 2007 están a punto de elegir plaza, lo que debería ser motivo de alegría, pero que no lo es tanto, porque la mayoría de ellos ya ocupa una de esas plazas como interino y porque, según se comenta en los mentideros de la corte, están descontentos con las plazas que han salido a concurso.

Lo dicho: “En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas”.

La verdad es que el refranero está lleno de sentencias certeras, como la que dice: “Hombre refranero, hombre de poco dinero”  y yo sé por quién lo digo 🙂

Juan Bravo Acuña, pediatra de cabecera, CS El Greco


									

Malos tiempos para la lírica

abril 19, 2011

Es raro, porque tenemos una gran ministra, se ve de lejos. Se habrá dejado llevar por la serie de televisión que tanto éxito trajo para George Clooney 😉 .

José Luis Quintana, médico de familia.


¡Chssssssst! decídselo a los que mandan

abril 12, 2011

En las noticias de la consejería no se han enterado. Digo yo que mejor que mejor que la clase práctica de Body Combat será ¿no?

En la que puede ver la población, tampoco.

A los del ministerio de sanidad les ha pasado lo mismo…

Se podían haber “estirado” con una declaración institucional, pero ya tanto no pedimos.

Luego dirán que somos unos “sensibles” pero… Esta cosa de “los días de”… no va a ninguna parte, pero si los haces, es para esto… para llamar la atención de sociedad y poderes públicos.

José Luis Quintana, médico de familia.

P.D.: El logo de arrriba está tomado de la web de semFYC, tambien está en SEMG y en AEPAP.