Problemas de navegación en la sanidad madrileña

mayo 7, 2020

unnamedLa actual pandemia es “la prueba de estrés” más importante que ha sufrido nuestro sistema sanitario al menos en los últimos 100 años. Es, sin duda ninguna, el reto más importante que ha tenido el Servicio Madrileño de Salud en su no demasiado larga historia.

Empecé trabajando en mi centro de salud, El Greco, en Getafe y después estuve en los inicios del hospital de campaña de IFEMA. Pasados unos días volví a trabajar a mi centro.

En este ir y venir pude comprobar unas cuantas cosas:

No hay responsable ni institución que no haya sido desbordada. El gobierno central, el autonómico, el servicio madrileño de salud, sus responsables, sus trabajadores… absolutamente a todos nos pasó por encima una enorme ola que se llevó todo por delante. Cuando lo vimos venir, ya era tarde. Yo también dije a mis pacientes “parece que se trata de una especie de gripe”. Probablemente nadie está preparado para una cosa así.

360px-AdrizadoescoradoEl Servicio Madrileño de Salud es un barco gravemente escorado. Seguramente todos los servicios sanitarios autonómicos lo son. Desde hace muchos años en Madrid la carga del barco se ha desplazado a los hospitales. Fuerzas internas y externas han inclinado la nave hasta el extremo de convertir el hospital en la pieza central y a la atención primaria en su  pequeño satélite. El presupuesto, los recursos humanos, la tecnología y el poder (que camina casi siempre de la mano del presupuesto) descansan en los hospitales. Los hospitales tienen una tendencia centrípeta innata que en situación de baja demanda asumen sin problemas, en situaciones de demanda media sufren (listas de espera)  y en situación de pandemia sencillamente se bloquean. No se puede “ingresar Madrid”. Se intentó que todos los enfermos de la COVID-19 cupieran en el hospital. No solo es imposible, si no que no parece lo deseable. En esta lógica intuyo que surge el llamado hospital de campaña de IFEMA. La idea de IFEMA puede criticarse todo lo que queramos pero, en mi opinión, con la lógica imperante y en las circunstancias que se dieron, no se me ocurre otra alternativa.  El hospital gigante, los ingresamos a todos. Mientras tanto la atención primaria no tenía ni siquiera acceso al tratamiento farmacológico que se suponía mejor y arrastra dificultades para usar el oxígeno domiciliario. Tenemos paracetamol, teléfono y esfuerzo. Volví a comprobar con mis propios ojos que si estás en el hospital, todo es accesible y si no lo estás, no. Yo prescribía mientras era “del hospital” hidroxicloroquina sin más limitación que las existencias y si estaba fuera no podía. Claramente en nuestro sistema es el edificio y no la capacitación de sus profesionales lo que da acceso a muchas cosas. El resultado final es elemental: tienes que mandar al paciente al hospital. Con acceso adecuado al oxígeno domiciliario y al tratamiento farmacológico que, con todas las dudas, se recomienda actualmente podríamos haber mantenido en los domicilios a determinados pacientes aliviando así la situación de hospitales y sobre todo de enfermos hacinados en las urgencias. Pero la lógica imperante es otra.  Este no es un proceso mental reciente, lleva décadas. Si se repasan  los periódicos veremos que cuando llega la gripe se refuerzan las urgencias hospitalarias. Recordemos que en un barco escorado todo tiende a irse a la zona más baja aumentando el riesgo de desastre. Hemos repetido los errores italianos con, en teoría, una atención primaria mucho más homogénea, cohesionada y estructurada. La desconfianza y la lógica a la que me he referido hizo que se pudieran tener responsables en IFEMA (llamados “senior”) a  residentes de especialidades sin ninguna relación con el aparato respiratorio tutorizando a residentes de 4º año de medicina de familia y a médicos de familia de décadas de experiencia en infecciones e insuficiencia respiratoria. “Senior“ con un comportamiento intachable, entiéndaseme bien.

No ha habido, en mi opinión, ninguna intención de “desmontar” la atención primaria. Lo que ha habido es el hospitalocentrismo puro y duro, el que vivimos desde hace décadas. La atención primaria no es un muro de contención, nuestro trabajo consiste en atender pacientes en su barrio y en su casa y solo cuando lo necesitan, derivarlos al hospital.

antiburocraciaLa mayoría de los que llegamos a IFEMA en los primeros días lo hicimos por varios motivos: las ganas de colaborar (recibí una llamada para solicitar mi presencia), una experiencia nueva, recordar los tiempos de “pasar planta” y sobre todo huir, como fuera, de la viscosa e insufrible burocracia de la consulta del médico de familia. Es increíble que una demanda tan mayoritaria de los médicos de familia sea ignorada un año tras otro. Nadie niega que un paciente para tener una baja por enfermedad tenga que ser valorado por un médico. Todo lo demás es cuestionable. No debemos dejar pasar ni un día en cuanto nos llegue la calma para negarnos a seguir este camino. La impresentable receta de papel de MUFACE, ISFAS MUGEJU (mutualidades de funcionarios) también se bloqueó. Llevan  25 años de retraso en el acceso a la receta electrónica y algún lustro avisados del problema burocrático que suponen. La respuesta es la más absoluta indiferencia. No puedo reflejar todo lo que hace que, en plena epidemia, un médico de familia pueda dedicar un 20 ó 30% a tareas de ningún valor clínico mientras el sistema de salud se colapsa. Es imprescindible abordar de una vez este asunto. Lo último ha sido que los mayores de 60 años, embarazadas y enfermos crónicos tienen derecho a no ir a trabajar. Esto es decisión del gobierno del Estado. En mi opinión, es otro error llevar esto a “la baja”. Debería haberse tramitado por un proceso análogo al descanso de las embarazadas tras el parto. No deben trabajar, no están enfermos, no necesitan baja. No es enfermedad, es un derecho que tienen concedido. No hay ninguna preocupación por la carga de trámites administrativos en los centros de salud.

Volví a mi centro en cuanto pude porque era consciente del sufrimiento de mis compañeros. La mejora en la indumentaria en IFEMA (los primeros equipos de protección que usábamos eran terriblemente cerrados y limitantes y debían hacerse turnos de 4 horas) y la clarificación de la organización del trabajo hicieron que el trabajo se cubriese con menos profesionales y que pudiera volver. Lo hice encantado. Llevo 23 años en la misma consulta.  Los que trabajamos en los centros de salud sabemos que nuestros pacientes estarían peor, más solos y sanitariamente más abandonados si no fuera por nosotros. Ese es el compromiso de la atención primaria. Eso en muchas partes se desconoce porque no se ha vivido ni visto. No salimos en los medios de comunicación ni se sabe el sufrimiento de los equipos de atención primaria. Mi centro ha hecho un enorme esfuerzo para trabajar con menos de la mitad de la plantilla con el compromiso firme de su director y de todo el equipo de mantener el centro abierto. La atención primaria de Madrid no tiene datos en la prensa. No obstante, si se quiere saber quienes son los peones del ajedrez sanitario, solo hay que ver el recuento de médicos fallecidos en nuestro país. Se habrán atendido  telefónica y presencialmente miles y miles de pacientes. Se han diagnosticado miles y miles de formas leves de presentación de la COVID-19, se han mantenido en casa sin más fármaco que el paracetamol (insistir aquí que no tenemos acceso al tratamiento que figura en la mayor parte de los protocolos) a miles y miles de pacientes, se han hecho montañas de avisos (hay mucho que agradecer a taxistas y conductores de VTC que nos han llevado a los domicilios) para llegar a los inmovilizados en casa y se ha intentado separar a los más graves para derivarlos al hospital, Todo esto, a veces, con plantillas que llevan reducidas años y que esta situación les ha llevado al extremo. Sinceramente creo que si se nos hubiera liberado de la tarea burocrática y se nos hubiera dado acceso, al menos, a los recursos terapéuticos podríamos haber sido mejores y más eficaces.Tras años de perder competencias nos hemos visto con las ampollas de midazolam y morfina en la mano para ayudar a pacientes en situación terminal. Las unidades específicas para este tipo de pacientes también se han desbordado. Debemos recordar todos que cuando los médicos de familia perdemos competencias, pierde el servicio a la población y sobre todo la población más vulnerable y necesitada. Somos nosotros la medicina de los barrios, las familias y los hogares.

También han pasado cosas que entiendo como positivas para el futuro. Las unidades administrativas pueden preguntar a un paciente cuál es su necesidad y organizar los  flujos de atención. La enfermería de atención primaria tiene enormes capacidades para tener un papel distinto y mejor del que tiene. Falta que todos veamos el camino y nadie lo obstaculice, porque es posible y necesario. La medicina “no presencial” da para mucho y seguramente debe tener una función capital en el futuro.  Ahora, que hemos tenido que remover toda la organización, es el momento perfecto para resetear una atención primaria que conserve los valores esenciales, que recordemos que han acreditado sobradamente su impacto en la mejora de la salud de individuos y poblaciones y se libere del trabajo superfluo, sin valor en términos de salud.

Ahora se habla de reforzar la atención primaria. Tenemos una ocasión estupenda para saber a qué se refieren nuestros responsables. No estoy nada optimista con esto a tenor de donde venimos y por donde transitamos. La tendencia será seguir nuestro papel subordinado, nuestro presupuesto limado hasta el último céntimo y que se siga pensando que el corazón de la salud descansa  sobre todo en los hospitales. Se crearán las unidades hospitalarias de COVID-19 y de nuevo la plantilla y los recursos marcharán al hospital. Si nosotros y nuestros responsables no aprendemos a decir “esto no, de ninguna manera” cuando algo sea nocivo y no ceder en nuestras reivindicaciones (algunas con décadas de retraso) no iremos a ningún lugar y en la próxima “prueba de estrés” volveremos a comprobar que es imposible que los hospitales puedan con todo.

Hay que recordar aquí, volviendo a los ejemplos de navegación, que una barca en la que casi toda la fuerza se hace sobre un solo remo no avanza, navega en círculo.  Nada de esto es una crítica a nuestros compañeros del hospital que han hecho un esfuerzo y un sacrificio enormes para absorber la pandemia de la mejor forma posible. Estoy hablando de una sanidad que camina cojeando.

Corremos el riego de que pase como decía el maestro Joan Manuel Serrat cuando terminó en su calle la “Fiesta

Y con la resaca a cuestas

vuelve el pobre a su pobreza,

vuelve el rico a su riqueza

y el señor cura a sus misas….

En una parte, de nosotros depende. Ya no tenemos nada que demostrar, lo hemos hecho. Nos toca reclamar lo que merecemos.

 

José Luis Quintana.  Médico de familia… en cualquier parte.


COMUNICADO DEL GRUPO ANTIBUROCRACIA DE MADRID ANTE LA INMINENTE ENTRADA EN VIGOR DE LA NUEVA NORMATIVA SOBRE INCAPACIDAD TEMPORAL

noviembre 10, 2015

antiburocracia

El próximo día 1 de diciembre entra en vigor la nueva normativa sobre incapacidad temporal (IT). Esta normativa se recoge en el “Real Decreto (RD) 625/2014, de 18 de julio, por el que se regulan determinados aspectos de la gestión y control de los procesos por incapacidad temporal en los primeros trescientos sesenta y cinco días de su duración”.

El Grupo AntiBurocracia de Madrid (GAB) desea manifestar su opinión completamente contraria a la nueva normativa por los siguientes motivos:

  1. Se ha perdido una oportunidad más para convertir la IT en la consulta en un documento clínico y no meramente administrativo.
  2. Como ya es costumbre, nuestros responsables políticos han vuelto a desoír a los que trabajan con los pacientes y los que llevan a cabo los documentos de IT: los médicos. No han servido de nada las propuestas, quejas y sugerencias de sociedades científicas o del Foro de Médicos de Atención Primaria.
  3. El RD 625/2014, en su artículo 2, dice: “La declaración de la baja médica, en los procesos de incapacidad temporal, cualquiera que sea la contingencia determinante, se formulará en el correspondiente parte médico de baja expedido por el médico del servicio público de salud que haya efectuado el reconocimiento del trabajador afectado”. Quedan 21 días para su entrada en vigor y no se han dictado las preceptivas instrucciones para que se cumpla la norma. ¿Cómo se emitirán los correspondientes documentos a los pacientes ingresados? ¿Y a los pacientes en los servicios de urgencias? El redactado no deja dudas, pero sin embargo nada se ha hecho.
  4. Los pacientes ya no han de recoger un parte a la semana pero, a cambio de eso, los médicos habrán de hacer múltiples informes (hasta 9 en un año de IT). Nada se ha previsto para que la información fluya de forma que no sea el paciente el encargado de trasegarla.
  5. Los partes semanales son una penitencia para los pacientes. Un paciente con una enfermedad grave puede tener que ir más de 50 veces al médico en un año, solo para recoger un documento exactamente igual al anterior y al siguiente. Sin embargo, no somos capaces de imaginar el interés de los múltiples informes; en la actualidad, los servicios de inspección tienen acceso a la historia clínica electrónica, donde está la información disponible completa, por lo que carece de sentido generar nuevos documentos. Se intuye desconfianza en el trabajo de los médicos que pensamos que es absurda.

La normativa actual y la futura sobre IT es un despropósito. No se ha avanzado nada en este terreno desde la época preconstitucional. Hay modelos, en países de nuestro entorno, que funcionan y no son un monumento al papeleo. La normativa no tiene un enfoque clínico, sino meramente administrativo. No se ha querido oír a quienes trabajan con los pacientes, es decir, de nuevo, a los médicos.

El diccionario de la Real Academia Española define burocracia, en su cuarta acepción, como “administración ineficiente a causa del papeleo, la rigidez y las formalidades superfluas”. El RD 624/2014 no hace más que abundar en este sentido y engrosar nuestra interiorizada tendencia a la burocracia.

Como no puede ser de otra forma, el GAB rechaza el RD 625/2014 y se reserva el derecho a promover un conflicto en aras de preservar una práctica clínica a favor del paciente, del consumo eficiente de los recursos sanitarios y de la eliminación de actos meramente burocráticos.

Grupo Antiburocracia  Madrid

En Madrid, a 10  noviembre  2015


De los polvos y los lodos

febrero 14, 2015

Polvos y lodos

En Madrid, se ha sancionado de empleo y sueldo a dos compañeros por irregularidades en la gestión de prescripciones e incapacidad temporal. Son irregularidades bienintencionadas que descansan sobre la tradición de los médicos de familia de solucionar problemas a sus pacientes a veces bordeando la legislación.

Tuve la suerte de ver nacer, crecer y descansar el Grupo AntiBurocracia de Madrid. En ese tiempo se consiguieron cosas muy razonables (la primera receta en consultas y al alta del hospital, la reducción del número de informes…) pero otras quedaron sin resolver. Hay tres particularmente preocupantes:

– La prescripción de medicamentos en urgencias.

– La Incapacidad Temporal

– La situación de las residencias de ancianos

Por no pecar de pesado aquí tenéis un resumen. Hace casi cuatro años de esto. Ahí ya quedaba contado que lo de las recetas y la IT traería cola. El resumen lo tenéis aquí hecho por Rafa Bravo

Os dejo aquí la reacción, más que razonable, de sus compañeros. Promueven el cumplimiento estricto de las reglas fijadas por la consejería

Si no se enmienda la normativa de forma que, al menos, se pueda cumplir, volverán los problemas por su incumplimiento. Si se cumple la normativa tal cual está redactada se perjudicará a los pacientes.

Ahora les toca a los responsables de gobernar nuestra sanidad.

José Luis Quintana, médico de familia


La otra brecha digital

diciembre 3, 2013

Según la wikipedia Eurostat defina la brecha digital como la “distinción entre aquellos que tienen acceso a Internet y pueden hacer uso de los nuevos servicios ofrecidos por la World Wide Web, y aquellos que están excluidos de estos servicios”.

La Comunidad de Madrid llegó pronto a la receta informatizada pero llega con años de retraso a la receta electrónica… llegamos de los últimos. A Getafe, donde trabajo, no ha llegado aún pero parece inminente su implantación.

En esta situación, en pleno siglo XXI, tanto el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS), como la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (MUFACE)  siguen utilizando recetas que han de rellenarse “a mano” y de una en una. Se trata de un anacronismo y, en mi opinión, de una falta de consideración de ambos organismos oficiales hacia sus afiliados y hacia nosotros,  sus dóciles amanuenses.

Muface

Instituto Social de las Fuerzas Armadas   Sede Electrónica   Ayuda por trámite

He escrito correos electrónicos, he solicitado información, me he quejado allá donde me han dejado…. Nada de nada.  Los pacientes tienen que seguir solicitando sus talonarios que traen a la consulta para que se los rellenemos con sus medicamentos.

No se si da para llamarlo brecha digital, pero que el servicio a determinados colectivos y en este aspecto, casi no ha cambiado desde hace casi 30 años es cierto. Para la población general ha cambiado bastante. Seguiremos esperando.

José Luis Quintana, médico de familia.


Hace un año

septiembre 12, 2012

La economía ha eliminado del debate casi cualquier otra cosa. Cualquier cosa buena para  la economía del país, la damos por buena, cualquier cosa que la perjudique, es mala y cualquier cosa que no le afecte, carece de interés. Así, el debate ético se simplifica y se abrevia.

He escrito y hablado muchas veces sobre la intolerable carga burocrática que soportan los centros de atención primaria de la Comunidad de Madrid (seguramente los de toda España, sin excepción). Mejorar la calidad del trabajo de los centros de salud no bajará la prima de riesgo, no creará empleo, no afectará a la banca ni a las empresas… solo conseguirá mejorar las consultas de atención primaria, para los pacientes, a los que simplificará los trámites y permitirá más tiempo por cada consulta y a los médicos, a los que permitirán rcionalizar el tiempo y mejorar la estima por su trabajo. Pero también es cierto, que mejorar la organización y reducir la burocracia tiene un coste cero o cantidades ridículamente pequeñas. Incluso podría ahorrar dinero (lamentablemente, no tanto como para que se le preste atención).

Por ejemplo, si ISFAS deja de hacer recetas decimonónicas y se da cuenta de que en España las recetas son, al menos, informáticas, cuando no electrónicas y, por lo tanto, que lo único que hay que hacer es que el programa le asigne el código del pago que les corresponde… se ahorran todos los talonarios de ISFAS y los trámites para conseguirlo…. no será mucho, pero se le puede dar un capricho a la cabra de la legión 😉 . Y además, los pacientes de ISFAS pueden beneficiarse de los circuitos de recetas de crónicos. Para remate, no saco el sello de caucho al que tanto quiero. En fin, solo ventajas y sin coste.

Como este ejemplo, tengo más. Entre todos, seguro que juntamos muchísimos.

En la comparecencia de nuestro consejero ante la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid de 20 de septiembre de 2011 anunció un plan para reducir la burocracia en atención primaria.

La receta electrónica, ni está, ni se le espera, pero otro montón de cosas que podrían hacerse tampoco. Comprendo perfectamente las apreturas de dinero, no tengo más que ver las nóminas, pero a lo mejor, es el momento de las “pequeñas cosas”.

José Luis Quintana, médico de familia


Más autovisado

septiembre 3, 2012

El autovisado es, en sí mismo, una estupidez. Consiste en que un profesional firma una receta y después vuelve a firmar para dar fe de que lo primero es cierto y ajustado a norma. Esto, se lo explica uno a un médico de un país civilizado y corre el riesgo de que se haga daño del ataque de risa. Se puso en marcha, en su momento, para obviar algunas dificultades legales con algunos fármacos y con alguna otra prestación (pañales de incontinencia) mientras se le encontraba una solución legal, mientras se modificaba la norma. Como siempre pasa en esta país, se había hecho una chapuza, pero como el problema se resolvió… nadie ha vuelto a echar cuentas.

Cuando vi lo de las excepciones terapéuticas con los fármacos desfinanciados a partir de hoy (la mayoría son guarrerías de venta en farmacias, pero hay fármacos) me temí por donde iban a ir los tiros. Confirmado… más autovisados.

El ordenador lo hace solo y entonces, la estupidez se disimula.

No es el único caso… poco a poco se han ido colando en los nuevos anticoagulantes y en alguna otra cosa.

Si hemos sido capaces de resolver, de casi 17 formas distintas, la atención a emigrantes “sin papeles”, que tiene mucho mérito, a pesar de que algunos les pudiera dar risa si no fuese por la enorme gravedad del tema… ¿no seremos capaces un día… de dedicarle un rato a los cupones de descuento de las farmacias (comúnmente llamados recetas), para poner  un poco de sentido común? Seguro que hay descreídos que afirman que no. La verdad es que la historia les da la razón, pero no hay que perder la esperanza.

El visado, si existe, tendrá que ser de otra instancia y si no, debe ser suprimido para evitar el ridículo más completo.

Firmado:  José Luis Quintana

Autofirmado: José Luis Quintana


Día de rumores

mayo 14, 2012

Hoy comentábamos rumores en el centro:

Hablábamos de lo poco claro que deja el Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones algunas cuestiones. Había quien defendía, que la confusión, seguramente, era consecuencia de que el original del decreto debía estar en alemán y que se tradujo al castellano, por las prisas, con el traductor de Google. No cabe otra explicación, nadie va a dudar, a estas alturas, de que tengamos claro qué queremos hacer.

Otra cosa que comentábamos, era que el nuevo copago obligaba a que las recetas fueran todas “informáticas”. El ordenador sería el que reflejaría lo que pagaba el usuario, tras cruzar datos del Ministerio de Hacienda y la basa de datos Cibeles de Tarjeta Sanitaria. Tendremos que cruzar los datos y los dedos. En esto se plantean al menos dos problemas:

  • Las recetas de la atención domiciliaria… la verdad son poquitas pero debe quedar resuelto.
  • Las recetas de las consultas, las altas de la planta de los hospitales… aquello que tanto costó conseguir en Madrid. Madrid (es la que conozco bien, habrá más seguro) vive en el “Paleolítico informático” en los hospitales, las recetas se hacen sobre todo “a mano”. Estas no son pocas, son muchas y es imprescindible que esté resuelto cuando esto se ponga en marcha, para no fastidiar a pacientes y a los médicos de primaria. No vamos a volver a cargar con la totalidad de la burocracia del sistema. Es indigno e ilegal.

Atenta la compañía.

José Luis Quintana, médico de familia.


Deberíamos aclararnos

diciembre 23, 2011

Germán es enfermero y tiene una enfermedad inflamatoria intestinal. Le llevan los especialistas de digestivo de un gran hospital de Madrid, en el que trabaja. Le he visto muy pocas veces, casi siempre por papeles:  recetas y la incapacidad temporal (IT) de las que, como buen médico de familia, soy un especialista 😉

En los años que le conozco ha estado de baja cuando se ha hecho una colonoscopia: son tan listos en el gran hospital, que le hacen la colonoscopia, pero no le pueden justificar que ese día no trabaje. Mucha ciencia, mal servicio. Esto ha pasado 2 veces.

También estuvo de baja porque, en la epidemia de estupidez colectiva, que coincidió con la de gripe A, alguien del hospital le diagnosticó de la famosa gripe y le mandaron a su casa encerrado bajo 7 llaves.

Esto, hasta hace unos días, había sido todo.

El día 5 de diciembre -lunes- vino a mi consulta. En la última visita con los digestivos, le habían puesto un tratamiento nuevo y le sentaba regular. Tenía una fiebre intermitente que el día de antes había sido más alta de lo habitual. Tenía guardia y no había ido porque se encontraba mal, el día que vino a consulta, también había tenido fiebre, para la que tomó antitérmicos.

Toda la historia me pareció congruente, le creí. Le tramité la correspondiente IT de domingo y lunes.

A los pocos días, recibí una notificación por la que se anulaba la IT porque, obviamente, yo no le había visto el domingo (ni el paciente había acudido a ningún servicio de urgencias). A pesar de que conté esto por teléfono al correspondiente departamento y, posteriormente, remití un informe en el que lo detallaba, la IT finalmente se ha anulado.

Conozco medio bien la legislación sobre IT y se me ocurren varias cosas:

  • Urge su reforma, es inaplazable. Su aplicación, tal y  como está, lleva a situaciones ridículas.
  • En efecto, no se puede extender un parte de IT si no se ha valorado al paciente. Debería avisarse a los pacientes de que es así, que si no pueden trabajar un festivo, aunque no precisen asistencia, deben acudir a un servicio de urgencias para acreditar su enfermedad (una que, además, le impida el trabajo).
  • Soy más partidario que nadie del control de la IT. La normativa actual favorece el desbarajuste por farragosa y desconectada de la realidad. El médico de familia se encuentra completamente solo ante los problemas con las bajas, en la Comunidad de Madrid un poco más, porque una norma, a todas luces ilegal, nos obliga a firmarlas todas, nos competan o no. No hay más que recordar el conflicto de los controladores. Hay que perseguir y sancionar a los defraudadores (el otro día atendí, accidentalmente, a una paciente que se las había arreglado para llevar casi tres años seguidos de baja, siendo joven y sin grandes problemas de salud) y respetar a los enfermos. No parece razonable agarrarse a la literalidad de la ley para cuestionar a un paciente que no abusa y “armarse de paciencia” con el tramposo.
  • Sé muy bien el problema del absentismo laboral en las empresas públicas, particularmente en la nuestra, pero eso no justifica que se nos aplique un rasero distinto que a los demás ciudadanos. Por tanto, si los trabajadores del Servicio Madrileño de Salud debemos acudir a la urgencia para poder justificar una ausencia laboral en festivo, también lo deberían hacer el resto de los ciudadanos, saturen o no los servicios de urgencias.

Qué país, qué paisaje y qué paisanaje… al parecer lo dijo Unamuno.

Que las navidades nos sean llevaderas.

José Luis Quintana Gómez, médico de familia.


Tecnología punta en las farmacias: el farmakit

noviembre 3, 2011

Mientras que los utensilios de una farmacia española del siglo XXI, sigan siendo el cúter, pa cortar el “cupón precinto” y el papel de celo, pa pegarlo en el cuadradito correspondiente de la espantosa receta de la que nos hemos dotado en este país…

… ya podemos sacar todos los reales decretos que queramos, la prescripción seguirá siendo del siglo XIX.

José Luis Quintana, médico de familia.


Una noticia mala y una buena

octubre 19, 2011

Sean bienvenidos, todos los responsables sanitarios de este país, a la cultura antiburócrata.

Esta muy bien, pero luego hay que traducirlo en hechos…

Podría pensarse que, anteriormente, tenían la obligación de hacer las recetas de los médicos que trabajan en la sanidad privada. Pues nada, enhorabuena a los compañeros de Baleares. Nadie puede obligar a un médico a firmar el tratamiento prescrito por otro.

Madrid se queda cada vez más sólo en el empeño de que los servicios de urgencias no den recetas. Seguramente, todos estan equivocados y nosotros no. Así de listos somos los de la capital.

José Luis Quintana, médico de familia.