Todos igual… igual de mal

septiembre 15, 2010

Se acerca la campaña de vacunación de la gripe. En nuestro centro ha sido tradicional hacer modificaciones en las agendas de enfermería para adaptarnos a esta época del año. En general, hay dos alternativas: agendas específicas para vacunación (una o dos enfermeras vacunaban “a destajo” a los pacientes de cualquier consulta) o se creaban huecos específicos en las agendas de enfermería. En cualquier, caso los huecos eran de un par de minutos porque eran solo para vacunar… no se hacía consulta. Esto permitía atender más personas en menos tiempo. Se era más eficiente y el grueso de la consulta se vacunaba en pocos días. Todos los que trabajamos en la “empresa” sabemos que, por motivos poco claros, a los pacientes les entra prisa por vacunarse de la gripe en los primeros días… salvo que el fiasco de la gripe A haya cambiado las costumbres.

Este año va a ser distinto… los pacientes se citan por el “sistema automatizado por teléfono” (“cita voz” le llamamos) o con la cita por Internet. Previsiblemente los pacientes cogerán los huecos de las citas de enfermería “normales” que salvo excepciones son de al menos 5 minutos para un procedimiento que se resuelve en mucho menos tiempo.

En algunos sitios aún no se han enterado de que la agenda define cómo y cuánto se trabaja y que, por lo tanto, es vital para la organización de los centros. La tendencia actual de que sólo “los jefes” saben lo que hay que hacer conduce a que todo el mundo trabaje igual. Quiere decirse que se mata la iniciativa individual (la mala iniciativa bien muerta esté, pero la buena también fallece) y se consigue que el profesional se desvincule de la mejora de las cosas.

Podemos acabar trabajando todos igual de mal… veremos.

José Luis Quintana, médico de familia.


Yo no derivo pacientes… envío pacientes a la deriva

abril 30, 2010

La frase no es mía. Se la he oído decir a alguien de mi entorno al que ya pido disculpas por no recordar. En el área en el que trabajo se ha construido un hospital la pasada legislatura (uno de los ocho). Las lista de espera de especialidades no sólo no ha mejorado, ha empeorado. Hay excepciones, pero la media es peor que antes.

Atendí hace unos días a una paciente que se había caído al suelo y se hizo daño en la muñeca. Fue a la urgencia de traumatología y la sospecha diagnóstica era de fractura de escafoides. Preguntando a la mujer me dijo que le fallaba una pierna en la que, explorada, tenía una marcada paresia. Intenté una derivación preferente a neurología: para septiembre. Vuelta a la urgencia, finalmente la ingresan para estudio.

La cita preferente de neurología en septiembre, una normal en trauma para octubre…

Esta frase sí se de quién es (José Antonio González-Posada, compañero de centro y de blog) “La urgencia es la demanda del hospital“. En efecto, las esperas y la dinámica de las consultas de atención especializada producen un curioso efecto: o puede esperar muchas semanas/meses o… a la urgencia.  Algunos servicios han habilitado mecanismos para atender a su demanda/urgencia con un impacto favorable en el servicio a los pacientes y también en su lista de espera. Para completar el cuadro en la urgencia está, las más de las veces bastante sólo, el personal menos bregado de la empresa: los residentes. La demanda -sin límite-  sabemos que quema mucho.

Lo que sí parece claro es que hay que hacer más hospitales  ¿no?

Seguir construyendo edificios mientra se reduce la plantilla (no cubrir las vacaciones y bajas es ,”de facto”, reducir la plantilla) me produce perplejidad, pero seguro que es cosa mía, que me falta un máster de esos buenos, de los de gestión.

José Luis Quintana, médico de familia.


No

febrero 28, 2010

Con click se amplían la imágenes

Yo ya lo digo: soy partidario de hacer a estas cosas el caso que merecen. Con lo bien que se portan con nosotros, que menos que colaborar como se debe.

El suyo que lo es.

José Luis Quintana, médico de familia.


Toma el dinero y corre

febrero 24, 2010

Me entero, casi a la vez, de que la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid va a pone en marcha un call center, por el que pagará 10 millones de euros anuales durante 4 años, y de que las bajas de los trabajadores de la sanidad madrileña solo serán suplidas a partir de los 15 días.

Carátula del DVD

Carátula del DVD de la película "Coge el dinero y corre" de Woody Allen

Haciendo un cálculo rápido, con ese dinero se podrían contratar unos 200 médicos o pediatras de atención primaria durante un año, pero parece que la prioridad no es mejorar la asistencia sanitaria sino la gestión de las citas.

El problema es que no sabemos si los políticos y el call center seguirán aquí dentro de 4 años, pero la población y los profesionales que nos ocupamos de su salud si que estaremos, pero con 40 millones de euros menos.

Juan Bravo Acuña, pediatra de cabecera.


¿Me da cita, doctor?

junio 2, 2009

¿Es misión del médico la citación de pacientes?

Pues no, pero depende.

Como se comentó en una de las primeras entradas de ATensión Primaria, andamos liados en Madrid con un inminente plan de normalización de las agendas de cita de Atención Primaria, en este momento en fase de borrador.

Pues bien, una de sus líneas más contundentes es la propuesta de que únicamente el personal sanitario sea quien pueda dar citas concertadas. Es decir, citaciones para segundas visitas de un proceso, revisiones de programas, IT, recetas, pruebas complementarias, etc. Parece por tanto que no sería aceptable que el paciente saliera de la consulta con una nota para entregar en el mostrador de citaciones y poder ser citado según la indicación del facultativo o, en último caso, sería considerada una consulta demandada, no siéndolo e infravalorada por esta razón ¿?

De esta manera, nuestros gestores proponen que una tarea administrativa, la citación (no su indicación), pase a ser competencia exclusiva de médicos y enfermeras, habiendo personal contratado precisamente para realizar este trabajo… y con otro sueldo: un despilfarro palmario. ¿Qué dirá el Grupo AntiBurocracia de Madrid de esto, si finalmente cuaja?

Aunque estoy persuadido de que es bueno que los médicos PUEDAN dar citas concertadas, esto es una cosa, y otra que se nos convierta en citadores por imposición.

Que los colegas hospitalarios pongan sus barbas a remojar. ¿O es que a ellos no les va a afectar esta medida?

Manolo Merino Moína, pediatra.


Casa de Citas

mayo 30, 2009

Hay cosas de esta casa que no acabo de entender. Es muy común que un paciente entre en la consulta del médico y diga: “Vengo a quitarme unas grapas”, “Vengo a tomarme la tensión”, “¿Me toca la vacuna del tétanos?”… Hace poco, un paciente me pedía que le citara los análisis del especialista 😦
Esto se debe a que las unidades administrativas, hijas de las mesas donde se daban números, son lugares de cita. El paciente pide cita y se le da, sin más. Hasta OMI-AP (nuestro abandonado OMI) selecciona por defecto la agenda del médico. Si en lugar de eso, fuesen centros de gestión de cita, no sucedería esto.
Si a un paciente, en vez de preguntarle si quiere cita para la consulta, se le dijera: “Dígame, ¿qué necesita?” o “¿Me puede decir qué le pasa?”, le podrían responder entonces:  “Mire, le cito con la enfermera y le quita las grapas. Si hay algún problema, ella hablará con el médico”. Cuando yo llamo al dentista, la persona que coge el teléfono me lo pregunta, y yo se lo agradezco.
Lo que ocurre es que esto tropieza con la negativa de muchos auxiliares administrativos, con la falta de costumbre de los pacientes y con la manida historia de la confidencialidad (sin problemas para leer interconsultas o solicitudes de exudado vaginal, por poner algunos ejemplos).
Así que… en vez gestión de citas, en la sanidad madrileña se propone: cita por Internet y call-center, con plan de “normalización” de agendas (todos con una agenda uniforme, mala y antigua, pero uniforme). Filtro, ninguno, que llegue a la consulta todo lo que sea, pero, eso sí, a la del médico.
Nuestros gestores y muchos administrativos deberían caer en la cuenta de que citar, puede citar una máquina, pero gestionar la cita sólo pueden hacerlo los administrativos que dan verdadero valor añadido. Gana el paciente y ganan los profesionales.
Lo dicho, somos una casa de citas.
José Luis Quintana Gómez
PD.- Atención a cómo ayuda el público a Miguel Ríos con las citas…