El SEFV-H, una abreviatura interesante

agosto 29, 2013

Vivimos tiempos de abreviaturas, debe ser por las prisas y porque los departamentos y cargos cada vez tienen el título más largo. En nuestra empresa y en nuestro oficio cada vez es mayor:

– DGSIS: Dirección General de Sistemas de información Sanitaria

– DTSIS: Dirección Técnica de Sistemas de Información Sanitaria

Con el tiempo, me he hecho una idea de sus diferencias… más o menos. Pero en la primera reunión que estuve en la que se pronunciaban estas abreviaturas, no era capaz de saber bien de qué hablábamos o si era que el orador tenia un pelo en la lengua e intentaba sacárselo.

Ayer, sin embargo, descubrí una abreviatura impronunciable que me parece interesante : el Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de uso Humano (SEFV-H). En ocasiones anteriores (la verdad, demasiado pocas) cuando había sospechado efectos adversos llamativos, había hecho la “tarjeta amarilla“. Esta vez, como sabía que lo podía hacerlo a través de internet, decidí probar.  Seguro que todos los conocéis, pero para mi fue novedoso, interesante y sobre todo cómodo.

Si buscas en Google “farmacovigilancia” es la primera entrada y si buscas “tarjeta amarilla” la segunda tras las inevitables referencias deportivas. Vayas por donde vayas, llegas. a https://www.notificaram.es/

Notificación directa de Reacciones Adversas a Medicamentos

A partir de aquí, es relativamente sencillo.:

  • Pueden registrar reacciones adversas tanto ciudadanos como sanitarios

Notificación directa de Reacciones Adversas a Medicamentos3

  • Yo creo que es cómodo y sencillo darse de alta en el sistema para no tener que meter todos tus datos cada vez que quieras declarar.
  • Interesa hacerlo desde la consulta para tener todos los datos del paciente y de los fármacos a la vista. Si no tienes internet en la consulta… monta un pollo.

En fin, que me pareció una facilidad para declarar reacciones adversas a medicamentos (RAM, otra abreviatura) que es una cosa a la que creo que no prestamos suficiente atención y en primaria estamos en un lugar privilegiado para hacerlo.

Cada vez me parece mas evidente que le hemos perdido el respeto a los medicamentos, que son una cosa muy seria y potencialmente peligrosa.

José Luis Quintana, médico de familia


Una presentación

octubre 26, 2012

En el Centro de Salud El Greco hemos disfrutado y hemos aprendido mucho con los blogs relacionados con la docencia que se han hecho en muchos lugares de España. Hace tiempo que teníamos ganas de poner en marcha uno. Gracias al esfuerzo de unos cuantos profesionales del centro podemos hacerlo.

Intentamos que nos sea útil a nosotros en primer lugar, pero nos encantaría que pudiese ayudar a otros, como los ya existentes nos ayudaron a nosotros.

Esperamos que os guste, os sirva y que nos ayudéis a hacerlo crecer.

Esta es su dirección http://docenciacselgreco.wordpress.com/

Y esta es su cabecera

cabecera_blog_docencia

Carolina Peláez, médico de familia y responsable de docencia


Best Practice

noviembre 7, 2011

A raíz de una entrada, en la que me quejaba de las diferencias con los hospitales en el acceso a la información científica, me decía Rafa Bravo que Best Practice es una herramienta muy útil. Como todos los profesionales del centro le conocemos desde hace bastante tiempo, pues fue de los fundadores, le invitamos a que nos contara lo mucho que sabe de esto. Le ofrecimos un intercambio de conocimientos por… cerveza 😉

Resulta que todos los que trabajamos en Madrid, a través de la Biblioteca Virtual de la Agencia Laín Entralgo (el que no pueda entrar es porque no ha pedido las claves), tenemos acceso a Best Practice.

Best Practice pertene al grupo BMJ. Como casi todo lo que hacen, muy bueno: sencillo, claro, concreto y práctico. Incluye, además, valiosos recursos como Clinical Evidence o el Martindale (para fármacos).

A quien corresponda, ¡enhorabuena por la decisión! Sólo tenemos que lamentarnos de que cosas como éstas se difundan tan poco o tan malamente.

Por cierto, el próximo día 29 de noviembre, martes, a eso de las 14 horas, el propio Rafa Bravo acudirá a nuestro centro a contárselo a los pediatras de la dirección asistencial de abajo, o sea al GpapAS, así que, si alguien se anima a venir, que sepa que será bien recibido.

Podéis echarle un vistazo a la presentación sobre Best Practice, aunque no es lo mismo que verlo en vivo y en directo.

No obstante, sigo queriendo acceder a lo mismo que los hospitales 😉

José Luis Quintana, médico de familia.


Solicitud de información: a propósito de un caso

julio 20, 2011

El pasado 29 de abril, con el título Pídeme lo que quieras, se trataba en este mismo blog el tema del “Procedimiento de solicitud de explotación de información sanitaria”, a raíz de la implantación del nuevo programa AP-Madrid.
En todo centro de Atención Primaria que se precie y más si se trata de un centro docente, se necesita con cierta frecuencia disponer de información rápida y fiable sobre datos contenidos en las historias clínicas de los pacientes atendidos. En ocasiones, para evaluar actividades realizadas, en otras, como punto de partida para la puesta en marcha de proyectos o simplemente como trabajo de investigación (imprescindible en el programa de formación de residentes y en el de acreditación para la docencia de los tutores).
Toda esta explotación, que antes se realizaba con mayor o menor fortuna en el propio centro y por los propios profesionales interesados (ya sabéis: búsquedas rápidas mediante OMI-EST, en ocasiones simplemente de tanteo), ahora debe seguir un complejo sistema de notificaciones y autorizaciones, tal y como se indica en el diagrama adjunto.


Pues hete aquí que todo ese conjunto de flujos y flechas que, a priori, parecía lento y farragoso, en la práctica LO ES:
En nuestro centro, acreditado para docencia postgrado de residentes de Medicina Familiar y Comunitaria y enfermería y “beneficiado” con el programa AP-Madrid desde marzo de este año, tenemos cierta tradición en realizar estudios de evaluación sobre nuestra actividad, con el objeto de detectar posibles déficits y plantear acciones de mejora. Pues nada, este año habían cambiado las reglas y había que adaptarse, así que nos pusimos a ello. Siguiendo las indicaciones del manual de procedimiento y tras obtener el correspondiente impreso e identificar a la persona que debe autorizar la petición, solicitamos una información concreta y aparentemente sencilla (el listado de pacientes con diagnóstico de diabetes mellitus asignados a nuestro equipo) al responsable pertinente. He de decir que ya nos escamó el hecho de que en el propio documento de solicitud se indique que “se recomienda solicitar la información con un mes de antelación”.
Pues el caso es que, no sé si porque es verano y el personal está de vacaciones o porque el sistema no está engrasado, llevamos casi mes y medio esperando la información solicitada, con algún mensaje electrónico de recordatorio de por medio. No sabemos cuanto falta para recibir la información, pero ya sólo nos queda rezar para que cuando nos la envíen, ésta sea correcta y se ajuste a lo que necesitamos, porque como haya que empezar de nuevo con el ciclo propuesto mucho me temo que nuestros residentes terminarán sus trabajos de investigación cuando consigan el grado IV de carrera profesional 😉

Raúl Sánchez González
EAP San Blas
Parla. Madrid


Pídeme lo que quieras

abril 29, 2011

En nuestra comunidad autónoma, hemos asistido a un proceso de centralización que, en opinión de muchos, entre los que me encuentro, va a perjudicar muchos aspectos de la atención primaria.

Seguramente, la principal justificación de la existencia de historia clínica electrónica en atención primaria no está no en en la eliminación del papel, ni en automatización de tareas odiosas (también se puede resolver con inetligencia, lo que ocurre es que escasea),  si no en la explotación de los mismos, en la extracción de datos.

Poder saber, con nombre y apellidos, los cardiópatas isquémicos que tiene el colesterol mal ajustado, o los pacientes que toman diazepam, realmente es la mayor justificación de la historia clínica electrónica. La flexibilidad, rapidez e inmediatez de la extracción de información de una base de datos informática no resiste comparación. OMI-AP es un sistema en el que la base de datos está en un servidor en el centro. En algunos centros, hemos conseguido extraer datos directamente de nuestro servidor y en otros, a través de los informáticos de las antiguas áreas, se había alcanzado un cierto nivel de explotación de datos que servía para las mediciones de los” jefes” y, cuando era bien orientado, para mejorar la atención de los pacientes.

La nueva concepción de la estructura de primaria y la implantación de AP-Madrid, han llevado los datos a un servidor central. A la base da datos resultante no debe haber quien le eche mano, porque de momento su única via de explotación, que es e-SOAP, no es capaz ni de identificar pacientes, ni de permitir que “cualquiera” consulte sus datos (el acceso de profesionales es muy restringido).

Total, que como los datos cada vez se alejan más del asistencial pues… se habilita un formulario para solicitar los mismos

Desde luego, es mejor tener información rellenando un formulario que de ninguna manera pero:

  • No es posible mejorar sin disponer información para la mejora. El sistema de información es el corazón de nuestro sistema.
  • Desconozco la utilidad de una base de datos con TODOS los datos pero… acepto pulpo como animal de compañía… nuestros gestores la necesitan. Pues nada… que la hagan.
  • Una vez hecha, es IMPRESCINDIBLE que se trocee esa basa de datos. A cada dirección asistencial se le han de facilitar sus datos, al menos agregados por centros. Es su única forma de poder comparar unos centros con otros y, a través del análisis de caraterísticas y diferencias, hacerles mejorar.
  • Tambien es IMPRESCINDIBLE que se dé a los cetros de salud su trozo de la  base de datos. A cada centro se la ha de dar desagraegado por CIAS y con posibilidad de identificar pacientes. Es su única forma de poder comparar unos compañeros con otros y a través del analisis de caraterísticas y diferencias mejorar. Sólo llegando a cada historia clínica se puede mejorar. No vale que te digan que el 20% de tus pacientes tienen mal control si luego no sé quienes son. En el fondo, hablamos de los tres niveles de la gestión: macro, meso y microgestión. Para nuestra microgestión nos es imprescindible el acceso directo a los datos y a nivel pacientes.

Da igual que a eso se le llame investigación, que ciclo de calidad, que lo que sea… es la única forma de progresar.
Si yo no sé explotarlos o interpretarlos, enséñame a hacerlo, pero hay gente que sabe hacerlo y muy bien.
No me digas “pídeme lo que quieras”. Mejor dame lo que me corresponde y si necesito ayuda te la pido… No me trates como a los niños.. Nos tienen que dar nuestra parte de la base de datos, si es con un sistema de explotación flexible y sencillo perfecto y si no, que nos la den y nos ofrezcan ayuda. Sin eso no podemos crecer ni mejorar.

Y dicho sea de paso, todos los diagramas de flujos de trabajo de la Consejería tienen una sobredosis de flechas y dibujitos. Tal vez se trate de un empacho de Microsoft Visio.

José Luis Quintana, médico de familia.


Indignez vous! – Indignaos

febrero 25, 2011

Tras el leer el post anterior “fuego amigo“, me pregunto si hay alguna agenda oculta detrás de los datos que nos presentan. Comparo sus datos con los que sacamos nosotros (leerlo, por favor)y he recordado el libro-panfleto Indignez vous y me indigno. Si son verdad, este sistema hay que cambiarlo, hay que meter la tijera sin ningún tipo de remordimiento y que sea cuanto antes; esos resultados son inadmisibles y vergonzosos. Pero si no son verdad, hay que pedir responsabilidades, es indignante que se denigre el trabajo de los profesionales de la atención primaria. Llevo mucho tiempo diciendo que no queremos programas como el AP-Madrid, que creo que no es ni bueno, ni bonito, ni barato. Que lo que queremos son herramientas accesibles y útiles para los profesionales, y hacer de los resultados en salud el objetivo del sistema. Para ello, tenemos que saber dónde queremos ir y cómo queremos llegar. ¿Alguien lo sabe?

 José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia


Bueno, pero…

febrero 22, 2010

Estuve en la presentación de un nuevo programa informático que la consejería ha bautizado como e-SOAP (Seguimiento de Objetivos en Atención Primaria, con el prefijo “e-“, que siempre mola).

Si me enteré bien (fue a bombo y platillo y eramos cientos en la gran aula del Hospital Ramón y Cajal), es una herramienta para explotar una gigantesca base de datos constituida a partir de los registros de OMI-AP, de Cibeles (tarjeta sanitaria), Farmadrid (datos de recetas recogidas en farmacias) y otro buen puñado de registros de la Comunidad de Madrid.

De esta forma, cada uno podrá conocer su población asignada, su población atendida, el porcentaje de diabéticos de su cupo con mal control, cardiópatas isquémicos que toman estatinas… y además podrás compararte con tus compañeros del centro, del área (de momento) y de toda la comunidad autónoma.

Es un paso en la buena dirección porque, sin duda, lo mejor de la historia clínica electrónica es la sencillez  y rapidez con la que se puede obtener información encaminada a tomar decisiones. Que esa extracción sea avalada por la “empresa”, uniforme e igual para todos, también es adecuado para garantizar la “comparabilidad” de los resultados obtenidos.

El, en mi opinión, grave problema es que la información no llega a discriminar al nivel “paciente”. O sea, que si te dicen que un 28% de tus hipertensos están mal controlados, pasan dos cosas:

  1. No puedes comprobar la veracidad de los datos. Decir SQL y EFQM con regularidad no garantiza que esté bien hecho. A favor está que lo ha desarrollado gente de la casa (¡aleluya!) y basándose en las experiencias previas que muchas áreas tenían (¡aleluya, aleluya!).
  2. No puedo encontrar a mi paciente mal controlado y dedicarle una especial atención. No consigo, por tanto, mejorar la atención a los pacientes, que es el objetivo primordial de la empresa (perdón por repetir paciente, pero me he propuesto no decir usuario). Vale para que me angustie si no salgo bien en los datos, pero no para resolver la angustia.

Es cierto que en la reunión se dijo que se pensaba llegar finalmente a los pacientes, pero no me pareció que fuese algo cercano en el tiempo. Nos empeñamos en la superbasededatoscentralizada para 6 millones de ciudadanos y… pasa lo que pasa. Más de un área de Madrid (por ejemplo la 10, donde yo trabajo) ya llega hasta el número de historia de OMI-AP, lo que permite localizar al paciente.

Por tanto, parafraseando a Neil Armstrong, me parece un pequeño paso para el asistencial, pero un gran salto para el gestor.

Puestos a pedir, en un futuro las consultas a la base de datos deberían poder ser configurables por el usuario (esta vale, porque no me refiero al paciente, sino al trabajador). He dicho puestos a pedir…

Finalmente, he de confesar que oír decir EFQM me produce el síndrome de las piernas y el culo inquieto. Lo paso fatal.

José Luis Quintana, médico de familia.