Camino a la Perdición

octubre 12, 2021

Sección visual de Camino a la perdición - FilmAffinity

Tom Hanks, con los años, creo que se ha convertido en un gran actor. En 2002, Sam Mendes dirigió Camino a la Perdición (Road to Perdition). En ella, un adolescente descubre espiando a su padre que es un asesino a sueldo de la mafia. Ese descubrimiento origina una huida desesperada por todo el país huyendo de la mafia que quiere acabar con ellos.

El título de la película le queda que ni pintado a la situación de la atención primaria de Madrid. Ya sé que Madrid no es una excepción, que la situación de la atención primaria en toda España es deprimente con partidos de diferente signo político y de líderes de todo pelaje. Lo que me pasa es que conozco muy bien el pormenor de la comunidad donde trabajo y no soy capaz de hacer el mismo análisis en Andalucía, Galicia o Cataluña (por mencionar algunas).

Hoy publica El País un análisis pormenorizado del enésimo Plan Integral de Mejora de la Atención Primaria de Madrid. En él se concluye lo que todos ya intuíamos: la mejora ni está ni se le espera. Las promesas se repiten plan tras plan porque el corta/pega es la principal herramienta de planificación, como pueden escuchar a Javier Padilla son medidas previstas para 2006.

En informes de la propia consejería reconocen que el problema es el déficit de profesionales sobre todo médicos y pediatras que no logran paliar. La lectura que se hace del problema es la que se cuenta muy bien en el chiste de la araña a la que un científico le va arrancando las patas: al arrancar la última pata de la araña deja de acudir a la llamada porque se ha quedado sorda. No es una desgracia sobrevenida que no haya médicos para atención primaria. Es muy sencillo y más para gente que presume de liberalismo económico. Si la gente prefiere otros puestos de trabajo es porque el balance esfuerzo/recompensa es malo. Hay que reducir el esfuerzo (mejorar las condiciones del trabajo que cada vez se parecen mas a las  de galeras) y aumentar la recompensa (retribuciones, prestigio, capacidad de influir en las decisiones…).

Hay montañas de documentos que advierten de la situación desde hace más de una década. Son innumerables las propuestas de solución apuntadas en documentos de sociedades científicas, asociaciones y hasta la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados Tienen una sentencia judicial promovida por el colectivo APsemueve donde el Tribunal Superior de Justicia de Madrid analiza la carga de trabajo y la falta de plantilla y considera que se vulneran los derechos de los médicos de atención primaria. No pasa nada, continuemos hacia el precipicio.

Y en estas llega el plan de Reorganización Asistencial de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria.

Ni una sola palabra sobre recursos, contrataciones, presupuesto… nada. Las mismas ideas de siempre: que cada centro reflexione y que decida de forma voluntaria y flexible si se puede hacer algo para la colaboración de las unidades administrativas en los flujos de pacientes, la atención desde enfermería de patología aguda y la agenda Común de Patología no Demorable.

Voluntario y flexible quiere decir “apañaos como podáis y no con lo que os gustaría tener” parafraseando a nuestros jefes de Recursos Humanos. No entiendo que si creen que es bueno para profesionales y pacientes se deje al devenir de cada centro

La Agenda Común de Patología no Demorable (antes tenía el más sincero nombre de Agenda de Desbordamiento) probablemente haya sitios donde sea inevitable por la falta de profesionales. Por lo demás, me parece la antiprimaria. Consiste en que puedo ver a mis crónicos despacio pero los dolores abdominales o los edemas los ve un compañero que ese día esta de urgencias a toda velocidad porque son las de todos. Es la creación de facto de la consulta de urgencias. La longitudinalidad (que ha demostrado que puede alargar la vida) a paseo. Por no decir que abre la puerta a la picaresca de llenarte la agenda de revisiones “de aquella manera” y dejarte fuera lo complicado.

En fin, más que un plan me parece un plin.

Por rematar la idea. En mi centro, por la mañana hay dos pediatras. Por la tarde una, con una reducción de jornada no cubierta desde hace tanto que no soy capaz de decir el número de años (más de 5). Uno de los dos pediatras de mañana se marcha de vacaciones 2 semanas. Por esos azares del destino se consigue alguien de otra área que doble 4 de los cinco días de la semana. Desde la Dirección Asistencial se niega el doblaje porque “no es necesario”. Mejor que el que se queda haga las dos consultas, gratis o casi gratis. Si es que no puede ser, doblamos por encima de nuestras posibilidades.

No sé cómo podemos seguir “tragando” tanto. No sé cuándo vamos a decir “hasta aquí”.

José Luis Quintana. Médico de familia.


La insoportable levedad de la atención primaria. Capítulo 2. Reforzar la primaria

septiembre 1, 2021

EL REFUERZO DE LA PRIMARIA 

Estas últimas semanas, tal y como solicitan el doctor Rafael Matesanz, la doctora economista de la salud Beatriz García López Valcárcel e incluso Bill Gates, se ha reforzado la primaria. En mi centro de salud se están curtiendo los residentes jóvenes (gracias compañeros) y los médicos de familia viejos, yo. Estamos siendo, voluntariamente utilizados cómo los últimos cartuchos de un sistema que está en disolución. Al igual que en la batalla final de Berlín, estamos echando toda la carne en el asador, jóvenes y viejos. Así que, motu proprio, estamos reforzando la primaria. ¿Y por qué? Pues muy sencillo: “por mí, por todos mis compañeros y por mí el primero”. A los de mi generación esto le traerá recuerdos, no creo que lo entiendan los jóvenes, por lo que voy a explicarlo: 
Cuando en los recreos jugábamos a policías y ladrones, los policías tenían que ir capturando a los ladrones y llevarlos a la cárcel. En Salamanca, grupo escolar Francisco Vitoria, dónde pasé mis párvulos, los ladrones no tenían guarida. Todo se hacía corriendo. Cuando un ladrón lograba llegar hasta la cárcel y tocar alguno de los que capturados, gritaba: ¡por mí, por todos mis compañeros y por mí el primero! y todos los ladrones quedaban libres y volvíamos a empezar. Era un trabajo en equipo, tanto de unos como de otros.  

Pues eso, a pesar de mis 65 años, de estar en periodo de prolongación de la vida laboral, de ser uno de los días el segundo día tras las vacaciones, que suele ser el peor porque ya se han enterado de que has vuelto, me pongo el mundo por montera y allá  que voy a la lucha. 

No lo hago por dinero, lo que me pagan por hora, es la misma cantidad que la hora de trabajo por la reparacion de la moto de mi hermano. Ya sé que es un negocio, etcétera, etcétera y que no se puede comparar. Pero es eso, contra 4 horas “extraordinarias” de un profesional que ha sido 23 años formador, tutor de residentes de familia (a lo peor esto no tiene importancia). ¡Ah!, y ha trabajado y participado en los resultados de uno de los centros de salud top de Madrid. 

He de reconocer que sí pesan los años, ya no es lo mismo y tanto física como mentalmente me resulta duro. A pesar de todo, debo hacerlo: este desmantelamiento canalla de la atención primaria va a afectar a las clases sociales más desfavorecidas, las que no tienen posibilidad de contratar un seguro privado. Esto me INDIGNA, porque es la mayoría de la población a la que atiendo, mi población, y se suma al problema económico y social que arrastran, a una maniobra política injusta e inicua. Lucharé todo lo que pueda contra ello y como digo desde hace meses: ¡qué falta de compasión social! 

¡Qué pena me da este Madrid insolidario, con lo que hemos sido! 

José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia, Centro de Salud Universitario El Greco, Getafe, SERMAS.


La insoportable levedad de la atención primaria

agosto 9, 2021

Capítulo 1. EL CLIENTE INTERNO

 
Todas las mañanas, antes de empezar la consulta como médico de familia en mi centro de salud, compruebo cuántos pacientes han acudido a urgencias y cuántos han sido dados de alta en algún servicio hospitalario de la red sanitaria pública. Las historias de alta hospitalaria son una gran ayuda, porque, en el resumen, explican todo lo que le ha sucedido al paciente y aquellas exploraciones complementarias que han realizado durante su ingreso, enumerando el diagnóstico principal y los secundarios que presenta el paciente; sin olvidar los tratamientos, aspecto fundamental.  

La insoportable levedad del ser. | Milan kundera. | Anfetamina | Flickr

Esta mañana, en un paciente dado de alta, he visto que le han derivado a otro servicio por un episodio que ya había estudiado yo previamente (derivación a cardiología con todo tipo de exploraciones complementarias registradas) y que constaba en la historia clínica de atención primaria. Como ahora existe la posibilidad de realizar una consulta telemática (“e-consulta”), informé al servicio de dicho episodio y su contenido. La contestación fue que la consulta al programa Horus, donde se puede consultar todo lo que tiene que ver con primaria y especializada, en la parte que nos toca a primaria, resulta un galimatías de episodios que cuesta mucho separar lo que es importante de lo que no. Lamentablemente, he de darles la razón. 
 
Uno de los problemas que tenemos es que los episodios de nuestra clasificación CIAP (Clasificación Internacional de Atención Primaria) pueden ser agudos, subagudos y crónicos. Los agudos los podemos cerrar automáticamente o, si en tres meses no se han tocado (no se ha añadido ninguna información), se cierran solos. Los crónicos quedan para siempre, como es lógico, salvo que el profesional decida cerrarlos. El problema se plantea con los episodios subagudos, que son mayoría en atención primaria: para cerrarlos hay que ir de uno en uno, entrando y registrando la fecha del cierre. Parece sencillo y lógico, y lo sería si tuviéramos el tiempo necesario para tener una historia clínica al día (una historia de calidad, algo que no parece importar a nadie). Seguramente, los informáticos responsables de la historia clínica no saben de la falta de tiempo en nuestras consultas o tal vez sea que el tiempo en atención primaria no se valore. 
 
El problema tendría fácil solución: al igual que los episodios agudos que llevan más de 3 meses sin haber sido tocados desaparecen de forma automática o se cierran cuando damos a un botón incluido en la historia clínica, podríamos tener otro botón para que se desplegarán todos aquellos episodios subagudos y, simplemente con un clic, decidiéramos cuáles mantenemos abiertos y cuáles cerramos, dejando aquellos que nos parecen importantes. Hay que recordar que ya son 21 años historia clínica informatizada en atención primaria, con un acúmulo importante de episodios de enfermedad. 
 
Esto tiene mucho que ver con la con la concepción de cliente interno. Los médicos de familia somos una parte del cliente interno del sistema informático y son ellos, los responsables, los que deberían facilitarnos la solución a este tipo de situaciones. Una historia bien organizada es sinónimo de una buena asistencia. Y, sobre todo, aclara en qué situación se encuentra el paciente, algo que puede redundar en su beneficio. 
 
Reconozco que el sistema Horus ha sido un gran avance, pero, si realmente creemos en la mejora continua, este tipo de mejoras deben estar al día; es bueno para la seguridad del paciente y puede redundar en una eficiente utilización de los recursos en un momento de crisis económica. Todo lo que mejore nuestro trabajo, de forma indirecta, va a afectar en nuestros pacientes, objetivo final del sistema sanitario. 

José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia, Centro de Salud Universitario El Greco | 09/08/2021


Registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 integrado en AP-Madrid (adenda)

enero 23, 2021

Como complemento a la entrada previa Registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 integrado en AP-Madrid, queremos añadir que solo dos comunidades y ciudades autónomas (3/18) están aplicando un sistema informático específico para el registro individual de las vacunaciones frente al COVID-19, diferente del habitual utilizado para otras vacunas. Estas son: Asturias y Madrid.

Solo una, Madrid, no permite, al menos por el momento, la consulta de los pacientes que han recibido la vacunación.

Mapa de elaboración propia con información recogida por nuestros colaboradores, los gipivacunautas (el gipi)


Registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 integrado en AP-Madrid

enero 20, 2021

La Gerencia de Atención Primaria debe apostar por el registro de la vacunación frente a la COVID-19 en su programa de historia clínica informatizada (AP-Madrid).

Los profesionales sanitarios de Atención Primaria deben tener la posibilidad de registrar y consultar la situación vacunal frente a la COVID-19 de los pacientes a los que atienden.


20 de enero de 2021

Desde los comienzos de la informatización de la historia clínica en la red sanitaria pública de Atención Primaria (AP) en la Comunidad de Madrid, primero formando parte del INSALUD y luego dentro del Instituto Madrileño de Salud, el registro individual de las vacunaciones ha estado integrado en la aplicación general de la historia clínica, inicialmente OMI-AP y luego, en la aplicación derivada para un sistema con base de datos centralizada, llamada AP-Madrid.

La integración de los registros vacunales, ligados a la historia clínica de cada paciente, ha facilitado su actualización y mantenimiento en la red de AP, así como su consulta directa por los pacientes, desde “Mi Carpeta de Salud”, como por los profesionales sanitarios desde los centros de AP, recursos para la atención urgente y los hospitales de la red pública.

Estos datos individuales sobre inmunizaciones, provenientes de la AP, se han venido volcando regularmente en la base de datos general de vacunaciones de la Comunidad de Madrid, denominada Sistema de Información de Salud Pública y Alimentación (SISPAL), alimentada también por otras fuentes, como las vacunaciones administradas en el ámbito de la medicina privada, entre otros.

Ante la campaña de vacunación, con motivo de la pandemia de COVID-19, la Consejería de Sanidad de Madrid utiliza una nueva aplicación específica para el registro individual informático de las vacunaciones contra esta enfermedad, el Registro Unificado de Vacunaciones (RUV). Dicha aplicación es externa a AP-Madrid y, por el momento, su acceso queda restringido a un profesional responsable por centro de salud y turno, tanto para el registro de nuevas vacunaciones como para su consulta.

Consideramos que no es una medida acertada y entendemos que, pese a la situación excepcional actual, el registro de las vacunaciones debe mantenerse siguiendo la vía habitual que los profesionales están habituados a utilizar. Especialmente porque, de esta manera, se permitirá su consulta en línea desde cualquier punto de la red corporativa (centros de salud, SUMMA 112 y hospitales), en beneficio del paciente. Además, el registro de estas vacunas en AP-Madrid favorece el cumplimiento de la pauta vacunal mediante avisos automáticos de dosis pendientes.

Ahora bien, al no disponer Madrid hasta la fecha de un registro vacunal individual accesible desde Internet, como sí hay en otras CC. AA., consideramos que sería aconsejable contar con una vía accesoria para el registro de vacunaciones en personas no incorporadas al sistema, como el denominado RUV.

Por lo tanto, proponemos que el registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 esté integrado en AP-Madrid, utilizando el módulo incluido en dicha aplicación, la cual   puede permitir, además, enlazar, a determinadas vacunaciones, el lanzamiento de formularios (protocolos) para su cumplimentación, incluyendo criterios de inclusión y exclusión, etc., y la emisión de certificados (informes ligados al protocolo) de vacunación, si fuera preciso.

En cualquier caso, la Gerencia de Atención Primaria debe garantizar la posibilidad de registrar la vacunación en la historia clínica informatizada de Atención Primaria (AP-Madrid).


Para cualquier duda, pregunta, muestra de apoyo, etc., relacionada con este asunto, la referencia es nuestra dirección de correo de Gmail: elgipi.

Este documento está disponible en formato PDF:
Registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 integrado en AP-Madrid


Se puede consultar un mapa con las comunidades que utilizan un registro específico para la vacuna frente a la COVID-19 en esta adenda.


Apoyan esta iniciativa:

Asociación Madrileña de Salud Pública (AMASAP)
Asociación Madrileña de Pediatría de Atención Primaria (AMPap)
Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC)
Grupo Independiente de Pediatras Informatizados (el gipi)


Un tiempo para vivirlo

enero 18, 2021

MELANCOLÍA DEL DESAPARECER*

Y pensar que después que yo me muera,
aún surgirán mañanas luminosas,
que bajo un cielo azul, la primavera,
indiferente a mi mansión postrera,
se encarnará en la seda de las rosas.

Y pensar que, desnuda, azul, lasciva,
sobre mis huesos danzará la vida,
y que habrá nuevos cielos de escarlata,
bañados por la luz del sol poniente
y noches llenas de esa luz de plata,
que inundaban mi vieja serenata,
cuando aún cantaba Dios, bajo mi frente.

Y pensar que no puedo en mi egoísmo
llevarme al sol ni al cielo en mi mortaja;
que he de marchar yo solo hacia el abismo,
y que la luna brillará lo mismo
y ya no la veré desde mi caja.

Agustín de Foxá.

Ya hice referencia en mi entrada anterior a que he cumplido 65 años y aún con posibilidad de jubilarme, no lo he hecho. La  razón principal era poder acabar al mismo tiempo que Victoria, mi R4 de familia (medicina familiar y comunitaria). Gracias a ella sigo en la brecha y se lo agradezco porque, además, me ha permitido presenciar situaciones que ni en sueños, mejor dicho, en pesadillas, hubiera vivido como médico: la pandemia y una nevada que ha bloqueado a toda la Comunidad de Madrid.

Sobre la PANDEMIA no creo que nadie hubiera querido que sucediera, pero de ella he sacado una experiencia personal y otra profesional.

En lo personal, comprobé que en un momento determinado podría ser yo una de sus víctimas, una forma de sentirme en comunión con el sufrimiento de mis pacientes. “Sentarte al otro lado de la mesa”, cambia tu perspectiva. Bien elaborado, te hace crecer como persona y como médico. Y otra, para saber que “morir en esta tarea es cosa de buen torero” como cantaba doña Concha Piquer en “Romance de valentía“. Por primera vez en mi vida profesional, ser médico podía ser peligroso, incluso mortal. Me pareció una forma de evaluar eso que llamamos vocación y si no fuera porque estuve enfermo de la COVID-19, me hubiera apuntado a IFEMA o lo que hubiera sido necesario. Curiosamente no tuve miedo, sino tristeza y responsabilidad por mi familia. Tuve suerte, salí bien y eso me da pie a recordar, en un homenaje cariñoso, a todos los pacientes y compañeros que no la tuvieron.

En lo profesional, una enfermedad nueva te obliga a estar continuamente al día. Todo era nuevo, sigue siendo nuevo incluso ahora. Gracias al trabajo de muchos colegas, un ejemplo fue la Semfyc, ayudándonos a mantenernos al día, sintetizando la ingente cantidad de información que se nos venía encima. O las ingeniosas ideas que otros compañeros han desarrollado para tener acceso a la nueva información, algo que en mi centro ha brillado a gran altura y que se compartía de forma desinteresada. Ideas que sirven para aglutinar y hacer equipo. No sé si estas ideas y sus ideólogos serán, alguna vez, tenidos en cuenta por nuestra administración. 

Como equipo, la generosidad y el sacrificio han sido la tónica general. Y ha permitido dar visibilidad a profesionales humildes, que nunca han querido destacar, pero que han tenido un comportamiento valiente y muy profesional, vaya mi admiración por ellos y mi gratitud. 

No debo olvidarme de todos los apoyos de otras personas no sanitarias que han trabajado con nosotros.

En relación a la GRAN NEVADA hemos aprendido varias lecciones. 

Primera, que estamos muy mal preparados para estas situaciones. En EE. UU. se hacen simulacros para situaciones críticas. No creo que en España haya protocolos o guías para estos casos, cuando, ni tan siquiera, tenemos guías de práctica clínica sistemáticamente revisadas sobre enfermedades prevalentes. Así nos va. 

Segunda, algo que ya veníamos comprobando con la pandemia. Las consultas presenciales no son tan necesarias. ¡Cuidado!, no soy partidario de esta locura de consultas telefónicas, pero se podrían haber habilitado nuevas formas de consulta, con estudios de investigación serios, para que el sistema fuera más eficiente. Bastaba con consultar y dar voz a los profesionales y establecer que, por ejemplo el sistema informático, estuviera más al servicio de los profesionales. Al fin y al cabo somos el cliente interno. 

Tercera, que podemos conseguir, en situaciones especiales, trabajar desde puntos distintos. Tengo mi centro de salud en Getafe, este lunes pasado, trabajé en coordinación con mi R4 que estaba en Parla, y yo en Las Rozas. Gracias al nuevo servicio telefónico, algo muy positivo y útil,  podíamos hablar directamente. Y por WhatsApp (esto nos falta), todos los médicos de familia nos pusimos de acuerdo para ayudar a los compañeros que estaban más agobiados. Gracias a la intranet podíamos acceder a todas las agendas del centro de salud, a las exploraciones complementarias y al hospital de referencia. No todo es negativo en el sistema informático, esto tiene un gran valor añadido, aunque queremos más.

Conclusión: como todos sabemos, de las crisis se puede aprender y crecer, esperamos que realmente se aproveche… aunque yo, como en el poema inicial, no lo veré, desde donde esté.

José Antonio González-Posada Delgado, Médico de Familia.
* Dedicado a mi padre y sus poemas de cabecera al final de su vida: Melancolía del desparecer de Agustín de Foxá y El viaje definitivo de Juan Ramón Jiménez.


La consulta telefónica

junio 24, 2020

gila--300x180Vivimos tiempos de grandes cambios. Todas la crisis traen consigo grandes problemas y también la oportunidad de derribar viejos axiomas. En la actualidad vivimos un debate interno entre los médicos (que podéis ver bien en este hilo de Twitter) y en la prensa general. Parece que hubiera que elegir entre consulta telefónica sí o consulta telefónica no. A mi me parece un debate falso. No existe la dicotomía. Las dos posibilidades son útiles y necesarias. No se puede atender a los pacientes exclusivamente por teléfono. pero no tiene sentido prescindir de una herramienta que puede resolver muchos problemas. 

Nosotros en el centro utilizamos la “consulta telefónica” (con su acto “tel” en la agenda del profesional) desde hace años ya ha ido creciendo poco a poco hasta convertirse en parte del día a día y la pandemia le ha dado el empujón definitivo. Soy claramente partidario del uso del teléfono en la consulta como primera opción por dos motivos:

Se pueden resolver nimiedades que no necesitan la presencia del paciente: “necesito la crema del eccema”, “la medicación de la alergia al polen”, “necesito un informe para el carnet de conducir” y la infinita ristra que todos conocemos

Mientras que los llamados “sistemas alternativos de cita” han estado deshabilitados se ha podido desde las unidades administrativas preguntar el motivo de consulta y apuntarlo en la cita. Ya es tremendo que haya tenido que venir una crisis sanitaria de este calado para que se haga algo tan elemental sin las consabidas excusas de la “privacidad del paciente”. Esto permite al profesional revisar la historia antes de hablar con el paciente, los antecedentes y las posibles causas. Vamos, lo que viene siendo preparar un contacto clínico con un paciente que no ha existido en primaria por la asfixiante falta de tiempo. La longitudinalidad y el conocimiento previo del paciente no exime de esta preparación. Es buena para el paciente, para el médico y para el sistema. Además permite una cierta priorización de  la atención. Es un cierto “autotriage” ante la imposibilidad manifiesta de introducir cambios de calado en la consulta que todos sabemos que hacen falta pero nadie impulsa. En mi opinión es un gran avance. El contacto no presencial es publicitado por aseguradoras privadas como un servicio más a la población. Ahora que se vuelven abrir los sistemas creo que los alternativos de cita deberían tener la posibilidad de reflejar el motivo de consulta de forma breve, como han estado haciendo las unidades administrativas. Cuando el profesional, tras hablar con el paciente, lo cree necesario da una cita presencial con la urgencia que crea necesaria y adaptada a las posibilidades de ambos. La accesibilidad entendida como inmediatez erosiona la equidad.

La consulta urgente y presencial debe estar garantizada siempre. Esta consulta sí que debería ser “triada”, no sé qué término emplear para no entrar en los clichés de siempre. En las urgencias hospitalarias se ha vuelto normal que personal de enfermería pregunte el motivo de consulta realice una primera valoración y con ayuda de escalas le asigne una prioridad. No es razonable que lleguen urgentes a la puerta de la consulta de igual forma un dolor torácico, una picadura de insecto o un “me ha dicho el especialista que…”

Cuando hablamos de consulta telefónica hablamos de algo mucho más amplio: la consulta “no presencial”. Los teléfonos IP, presentes ya en muchas consultas, han impedido el colapso de las líneas telefónicas y las obsoletas centralitas telefónicas que actuaban como cuellos de botella. Los teléfonos móviles suministrados en la pandemia han permitido la videollamada. Tengo una paciente extrajera sordomuda embarazada. La videollamada a tres con una traductora de lenguaje de signos nos ha salvado y es, evidentemente, una mejora del servicio. Poder recibir fotos en dichos teléfonos nos ha permitido hasta interconsultas con dermatología sin que el paciente haya salido de su casa. Esto son ejemplos de las posibilidades de la tecnología que se deben integrar en la historia clínica y en los ordenadores de consulta. Habrá montones de posibilidades que desconocemos. Como dice un reciente artículo. Como dice un reciente artículo, creo que la consulta telefónica ha venido para quedarse. La Comisión Central de Deontología de la OMC se ha pronunciado recientemente al respecto.

Dicho todo esto, la visita presencial en atención primaria seguirá siendo crucial en atención primaria. Sin la visita presencial no se puede llevar una consulta de médico de familia. Los enfermos terminales, los inmovilizados en domicilio, los ancianos muchas otras circunstancias necesitan de la comunicación no verbal y del contacto humano propios de la consulta clásica. Observo con preocupación cómo nos preparamos para que los sanitarios sensibles a los riesgos de la COVID-19 sustituyan el contacto personal médico-paciente por un ordenador portátil. Sus compañeros tendrán que asumir las muchas tareas que necesitan ser presenciales. Se romperá la longitudinalidad, característica esencial de la atención primaria con beneficios demostrados. Se diezmará aún más plantillas al límite de sus fuerzas porque… digámoslo de una vez: ni ha habido, ni hay, ni va a haber refuerzos mientras que no se modifiquen las condiciones laborales como dice tan bien la ponente que habla en el vídeo del post anterior.

Por cierto, el que crea que se trabaja menos con la consulta telefónica es que no ha trabajado en atención primaria y habla sin saber

 

José Luis Quintana, médico de familia.

 


Tras los aplausos

junio 22, 2020

Ahora que ha acabado el confinamiento y el estado de alarma, conviene reflexionar sobre lo que ha pasado y lo que está pasando, lo que se ha dado en llamar la “nueva normalidad”. Por eso comparto este
MANIFIESTO SOBRE LA ATENCIÓN PRIMARIA EN LA ERA POST-COVID-19, publicado por Antonio Montaño Barrientos, médico especialista en Medicina de Familia (Centro de Salud Ronda Histórica, Sevilla), en nombre del GRUPO DE MEDICINA REFLEXIVA, 14 de junio de 2020.

Solo pensamos cuando nos vemos enfrentados a problemas — John Dewey
Continuamente nos enfrentamos a grandes oportunidades disfrazadas brillantemente de problemas insolubles — John W. Gardner

Nota de los autores: Este documento no está sujeto a copyright. Agradecemos su difusión citando la fuente.

Juan Bravo Acuña, pediatra.


De las barbas del vecino y del remojo

septiembre 11, 2013

Barba

No entiendo nada de leyes, aunque al final vamos a aprender de todo. Me acabo de leer el auto judicial del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Entero lo tenéis aquí. Me parece demoledor. Dice cosas como:

11-09-2013 19-59-09

11-09-2013 20-47-03

Y deja para el final un párrafo fantástico en el que incluso se advierte de medidas punibles:

11-09-2013 20-05-32

Entiendo la confusión de la Consejería, todo se viene abajo. Esto no tiene ninguna buena pinta para los intereses del gobierno de la Comunidad de Madrid. Parece la confusión previa a la desbandada.

En mitad del derrumbamiento, hay que recordar que la introducción del ánimo de lucro y de capital privado en atención primaria no se ha detenido. De hecho, el consejero anunció la introducción de las “sociedades profesionales” en invierno.

Confío en que, a estas alturas, si quedan trazas de sentido común y de realismo en las personas que dirigen la atención primaria de Madrid, se hayan percatado de que:

  • Ni fue ni es posible modificaciones de este calado contra todo el mundo. Están condenadas al fracaso más estrepitoso. Ver la trayectoria de nuestros compañeros del hospital.
  • Hay que abandonar este proyecto y plantear los problemas de atención primaria, que indiscutiblemente los tiene, en otro escenario y en otro tiempo.
  • Hay que empezar a construir el futuro sobre la tierra quemada de esta batalla, aunque no veo a los pirómanos haciendo de bomberos (segunda vez que lo digo).

José Luis Quintana. médico de familia


Que 25 años no es nada…

junio 13, 2013

Este sábado 15 de junio celebramos el vigésimo quinto aniversario de la fundación de nuestro centro de salud. Con ese motivo, nos vamos a encontrar todos los que somos o hemos sido parte de él.

25

Felicidades a todos los que hemos conseguido ser un gran equipo. Felicidades también a nuestros pacientes del barrio de Alhóndiga, en Getafe, por habernos ayudado y… en algunas ocasiones, soportado.

Jose Luis Quintana, médico de familia