Registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 integrado en AP-Madrid (adenda)

enero 23, 2021

Como complemento a la entrada previa Registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 integrado en AP-Madrid, queremos añadir que solo dos comunidades y ciudades autónomas (3/18) están aplicando un sistema informático específico para el registro individual de las vacunaciones frente al COVID-19, diferente del habitual utilizado para otras vacunas. Estas son: Asturias y Madrid.

Solo una, Madrid, no permite, al menos por el momento, la consulta de los pacientes que han recibido la vacunación.

Mapa de elaboración propia con información recogida por nuestros colaboradores, los gipivacunautas (el gipi)


Registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 integrado en AP-Madrid

enero 20, 2021

La Gerencia de Atención Primaria debe apostar por el registro de la vacunación frente a la COVID-19 en su programa de historia clínica informatizada (AP-Madrid).

Los profesionales sanitarios de Atención Primaria deben tener la posibilidad de registrar y consultar la situación vacunal frente a la COVID-19 de los pacientes a los que atienden.


20 de enero de 2021

Desde los comienzos de la informatización de la historia clínica en la red sanitaria pública de Atención Primaria (AP) en la Comunidad de Madrid, primero formando parte del INSALUD y luego dentro del Instituto Madrileño de Salud, el registro individual de las vacunaciones ha estado integrado en la aplicación general de la historia clínica, inicialmente OMI-AP y luego, en la aplicación derivada para un sistema con base de datos centralizada, llamada AP-Madrid.

La integración de los registros vacunales, ligados a la historia clínica de cada paciente, ha facilitado su actualización y mantenimiento en la red de AP, así como su consulta directa por los pacientes, desde “Mi Carpeta de Salud”, como por los profesionales sanitarios desde los centros de AP, recursos para la atención urgente y los hospitales de la red pública.

Estos datos individuales sobre inmunizaciones, provenientes de la AP, se han venido volcando regularmente en la base de datos general de vacunaciones de la Comunidad de Madrid, denominada Sistema de Información de Salud Pública y Alimentación (SISPAL), alimentada también por otras fuentes, como las vacunaciones administradas en el ámbito de la medicina privada, entre otros.

Ante la campaña de vacunación, con motivo de la pandemia de COVID-19, la Consejería de Sanidad de Madrid utiliza una nueva aplicación específica para el registro individual informático de las vacunaciones contra esta enfermedad, el Registro Unificado de Vacunaciones (RUV). Dicha aplicación es externa a AP-Madrid y, por el momento, su acceso queda restringido a un profesional responsable por centro de salud y turno, tanto para el registro de nuevas vacunaciones como para su consulta.

Consideramos que no es una medida acertada y entendemos que, pese a la situación excepcional actual, el registro de las vacunaciones debe mantenerse siguiendo la vía habitual que los profesionales están habituados a utilizar. Especialmente porque, de esta manera, se permitirá su consulta en línea desde cualquier punto de la red corporativa (centros de salud, SUMMA 112 y hospitales), en beneficio del paciente. Además, el registro de estas vacunas en AP-Madrid favorece el cumplimiento de la pauta vacunal mediante avisos automáticos de dosis pendientes.

Ahora bien, al no disponer Madrid hasta la fecha de un registro vacunal individual accesible desde Internet, como sí hay en otras CC. AA., consideramos que sería aconsejable contar con una vía accesoria para el registro de vacunaciones en personas no incorporadas al sistema, como el denominado RUV.

Por lo tanto, proponemos que el registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 esté integrado en AP-Madrid, utilizando el módulo incluido en dicha aplicación, la cual   puede permitir, además, enlazar, a determinadas vacunaciones, el lanzamiento de formularios (protocolos) para su cumplimentación, incluyendo criterios de inclusión y exclusión, etc., y la emisión de certificados (informes ligados al protocolo) de vacunación, si fuera preciso.

En cualquier caso, la Gerencia de Atención Primaria debe garantizar la posibilidad de registrar la vacunación en la historia clínica informatizada de Atención Primaria (AP-Madrid).


Para cualquier duda, pregunta, muestra de apoyo, etc., relacionada con este asunto, la referencia es nuestra dirección de correo de Gmail: elgipi.

Este documento está disponible en formato PDF:
Registro individual de vacunaciones frente a la COVID-19 integrado en AP-Madrid


Se puede consultar un mapa con las comunidades que utilizan un registro específico para la vacuna frente a la COVID-19 en esta adenda.


Apoyan esta iniciativa:

Asociación Madrileña de Salud Pública (AMASAP)
Asociación Madrileña de Pediatría de Atención Primaria (AMPap)
Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC)
Grupo Independiente de Pediatras Informatizados (el gipi)


Un tiempo para vivirlo

enero 18, 2021

MELANCOLÍA DEL DESAPARECER*

Y pensar que después que yo me muera,
aún surgirán mañanas luminosas,
que bajo un cielo azul, la primavera,
indiferente a mi mansión postrera,
se encarnará en la seda de las rosas.

Y pensar que, desnuda, azul, lasciva,
sobre mis huesos danzará la vida,
y que habrá nuevos cielos de escarlata,
bañados por la luz del sol poniente
y noches llenas de esa luz de plata,
que inundaban mi vieja serenata,
cuando aún cantaba Dios, bajo mi frente.

Y pensar que no puedo en mi egoísmo
llevarme al sol ni al cielo en mi mortaja;
que he de marchar yo solo hacia el abismo,
y que la luna brillará lo mismo
y ya no la veré desde mi caja.

Agustín de Foxá.

Ya hice referencia en mi entrada anterior a que he cumplido 65 años y aún con posibilidad de jubilarme, no lo he hecho. La  razón principal era poder acabar al mismo tiempo que Victoria, mi R4 de familia (medicina familiar y comunitaria). Gracias a ella sigo en la brecha y se lo agradezco porque, además, me ha permitido presenciar situaciones que ni en sueños, mejor dicho, en pesadillas, hubiera vivido como médico: la pandemia y una nevada que ha bloqueado a toda la Comunidad de Madrid.

Sobre la PANDEMIA no creo que nadie hubiera querido que sucediera, pero de ella he sacado una experiencia personal y otra profesional.

En lo personal, comprobé que en un momento determinado podría ser yo una de sus víctimas, una forma de sentirme en comunión con el sufrimiento de mis pacientes. “Sentarte al otro lado de la mesa”, cambia tu perspectiva. Bien elaborado, te hace crecer como persona y como médico. Y otra, para saber que “morir en esta tarea es cosa de buen torero” como cantaba doña Concha Piquer en “Romance de valentía“. Por primera vez en mi vida profesional, ser médico podía ser peligroso, incluso mortal. Me pareció una forma de evaluar eso que llamamos vocación y si no fuera porque estuve enfermo de la COVID-19, me hubiera apuntado a IFEMA o lo que hubiera sido necesario. Curiosamente no tuve miedo, sino tristeza y responsabilidad por mi familia. Tuve suerte, salí bien y eso me da pie a recordar, en un homenaje cariñoso, a todos los pacientes y compañeros que no la tuvieron.

En lo profesional, una enfermedad nueva te obliga a estar continuamente al día. Todo era nuevo, sigue siendo nuevo incluso ahora. Gracias al trabajo de muchos colegas, un ejemplo fue la Semfyc, ayudándonos a mantenernos al día, sintetizando la ingente cantidad de información que se nos venía encima. O las ingeniosas ideas que otros compañeros han desarrollado para tener acceso a la nueva información, algo que en mi centro ha brillado a gran altura y que se compartía de forma desinteresada. Ideas que sirven para aglutinar y hacer equipo. No sé si estas ideas y sus ideólogos serán, alguna vez, tenidos en cuenta por nuestra administración. 

Como equipo, la generosidad y el sacrificio han sido la tónica general. Y ha permitido dar visibilidad a profesionales humildes, que nunca han querido destacar, pero que han tenido un comportamiento valiente y muy profesional, vaya mi admiración por ellos y mi gratitud. 

No debo olvidarme de todos los apoyos de otras personas no sanitarias que han trabajado con nosotros.

En relación a la GRAN NEVADA hemos aprendido varias lecciones. 

Primera, que estamos muy mal preparados para estas situaciones. En EE. UU. se hacen simulacros para situaciones críticas. No creo que en España haya protocolos o guías para estos casos, cuando, ni tan siquiera, tenemos guías de práctica clínica sistemáticamente revisadas sobre enfermedades prevalentes. Así nos va. 

Segunda, algo que ya veníamos comprobando con la pandemia. Las consultas presenciales no son tan necesarias. ¡Cuidado!, no soy partidario de esta locura de consultas telefónicas, pero se podrían haber habilitado nuevas formas de consulta, con estudios de investigación serios, para que el sistema fuera más eficiente. Bastaba con consultar y dar voz a los profesionales y establecer que, por ejemplo el sistema informático, estuviera más al servicio de los profesionales. Al fin y al cabo somos el cliente interno. 

Tercera, que podemos conseguir, en situaciones especiales, trabajar desde puntos distintos. Tengo mi centro de salud en Getafe, este lunes pasado, trabajé en coordinación con mi R4 que estaba en Parla, y yo en Las Rozas. Gracias al nuevo servicio telefónico, algo muy positivo y útil,  podíamos hablar directamente. Y por WhatsApp (esto nos falta), todos los médicos de familia nos pusimos de acuerdo para ayudar a los compañeros que estaban más agobiados. Gracias a la intranet podíamos acceder a todas las agendas del centro de salud, a las exploraciones complementarias y al hospital de referencia. No todo es negativo en el sistema informático, esto tiene un gran valor añadido, aunque queremos más.

Conclusión: como todos sabemos, de las crisis se puede aprender y crecer, esperamos que realmente se aproveche… aunque yo, como en el poema inicial, no lo veré, desde donde esté.

José Antonio González-Posada Delgado, Médico de Familia.
* Dedicado a mi padre y sus poemas de cabecera al final de su vida: Melancolía del desparecer de Agustín de Foxá y El viaje definitivo de Juan Ramón Jiménez.


La consulta telefónica

junio 24, 2020

gila--300x180Vivimos tiempos de grandes cambios. Todas la crisis traen consigo grandes problemas y también la oportunidad de derribar viejos axiomas. En la actualidad vivimos un debate interno entre los médicos (que podéis ver bien en este hilo de Twitter) y en la prensa general. Parece que hubiera que elegir entre consulta telefónica sí o consulta telefónica no. A mi me parece un debate falso. No existe la dicotomía. Las dos posibilidades son útiles y necesarias. No se puede atender a los pacientes exclusivamente por teléfono. pero no tiene sentido prescindir de una herramienta que puede resolver muchos problemas. 

Nosotros en el centro utilizamos la “consulta telefónica” (con su acto “tel” en la agenda del profesional) desde hace años ya ha ido creciendo poco a poco hasta convertirse en parte del día a día y la pandemia le ha dado el empujón definitivo. Soy claramente partidario del uso del teléfono en la consulta como primera opción por dos motivos:

Se pueden resolver nimiedades que no necesitan la presencia del paciente: “necesito la crema del eccema”, “la medicación de la alergia al polen”, “necesito un informe para el carnet de conducir” y la infinita ristra que todos conocemos

Mientras que los llamados “sistemas alternativos de cita” han estado deshabilitados se ha podido desde las unidades administrativas preguntar el motivo de consulta y apuntarlo en la cita. Ya es tremendo que haya tenido que venir una crisis sanitaria de este calado para que se haga algo tan elemental sin las consabidas excusas de la “privacidad del paciente”. Esto permite al profesional revisar la historia antes de hablar con el paciente, los antecedentes y las posibles causas. Vamos, lo que viene siendo preparar un contacto clínico con un paciente que no ha existido en primaria por la asfixiante falta de tiempo. La longitudinalidad y el conocimiento previo del paciente no exime de esta preparación. Es buena para el paciente, para el médico y para el sistema. Además permite una cierta priorización de  la atención. Es un cierto “autotriage” ante la imposibilidad manifiesta de introducir cambios de calado en la consulta que todos sabemos que hacen falta pero nadie impulsa. En mi opinión es un gran avance. El contacto no presencial es publicitado por aseguradoras privadas como un servicio más a la población. Ahora que se vuelven abrir los sistemas creo que los alternativos de cita deberían tener la posibilidad de reflejar el motivo de consulta de forma breve, como han estado haciendo las unidades administrativas. Cuando el profesional, tras hablar con el paciente, lo cree necesario da una cita presencial con la urgencia que crea necesaria y adaptada a las posibilidades de ambos. La accesibilidad entendida como inmediatez erosiona la equidad.

La consulta urgente y presencial debe estar garantizada siempre. Esta consulta sí que debería ser “triada”, no sé qué término emplear para no entrar en los clichés de siempre. En las urgencias hospitalarias se ha vuelto normal que personal de enfermería pregunte el motivo de consulta realice una primera valoración y con ayuda de escalas le asigne una prioridad. No es razonable que lleguen urgentes a la puerta de la consulta de igual forma un dolor torácico, una picadura de insecto o un “me ha dicho el especialista que…”

Cuando hablamos de consulta telefónica hablamos de algo mucho más amplio: la consulta “no presencial”. Los teléfonos IP, presentes ya en muchas consultas, han impedido el colapso de las líneas telefónicas y las obsoletas centralitas telefónicas que actuaban como cuellos de botella. Los teléfonos móviles suministrados en la pandemia han permitido la videollamada. Tengo una paciente extrajera sordomuda embarazada. La videollamada a tres con una traductora de lenguaje de signos nos ha salvado y es, evidentemente, una mejora del servicio. Poder recibir fotos en dichos teléfonos nos ha permitido hasta interconsultas con dermatología sin que el paciente haya salido de su casa. Esto son ejemplos de las posibilidades de la tecnología que se deben integrar en la historia clínica y en los ordenadores de consulta. Habrá montones de posibilidades que desconocemos. Como dice un reciente artículo. Como dice un reciente artículo, creo que la consulta telefónica ha venido para quedarse. La Comisión Central de Deontología de la OMC se ha pronunciado recientemente al respecto.

Dicho todo esto, la visita presencial en atención primaria seguirá siendo crucial en atención primaria. Sin la visita presencial no se puede llevar una consulta de médico de familia. Los enfermos terminales, los inmovilizados en domicilio, los ancianos muchas otras circunstancias necesitan de la comunicación no verbal y del contacto humano propios de la consulta clásica. Observo con preocupación cómo nos preparamos para que los sanitarios sensibles a los riesgos de la COVID-19 sustituyan el contacto personal médico-paciente por un ordenador portátil. Sus compañeros tendrán que asumir las muchas tareas que necesitan ser presenciales. Se romperá la longitudinalidad, característica esencial de la atención primaria con beneficios demostrados. Se diezmará aún más plantillas al límite de sus fuerzas porque… digámoslo de una vez: ni ha habido, ni hay, ni va a haber refuerzos mientras que no se modifiquen las condiciones laborales como dice tan bien la ponente que habla en el vídeo del post anterior.

Por cierto, el que crea que se trabaja menos con la consulta telefónica es que no ha trabajado en atención primaria y habla sin saber

 

José Luis Quintana, médico de familia.

 


Tras los aplausos

junio 22, 2020

Ahora que ha acabado el confinamiento y el estado de alarma, conviene reflexionar sobre lo que ha pasado y lo que está pasando, lo que se ha dado en llamar la “nueva normalidad”. Por eso comparto este
MANIFIESTO SOBRE LA ATENCIÓN PRIMARIA EN LA ERA POST-COVID-19, publicado por Antonio Montaño Barrientos, médico especialista en Medicina de Familia (Centro de Salud Ronda Histórica, Sevilla), en nombre del GRUPO DE MEDICINA REFLEXIVA, 14 de junio de 2020.

Solo pensamos cuando nos vemos enfrentados a problemas — John Dewey
Continuamente nos enfrentamos a grandes oportunidades disfrazadas brillantemente de problemas insolubles — John W. Gardner

Nota de los autores: Este documento no está sujeto a copyright. Agradecemos su difusión citando la fuente.

Juan Bravo Acuña, pediatra.


De las barbas del vecino y del remojo

septiembre 11, 2013

Barba

No entiendo nada de leyes, aunque al final vamos a aprender de todo. Me acabo de leer el auto judicial del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Entero lo tenéis aquí. Me parece demoledor. Dice cosas como:

11-09-2013 19-59-09

11-09-2013 20-47-03

Y deja para el final un párrafo fantástico en el que incluso se advierte de medidas punibles:

11-09-2013 20-05-32

Entiendo la confusión de la Consejería, todo se viene abajo. Esto no tiene ninguna buena pinta para los intereses del gobierno de la Comunidad de Madrid. Parece la confusión previa a la desbandada.

En mitad del derrumbamiento, hay que recordar que la introducción del ánimo de lucro y de capital privado en atención primaria no se ha detenido. De hecho, el consejero anunció la introducción de las “sociedades profesionales” en invierno.

Confío en que, a estas alturas, si quedan trazas de sentido común y de realismo en las personas que dirigen la atención primaria de Madrid, se hayan percatado de que:

  • Ni fue ni es posible modificaciones de este calado contra todo el mundo. Están condenadas al fracaso más estrepitoso. Ver la trayectoria de nuestros compañeros del hospital.
  • Hay que abandonar este proyecto y plantear los problemas de atención primaria, que indiscutiblemente los tiene, en otro escenario y en otro tiempo.
  • Hay que empezar a construir el futuro sobre la tierra quemada de esta batalla, aunque no veo a los pirómanos haciendo de bomberos (segunda vez que lo digo).

José Luis Quintana. médico de familia


Que 25 años no es nada…

junio 13, 2013

Este sábado 15 de junio celebramos el vigésimo quinto aniversario de la fundación de nuestro centro de salud. Con ese motivo, nos vamos a encontrar todos los que somos o hemos sido parte de él.

25

Felicidades a todos los que hemos conseguido ser un gran equipo. Felicidades también a nuestros pacientes del barrio de Alhóndiga, en Getafe, por habernos ayudado y… en algunas ocasiones, soportado.

Jose Luis Quintana, médico de familia


Donde unos vemos un problema, otros ven una oportunidad de negocio

mayo 2, 2013

Estamos aprendiendo muchas cosas en estos tiempos tan interesantes que nos ha tocado vivir. Que el sistema sanitario necesita ajustarse, no lo discute nadie. Que precisa de reformas estructurales y organizativas, tampoco. Que los que lo han empujado hasta el mismo borde del precipicio sepan lo que hacer, desde luego que sí.

Yo no soy, ni tengo intención de ser, un experto en gestión sanitaria. Soy, a lo más, un aficionado a ella por tener la obligación de contestar a las ocurrencias, unas planificadas y otras accidentales, de los gestores del sistema.

ahorrarEn octubre del año pasado se decide la privatización del 10% de los centros de salud. El argumento no es otro que el del ahorro. Se iban a traspasar por ahorrar.  Solo hay que leer el famoso Plan de Garantía de Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de la comunidad de Madrid:

Emipeza así: La brutal crisis económica que atraviesa España desde hace más de cuatro años…

En el siguiente párrafo dice: Esto nos pone ante una encrucijada: recortar sin más todo lo que se pueda para bajar el gasto en la medida que bajan los ingresos o diseñar un plan de medidas efectivas que logren reducir el coste… 

Tras meses y meses de conflicto… los 27 centros de salud (para ser exacto el 10% de los centros de salud) se convierten en 4. La séptima parte de lo previsto. No sé, no parece que salgan los números del ahorro. Claramente no es una cuestión de crisis económica y de economía como decía el documento que acabamos de ver. Hoy se trata de salvar los muebles y la cara de una consejería que, en este y otros muchos temas, no sabe a donde va, pero si tiene claro que donde los demás ven problemas, ellos ven oportunidades de negocio. No hay otra cosa.

90Entonces, se cogen los documentos de las EBA catalanas, se meten en el traductor de Google y listo… las EBA madrileñas. Una idea de los años 90 que en cataluña ha conseguido menos de una veintena de ellas en dos décadas. Una idea seguramente novedosa en su momento, que ahora parece haber agotado su recorrido. Pero en la huida hacia adelante de la consejería cualquier cosa vale para taparse el trasero.

A mi, que, repito, soy un aficionado a esto, me vienen a la cabeza algunas cosas

  1. Las EBA son entidades con ánimo de lucro. Sin tapujos, hechas para ganar dinero. Después todo lo que se quiera, pero sin beneficio económico no hay EBA.
  2. En el diseño de Madrid el 51% tiene que estar en manos de profesionales y el resto en manos de “otros”. Profesionales son sanitarios que hayan trabajado al menos uno de los últimos 5 años en atención primaria. Eso da una idea del perfil del profesional que se busca: puede ser una persona de experiencia dilatada, pero perfectamente un “paracaidista” que haya hecho unas cuantas suplencias.
  3. El grueso del gasto de un centro de salud son las nóminas y la farmacia. También está la incapacidad temporal pero… si no me equivoco paga el Estado y de ahí que las comunidades no hagan esfuerzos en este asunto.
  4. Para ahorra en nóminas solo hay un camino: trabajar igual o más ganando menos. Se deshace uno de los molestos funcionarios con sus trienios, horarios, derechos y complementos (ver declaraciones monotemáticas de la consejería) y se contrata “carne fresca” sin esos inconvenientes. O sea, se empeoran las condiciones laborales de los contratados, para beneficio de los contratantes. En estos tiempos es fácil encontrar a quien contratar y ya se sabe… mejor eso que el paro. Me parece que a esto se le llama gestión de personal… no estoy seguro.
  5. En farmacia tampoco hay grandes secretos: te quedas con los profesionales de mejor perfil prescriptor y envías al resto a trabajar en los centros de gestión directa. El sumatorio para la presupuesto de la cosejería es “cero” pero para la EBA no. Se sabe que hay una gran variabilidad en el gasto de farmacia que, desde luego, no se explica por el modelo gestor que ahora es más o menos igual para todos. Si te quedas con los que te convienen y desplazas a los “gastosos” a otros centros, tu sales bien, pero el sumatorio no se altera. Lo aderezas con que los beneficios económicos son para el prescriptor y para los dueños de la empresa y listo. Si realmente creemos que la solución para el control del gasto en farmacia es quedarse con parte lo ahorrado… ¿no debería generalizarse? Lo que ocurre es que si lo dice la consejería no resulta ético, pero si es una empresa (a las que, de entrada, se les rebajan varios escalones en las exigencias éticas ético) pues no esta tan mal.

Si me he enterado bien, las EBA catalanas no fueron la respuesta a los apuros presupuestarios ni una imposición, fueron la respuesta  de hace 20 años a una demanda de algún grupo de profesionales con el acuerdo de la mayoría. Han dado, lo que han dado… en términos de salud nada nuevo y en el resto, luces y sombras. Aquí se traen como la derivada de un plan de ahorro y como el futuro. Nacen mal y no llegarán a ningún sitio. Serán -si  contra todos lo consiguen- la muestra de una colección de errores de política y de gestión. Si a esto le añadimos que a 4 centros al año la reforma tardará más de 70 años… las EBA no son la solución, son una falsa salida a un sinsentido. La sanidad madrileña no se privatiza para ahorrar, se privatiza para el negocio de unos cuantos.

 

José Luis Quintana, médico de familia.


Quiero mis datos (2 de varios): El mundo se derrumba…

abril 23, 2013

…y nosotros nos enamoramos.

Sí, es mal momento.

Ilsa Lund (Ingrid Bergman) y Rick Blaine (Humphrey Bogart) en Casablanca.


Sí que es mal momento para este apartado de “Quiero mis datos”. Se puede pensar que no tiene nada que ver la situación actual y el intento de “privatizar la gestión” con “quiero mis datos”, pero no, ni mucho menos. Es algo más del ninguneo que hacen de los profesionales, ¿acaso nos han tenido en cuenta para pasar del programa de historia clínica OMI-AP a AP-Madrid?, ¿hemos participado en algo?, ¿han preguntado, al menos, a los líderes de la atención primaria? ¡¡No!! Como no lo han hecho con el intento de privatizar la gestión. Y para ser sincero, soy de los que cree que el sistema necesitaba un cambio de rumbo. Si se hubiera dicho que se iban a probar diferentes formas de organización, con sistemas de evaluación bien diseñados, claros y transparentes, lo hubiera apoyado. Y si resulta que se demuestra que lo que “ellos” dicen es mejor que lo que hay, a por ello. En alguna ocasión ya he comentado que me hubiera gustado que la idea del ISIS se hubiera aplicado en mi centro de salud (con el consentimiento de los profesionales) como experiencia piloto.

Bueno y qué tiene que ver todo esto con “Quiero mis datos”. Pues por un resultado de la evaluación del Contrato Programa del año pasado. Nos dijeron que íbamos muy mal en la atención a los pacientes con nefropatía diabética, que no les tratábamos con IECA o ARA II (grupo terapéutico C09); así que tiré del ISIS y comprobé qué es lo que pasaba: el código de la CIAP que define a la diabetes mellitus es el T90 (engloba diabetes gestacional y coma hiperosmolar), el de la nefropatía diabética es el U88 (engloba otras nefritis o glomerulonefritis) y el U89 es el de proteinuria o albuminuria. Como el sistema de codificación no tiene un código explícito, tuve que estudiar cuántos diabéticos (T90) presentan dicha comorbilidad (U88 OR U89) y de éstos, cuántos tienen tratamiento con IECA o ARA II (grupo C09), dentro de ese episodio o en cualquier otro.

Pues la cosa quedaba así para el último año y en las consultas del turno de mañana:

– 1588 códigos de diabetes (T90).

– 45 presentan el código U88 o el U89 y de estos 36 están en tratamiento con algún fármaco del grupo C09 (IECA o ARA II).

– He obtenido la lista de los 9 que no tienen tratamiento, que se quedan en 7, porque 2 pacientes presentan 2 códigos de T90. De los 7 que quedan, 3 no tienen tratamiento y de los 4 restantes, 1 está con irbersartán y 3 con enalapril, prescritos recientemente. Es decir: de 45, 42 están correctamente tratados, un 93,3%.  ¿Cuál es el estándar de calidad? En las historias he dejado un aviso (lo llamamos ”flash”) para que su médico esté informado cuando abra la historia y, además, a cada uno de ellos le proporcionaré el número de historia del paciente para que esté alerta.

Terrible duda: si quieren que parte de nuestro sueldo sea según productividad variable… ¿qué garantía me da su sistema de información?

Si no cuentan con nosotros, mal vamos. Que me den herramientas para que yo sepa qué hago y qué hacen. Y “que me den mis datos”, que son míos y de mis pacientes.

Como el de Amarcord: ¡¡¡Quiero… mis datos!!!

José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia.

Centro de salud El Greco. Getafe


El fin de la infancia de la Atención Primaria en Madrid

marzo 9, 2013

Cuando uno descubre la relación entre Sus Majestades los Reyes Magos y los padres (disculpen que respete el “horario infantil”) algo se rompe definitivamente en uno que ya no se recompone jamás. Queda marcado el fin de la infancia. A partir de ese momento uno no cree en los cuentos y comienza un proceso de maduración que nos hace colocarnos en “el mundo real”.

Vivimos un conflicto sin precedentes en la sanidad de Madrid que ya dura 4 meses: todos los colectivos implicados han mostrado su rechazo (plataformas creadas para canalizar la protesta, firmas de rechazo de en torno al 80% de los trabajadores, sociedades científicas, sindicatos, universidades, colegio de médicos, más de un millón de firmas de ciudadanos, manifestaciones multitudinarias, apoyo de sociedades de ámbito nacional, colegios de médicos de otros partes del Estado…). Todo esto ha servido para cargarnos de razones y para desenmascarar una propuesta que, querían hacernos creer, se hacía por ahorrar. Por lo demás, ahora nos conducen a toda velocidad al precipicio.

Precipicio

En estos cuatro largos y durísimos meses -los peores que recuerdo en mis muchos años en la asistencia- no hemos oído ninguna opinión de los responsables de la atención primaria de Madrid… ni a favor, ni en contra. Dejados literalmente a la deriva, en medio de los rumores, sin explicaciones de por qué un número de centros y no otro, de por qué este modelo y no otro, de cual es el ahorro, de quién es el experto que lo ha diseñado, de quién respalda intelectualmente el cambio… nada, exactamente nada. Prefiero no contarlos, pero no faltará mucho para un centenar de cargos directivos. Ni una sola explicación.

Espero sinceramente que nos hayamos percatado de que en Madrid nadie recibe las cartas dirigidas a los reyes magos de la atención primaria. Tenemos que madurar nuestro pensamiento y hacernos mayores lo antes posible. Porque me temo que lo siguiente que va a pasar es que, ante nuestro descreimiento en los reyes, alguien va a venir a decirnos: sé que no lo entiendes, es porque eres pequeño, pero todo esto es por tu bien. Tiempo al tiempo.

José Luis Quintana, médico de familia.