Según sus datos

julio 15, 2013

Se ha publicado hace una semanas un informe de los resultados de a cartera de servicios estandarizados de la atención primaria del Madrid del año 2012. Habría muchas cosas que decir sobre los datos y su medida, pero no nos vamos a perder por las ramas: es lo que hay. Para el interesado, el informe entero está aquí.

Me voy a detener en un detalle que me interesa: de los 10 mejores centros en resultados de la comunidad de Madrid, 5 pertenecen a la extinta Área 10 de Madrid. Madrid es ahora una única área para mayor gloria de la libre elección de médico y para las oportunidades de negocio, pero los buenos resultados en atención primaria se concentran en un pequeño fragmento de la comunidad que configuró el Área 10.

12-07-2013 18-05-39

Los centros de salud El Greco, San Blas, Griñón, Las Ciudades e Isabel II son esos 5 centros. Uno puede pensar que esto es una casualidad, pero estos datos se repiten de forma contumaz desde hace tiempo No es una pirueta del destino que ha juntado a los buenos en poco espacio (él Área 10 era de largo la más pequeña de Madrid). Es el resultado, en mi opinión, de personas que consiguieron convencer, hace bastantes años, a los trabajadores de la importancia de su trabajo y de la importancia de hacerlo bien. La consecuencia de unos gestores que respetaron las ideas de los profesionales, las discutieron con ellos hasta alcanzar acuerdos y les permitieron margen para ponerlos en marcha. De directivos cuyo objetivo no era salirse con la suya si no alcanzar buenos resultados escuchando las dificultades para conseguirlo y pactando las soluciones para superarlas… en fin, el resultado de gestores razonables y trabajadores comprometidos. No quiero que parezca que todo es un camino de rosas en un escenario naif. Ha habido de todo entre los responsables y entre los trabajadores, pero ha resultado una línea que, sin ser óptima, es la mejor de toda la comunidad de Madrid.

En estos tiempos de soberbia y mayoría absoluta, es de recordar que otros caminos son posibles sin recurrir al ánimo de lucro y la codicia.

José Luis Quintana, médico de familia

P.D.: Felicidades a los compañeros del Centro de Salud José María Llanos que son los campeones ;-) y mi profundo respeto para el montón de buenos profesionales que hay trabajando abnegadamente en muchos centros de salud. Espero que se me entienda bien.


El vómito se limpia al día siguiente

julio 1, 2013

En el periódico El País acaba de publicarse, con el título “El vómito se limpia al día siguiente”, un artículo con algunos ejemplos de los problemas que está provocando el recorte en el servicio de limpieza de los centros de salud de la Comunidad de Madrid.
Las listas de correo de los profesionales sanitarios están llenas de quejas sobre el empeoramiento del servicio, debido a una reducción del personal y del tiempo que dedican a la limpieza de los centros. Me consta que muchos directores de los mismos han presentado quejas que, en el mejor de los casos, han servido para aumentar algunas horas la presencia del personal de limpieza en el centro, aunque en ocasiones haya sido a costa de otro centro. Lo que se conoce como desvestir a un santo para vestir a otro.
Lo peor del asunto es que la Consejería de Sanidad presume de lo que ha ahorrado, como se puede comprobar en la noticia publicada en noviembre del año pasado en la que se habla del ahorro de 12 millones en la limpieza de los centros de salud :-(
Además, hace algunos meses anunciaba a bombo y platillo que la unificación de la limpieza de los hospitales ahorrará 26 millones de euros. ¡Para echarse a temblar!

Trabajadora--limpiandoLa Dirección General de Atención Primaria, partidaria ella de la autogestión de los centros y enfrascada en la privatización de los mismos, parece que quiere que los profesionales nos autogestionemos y hagamos de profesionales sanitarios, de servicio de limpieza y, dentro de poco, de servicio de mantenimiento. Algunos creíamos que la autogestión de los centros era otra cosa :-(
Estas desafortunadas medidas de ahorro, que suponen un empeoramiento de la calidad de la atención que prestamos en los centros y que pueden suponer un riesgo para la salud de la población atendida así como de los profesionales, no son de recibo, por mucho que la situación económica sea difícil.
Espero que los responsables de calidad, de prevención de riesgos, etc. de la Consejería estén tan indignados como los profesionales y pongan todo de su parte para mejorar la situación. Al menos tanto como lo estuvieron algunos para rasgarse las vestiduras por una entrada de este blog que criticaba en tono algo irónico algunas de las medidas adoptadas para fomentar el lavado de manos entre los profesionales: Con el pelo alborotado y las medias de color.

Juan Bravo Acuña
Pediatra, centro de salud El Greco, Getafe.


Quiero mis datos (1 de varios): Como lágrimas en la lluvia

abril 2, 2013

“Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo… como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.” – Replicante Roy Batty. Blade Ranner.

Es una pena que herramientas que puedan mejorar la asistencia no sean valoradas adecuadamente ni por los gestores ni por los profesionales. Por eso, hace tiempo pensé en crear un apartado en ATensión Primaria, con el permiso de José Luis Quintana, con el título “QUIERO MIS DATOS”. Se me ocurrió después de escribir mis artículos anteriores en ATensión Primaria: “Yo también quiero I” y  ”Yo también quiero II”. Pero lo deseché porque estaba realmente desilusionado por el nuevo programa de la historia clínica informatizada “AP Madrid” y porque me decían que se iba a leer poco. Tuve un nuevo impulso en octubre, pero llegó todo lo de la “marea blanca” y volví a olvidarme. Le he dado muchas vueltas a la idea y creo que tengo algo que decir y que puede ser interesante para algunos compañeros, así que allá voy:

Después del verano (estoy hablando de 2012), me incorporé a trabajar con AP Madrid, el antiguo OMI-AP había desaparecido. Para mí, la gran ventaja de OMI-AP era que su base de datos estaba alojada en el servidor del centro de salud y que  podíamos obtener información de los registros del trabajo diario. Con el nuevo programa, AP Madrid, la base de datos está en un megaordenador inaccesible para los profesionales.

Varios años atrás, gracias al compromiso de Marisol Zuzuárregui, en aquel momento gerente del Área 10 de Madrid, y de Ángel Ruiz Téllez de CYMAP  (a los dos gracias de corazón), se nos permitió la instalación del programa ISIS en el centro de salud. El ISIS, entre otras cosas, permite obtener información de lo que hacemos, o sea, de lo que registramos. No es un programa perfecto y hemos tenido el problema de que al ser un regalo y no tener el soporte institucional, no hemos podido participar en su mejora, pero voy a dar fe de que con él se obtiene mucha información. Como a Roy Batty, me ha  permitido, y aún me permite, ver cosas extraordinarias.

Como muestra bien vale un botón

Iniciaré la razón del por qué quiero mis datos con algo sencillo, con el episodio de fibrilación auricular. Aproximadamente en 2002 iniciamos el programa del control del INR, entre nosotros “del Sintrom”, en el centro de salud El Greco (turnos de mañana y tarde), siguiendo los pasos de otros centros como Isabel II y Pintores de Parla, pioneros en el tema. Solo voy a exponer en las siguientes tablas lo que ha significado en nuestro centro de salud llevar a cabo dicho programa en aproximadamente 10 años de funcionamiento.

Datos sobre fibrilación auricular obtenidos por ISIS

El paso de 1310 visitas a 4352 es un incremento en la actividad del 331%. Los INR de las tablas equivalen a los DGP o datos generales del paciente, léase: tomas de INR, TA, frecuencia cardiaca, análisis, etc., que equivalen a un incremento del 428%. Todo este trabajo se ha asumido sin pestañear y sin aumento de recursos por lo médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería y administrativos de los centros de salud. Como Mercadona: mucho más al mismo precio; quien quiera entender que entienda.

Por esto, quiero mis datos, quiero que se sepa que trabajamos y quiero tener herramientas sencillas que me permitan saber qué hago y cómo lo hago. Lo malo es que todos estos conocimientos se perderán… como lágrimas en la lluvia, y estoy seguro que me jubilaré sin poder ver algo parecido.

José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia.
Centro de salud El Greco. Getafe


Yo también quiero. Parte II

abril 18, 2012

Respondo a la petición de mi gran amigo Rafa Bravo acordándome de que hace poco, tras la aparición de un efecto secundario importante en una nueva medicación, nos mandaron, vía correo electrónico institucional, el listado con los pacientes a los que se les había prescrito dicho fámaco. Para que no hubiera problemas de confidencialidad, el documento estaba debidamente encriptado. Rafa me decía que por qué no pedía “nuestros datos de prescripción” y pensé en un nuevo “yo también quiero“. He de decir que nosotros tenemos la inmensa suerte de tener estos datos. Podemos estudiar algo sobre nuestra prescripción. Como todos sabéis, cuando un paciente acude a nosotros y le abrimos el episodio de diabetes, todo lo que hagamos con dicha diabetes colgará de dicho episodio de tal forma que cada receta prescrita para su diabetes irá a engrosar el número de recetas que se prescribe a ese episodio de diabetes. Como por el vademécum sabemos lo que cuesta, podemos conocer el gasto total de nuestros diabéticos. Bueno, es aproximado, ya que es posible que muchos no siguan el tratamiento y otros pidan más recetas de las necesarias, pero mide una tendencia. La siguiente figura muestra el número de diabéticos, el gasto por paciente y el tanto por ciento de diferencia de gasto (tomando como el 100% el de menor gasto por paciente), de las 13 consultas de medicina de familia de mi centro.

Como se puede comprobar, hay una gran variabilidad entre consultas tanto en el número de diabéticos (prevalencia por consulta), como en el gasto por cada diabético. No sé si esto es bueno o es malo, no sé si es porque en una consulta están los diabéticos con mayor comorbilidad o los peor o mejor controlados, simplemente es lo que hay. Deberíamos estudiarlo en profundidad y si resultara que el que menos gasto tiene “controla” a sus diabeticos de forma parecida a como lo hacen los demás, no cabe duda que es el más “eficiente” y que los demás deberíamos tender a imitarle.
¡Dios mío! No lo verá el consejero.

José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia.


Yo también quiero

abril 10, 2012

Desde la implantación del programa OMI-AP la atención primaria ha ido volcando ingentes cantidades de datos clínicos en las historias informatizadas de los pacientes. Datos clínicos que, por desgracia, han quedado apartados de los que los generan: médicos de familia, pediatras, enfermeras, matronas, trabajadoras sociales, etc. El por qué no se sabe. Puede ser porque la información es poder y por mucho que lo digan, no gusta delegar (ni la información, ni el poder) o porque no nos creen suficientemente preparados para saber qué hacer con ellos o, lo más seguro, por pura desidia. Hace tiempo que perdí la fe en los que nos dirigen, ni ellos creen en mí, ni yo voy a creer en ellos. Pero, en cambio, personas que no están en la brecha, personajes de despacho, con recursos y sobre todo con tiempo, han sido capaces de hacer algo que nosotros, los de la trinchera, sabíamos ya desde hace tiempo: que lo que registramos es pura ciencia.

Éstas son sus conclusiones sobre enfermedades tan prevalentes como la diabetes mellitus o la hipertensión esencial: “los resultados obtenidos en la validación de ambos diagnósticos permiten la utilización de la historia clínica informatizada de atención primaria para la realización de amplios estudios epidemiológicos y abren una puerta para generar conocimiento y confirmar las evidencias científicas provenientes de los ensayos clínicos o, en su defecto, reorientar la práctica clínica”. Perfecto, con nuestro trabajo han publicado un precioso artículo, que de corazón agradezco, pero a mí me ha dado pie a exigir lo que me pertenece: quiero los datos, mis datos, los que se elaboran en mi relación con el paciente y él me ofrece, porque quiero realizar mis propios estudios, quiero saber lo que hago y cómo lo hago, y si algo hay que cambiar, que lo habrá, me ofrezco voluntariamente a estudiar cómo hacerlo, porque sé cómo se hace.

José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia


Y con palabras

diciembre 3, 2011

Sorprende la última política compulsiva catalana, por la cual la atención primaria se debería hacer cargo de una serie de pacientes de los especialistas, para descargar en breve hasta un 30% del atasco hospitalario. Si son casos que podría y debería atender el médico de familia, ¿por qué no lo ha hecho antes? Si fuera por falta de competencias, difícilmente un improvisado auxilio telefónico o de e-mail del especialista sería suficiente.

Pero la verdad es otra. La atención primaria española, a pesar del gran esfuerzo de sus profesionales, no ha podido superar el papel de actor secundario del sistema sanitario. El hospital y las especialidades han seguido evacuando su entropía hacia este nivel asistencial: retienen la tecnología, el medicamento innovador y los problemas crónicos específicos de cada especialidad; pero derivan la patología múltiple (donde la complejidad y fragilidad del paciente no permite aplicar limpiamente guías clínicas), y los casos “banales” (de menor interés intelectual o tecnológico).

La fascinación tecnológica de la cultura hospitalaria, alimentada por las industrias suministradoras, invade el hospital, contagia a políticos y medios de comunicación, y distorsiona la realidad. Estas innovaciones añaden muy poca ganancia de salud, y son cada vez más caras. Se precisa una medicina más sensata, clemente, compasiva, cordial, respetuosa y dialogada; menos industrial y más integral; menos high-tech (alta tecnología) y más high-touch (alto contacto interpersonal). Esto solo se puede conseguir con la atención primaria. Pero pese a la retórica, los hechos son testarudos: de 2002 a 2009 la atención primaria sigue estancada en un 14% de los gastos, mientras que la especializada ha subido casi cuatro puntos (de 53,3 a 57%).

Hay que cambiar el modelo de asignación para que los centros de salud, como los británicos, tengan capacidad real de influir en los servicios especializados y en los socio-sanitarios, para actuar como verdaderos agentes en beneficio de sus pacientes. Si esto se produjera, los incentivos irían cambiando y la cultura también. Si la primaria expande su competencia para ver más patologías especializadas, los recursos deberían retenerse donde se asumen las cargas de trabajo. Lo que hoy se plantea es un sinsentido al no alinear recursos y esfuerzo; la compulsión nos aparta del verdadero camino de revitalizar la atención primaria: ¿por qué no atrevernos a hacer las reformas que sabemos que hay que hacer?

José R. Repullo es profesor de Planificación y Economía de la Salud de la Escuela Nacional de Sanidad.

No se puede decir mejor.

José Luis Quintana, médico de familia.


Sin palabras

diciembre 3, 2011

JoseLuis Quintana, médico de familia.


Cosas razonables

junio 27, 2011
Os dejo pegado debajo, un mensaje enviado al Grupo de Google de Antiburocracia de Madrid.  Es el resumen del trabajoso progresar de peticiones tan razonables, que no acertamos a comprender el por qué de su lento avanzar:
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Queridos miembros del Grupo AntiBurocracia (GAB). Esto me va a quedar un poco largo, pero entiendo que lo debéis leer.Las personas que formamos el que Armando, creo, bautizó como “Núcleo Duro” del GAB somos todos médicos de familia, salvo uno que es pediatra:
- Armando Nevado
- Asunción Rosado
- Javier Torres
- Antonio Ruiz
- Sandra Rabanal
- Magdalena Canals
- Manolo Merino
- Yo, José Luis Quintana
Nosotros hemos sido los responsables de trazar la estrategia y de cargar con la tediosa tarea de elaborar documentos y remitirlos a nuestros jefes de entonces y de ahora. Como bien sabéis, todos nuestros jefes, en petit comité, comentan cuánto bien hacemos y nos han aplaudido, sin que nadie haya tenido el coraje de defenderlo públicamente y de asumirlo como suyo. Estamos en una empresa donde “el que se mueve no sale en la foto”, es imposible disentir de la línea oficial. Así nos va. Pero… somos todos lo que hemos movido este barco desde el puerto hasta donde está ahora. Son vuestras firmas y vuestro apoyo a nuestras “ocurrencias” lo que nos ha traído hasta aquí.No voy a cansaros con una historia que conocéis tan bien como yo y que comenzó en enero de 2008, hace ya 3 años y medio.

Tras plantear como “un pulso” el inicio del GAB, acordaos del informe jurídico (verdadero “pistoletazo de salida”), y amenazar con que no haríamos recetas, se consiguió lo que parecía imposible y que ahora es “de cajón”: LA PRIMERA RECETA… menos en la urgencia, porque a nuestro exconsejero Güemes y su exviceconsejera Sánchez les pareció que “no había que burocratizar la urgencia”. Hoy, los pacientes salen de las consultas y del ingreso con sus recetas, no tienen que correr para llegar al de cabecera “de urgencia” para conseguir el cupón de descuento. LO QUE HOY ES NORMAL, HACE TRES AÑOS ERA IMPENSABLE. Nuestro exconsejero y nuestra exviceconsejera, en algo inédito en España, prohibieron el uso de talonarios de receta oficial en las urgencias.

Posteriormente, con menos tensión, conseguimos el informe único y todo aquello de los balnearios (como sabéis esto sí lo movió un directivo). Se ha llevado, si no al lugar óptimo, a uno razonable.

Con posterioridad vino de nuevo el forcejeo con la IT. La exviceconsejera lo zanjó de forma “equitativa”: toda la IT la llevará primaria.

RESUMIENDO:

1.- Primera receta: resuelto.  La norma es clara y nos ampara. El que no la haga cumplir será cosa suya.
2.- La receta de la urgencia: la Comunidad de Madrid, sola, emprende una vía peculiar. La norma es una catástrofe, en mi opinión, intencionada. Lo de “entregar medicación suficiente” es dejar abierta la puerta a que hagan lo que les dé la gana. Los de buena voluntad dan un poco y el resto nada.
3.- Los informes. La verdad es que la norma es clara. Tal vez quede rematarla con el informe de maternidad. La ley es clara, el informe lo debe realizar “el facultativo que ha seguido el embarazo o atendido el parto”, pero… no se cumple como se debe.
4.- La IT. Madrid, sola, emprende una vía peculiar y contraria a la ley. Un desastre  en todo achacable a nuestra  exviceconsejera Sánchez.
5.- Las residencias de ancianos y similares: impresentable. Caos normativo. Los pacientes están asignados a un médico que no los atiende, pero tiene que hacerse cargo de la receta de lo prescrito por otros.

Y EN ESTO LLEGÓ EL CAMBIO DE CONSEJERO Y CON ÉL, EL DE LA VICECONSEJERA.

Con la nueva consejería llegan nuevas formas… no es poco, porque estábamos en tal circunstancia que agradecemos que se nos oiga con respeto y ánimo de comprender. Somos invitados a participar en reuniones con la actual viceconsejera, Patricia Flores, el actual Director General de Primaria, Antonio Alemany, y en una ocasión acude Encarna Cruz, Subdirectora General de Farmacia y en otra Manuel Ballarín, que es el responsable de los directores de continuidad asistencial, con un pie en la especializada y otro en primaria. Han sido varias reuniones, todas en tono cordial, de respeto por nuestras ideas y eso lo hemos valorado muy positivamente.

Paso a resumir la situación en la que se encuentran nuestras peticiones:

1.- La receta en urgencias: Imposible que entiendan que toda España y la normativa van en una dirección y ellos en la otra. No hay forma de que les den talonarios. Sospechamos que es, en parte, temor a la presión de los servicios de urgencias… ellos lo niegan. Visto que por ahí no íbamos a ninguna parte, propusimos que se diera tratamiento para la primera semana. Primero dijeron que sí… pero no se ha hecho nada. En la última reunión pedimos que escribieran cómo quieren que se articule… que digan qué cantidad de medicación consideran mínima… no creemos que lo hagan.

2.- La IT: Pretenden reformar lo hecho (que saben ellos y los inspectores que es contrario a la ley y producto más de un calentón que de una decisión meditada). Quieren volver a la situación anterior, en la que cualquier médico puede dar la baja pero… dicen que, para evitar conflictos, en caso de disputa será primaria la que se haga cargo de la baja y su control… es decir, que nos las comeremos todas o casi todas. Pretenden involucrar a salud mental y lo demás…
3.- El informe de maternidad: Hay compromiso para emitir información escrita en la que se normativice que la paciente sale con su informe del hospital donde dé a luz.
4.- Las residencias: Ya os dijimos que se está estudiando aumentar el botiquín propio, recetas en las concertadas (las públicas ya tienen) pero poco más que ideas.

No creáis que no hemos trabajado… si no os lo hemos ido contando es porque el avance ha sido lento o nulo.
Llegamos pues a la situación actual.

En la última reunión, que fue el 14 de junio, les transmitimos:

1.- Nuestra FRUSTRACIÓN porque comunidades autónomas que empezaron mucho más tarde que nosotros a dar guerra con esto, tienen documentos que defienden mejor a la atención primaria. Es posible que no se cumplan, pero normativamente la primaria está amparada y sus responsables han tomado posición.

2.- LA IMPERIOSA NECESIDAD DE TERMINAR CON ESTO. Estamos haciendo el trabajo que les corresponde hacer a ellos. Es su responsabilidad diseñar el escenario en que quieren que se mueva la primaria de la Comunidad de Madrid en los próximos años. Si quieren que sigamos haciendo las recetas de las urgencias, toda la incapacidad temporal, las recetas de las residencias y lo que sea, que lo digan ya. No podemos seguir con buenas palabras y ninguna acción. No nos negamos a colaborar, pero no podemos ser la coartada perfecta.
Ser antiburocrata no es un oficio, es una manera de entender la organización de nuestra “empresa” y por lo tanto es una RESPONSABILIDAD DE LOS QUE LA GESTIONAN, no del GAB, ni de su núcleo duro. Es una TAREA DIARIA que beneficia a pacientes y profesionales y no perjudica a nadie. Compete pues a los gestores y  se malentiende cuando parece un “tira y afloja” entre la administración y AntiBurocracia. Debería ser la administración la más decidida en su puesta en marcha en defensa de los usuarios y de los profesionales. Un solo ejemplo: una mujer da a luz y se le da un informe del parto, ¿por qué el informe de maternidad para cobrar una prestación, si hasta tienes la inscripción del Registro Civil? El remate es que lo haga el médico de atención primaria, con el informe del parto firmado por el ginecólogo.
Si nuestros responsables quieren que hagamos todas las recetas de lo prescrito en urgencias y toda la IT y todos los papeles de la Tierra, pues es fácil: sacan una norma, la firman y tienen así la primaria que quieren. No más vueltas.

Es nuestra intención preparar un “FIN DE NEGOCIACIONES”. Hemos intentado hacernos entender hasta donde hemos sabido, con el resultado que aquí os exponemos. Por supuesto que cuando hablamos de fin de negociaciones no queremos decir que nos vayamos a casa a lamentarnos, pero sí que dejamos la actividad hasta que se mojen y después contestaremos.

Esperamos vuestras aportaciones y vuestras opiniones.

¿Qué creéis que se debe hacer?
José Luis Quintana, médico de familia, en nombre del “Núcleo Duro” del GAB

¿Por qué reciclar en nuestro centro de salud?

junio 15, 2011

- Porque el deterioro de nuestro entorno natural repercute en nuestra salud. reciclar
- Porque hay muchos residuos susceptibles de ser reciclados que se tiran en el contenedor de restos y acaban en el vertedero, contaminando el suelo, las aguas subterráneas y la atmósfera, degradando nuestro entorno o medio ambiente.
- Porque mejorando nuestro entorno, contribuimos a mejorar nuestra salud: Prevenir es mucho más que curar.
- Porque cada ciudadano, en España, genera, por término medio, más de 600 kg de residuos al año (1,7 kg/día), o sea, más de 25 millones de toneladas de basura al año: 1,7 kg/día x 365 días x 40 millones de habitantes.
- Porque todos tenemos capacidad para modificar voluntariamente nuestros hábitos de consumo, utilizando las tres erres: Reducir, Reutilizar y, por último, Reciclar nuestras basuras, en este orden de prioridad. De esta manera se consigue evitar el deterioro medioambiental, un ahorro de materias primas y de energía y una mejora de la salud.
- Porque en nuestro centro de salud también generamos residuos susceptibles de ser reciclados. Para ello es necesario separar en origen: papel, plástico, metal y briks, vidrio, pilas, medicamentos, cartuchos de tóner, radiografías, residuos orgánicos, aerosoles y sprays o residuos biosanitarios.
- Porque la mayoría de los trabajadores estamos dispuestos a reciclar en el trabajo, siempre y cuando se faciliten los contenedores y funcione el circuito de reciclado.
- Porque con la implantación de recogida selectiva, en nuestro centro, hemos disminuido en un año (2009) la cantidad de residuos generados no reciclados casi a la mitad. Lo que ha supuesto reciclar 2,5 toneladas de papel y 646 kg de plástico al año, y evitar, con ello, la tala de 35 árboles y ahorrar una tonelada de petróleo.
- Porque el año pasado (2010) fuimos capaces de convencer a 9 centros de salud y los resultados globales han sido impresionantes: hemos evitado entre todos que se talen 292 árboles y hemos ahorrado casi 9 toneladas de petróleo.
- Porque el esfuerzo que estamos haciendo entre todos da sus frutos.
- Porque es necesario que informemos de estos datos al resto de nuestros compañeros, para agradecerles el esfuerzo que están realizando.
- Porque si ya reciclamos en casa, tampoco cuesta tanto hacerlo en el trabajo. Reutilizando, por ejemplo, cajas como contenedores para el papel, el plástico y sensibilizando a nuestros compañeros se obtienen estos resultados. Por supuesto, todo esto no sería posible sin el personal de limpieza que recoge la basura y la echa a sus correspondientes contenedores. Separar para reciclar, es una cadena donde cada eslabón es imprescindible.
- Porque es necesario difundir estos datos para que cada vez seamos más. Es indudable que la cultura del reciclado debe abarcar todas las actividades de la vida diaria, y esto incluye nuestro lugar de trabajo. Estos hábitos suponen una aportación a la conservación del medio ambiente y una inversión en nuestra salud.

En resumen… Porque la mitad de los residuos que se generan en un centro de salud se pueden reciclar y no hay excusa para no hacerlo.

Os agradezco de antemano vuestro entusiasmo y vuestra colaboración.


Esther Ruiz Chércoles, pediatra, C. S. Santa Isabel, Leganés, Madrid.


Las bajas laborales

abril 5, 2011
 
Después de que los inspectores hayan estimulado mi ego :-), gracias de todo corazón y perdón por el retraso, haciendo referencia a unos de mis post, he pensado que debo darles algo en contrapartida: los datos de IT (incapacidad transitoria, vulgarmente baja laboral o lo que se “cogen” los pacientes;-) de mi centro de salud, bueno, sólo los de los compañeros de la mañana, que sé que no se van e enfadar. El primer gráfico, representan la evolución por meses de los días de IT por consulta; en el segundo, en formato “tarta”, los días absolutos de cada consulta en un año; y el último, el que encabeza esta entrada del blog, el gasto anual, valorando cada día de IT en 15 euros. Esto, podría ser un punto de partida para saber como colaborar con vosotros en el problema de las IT y conseguir, siempre pensando en lo mejor para el paciente, como reducir el tiempo de resolución para su reincorporación al trabajo o a las prestaciones a que tiene derecho en caso de incapacidad. Y tal vez algo más, hacer que el sistema sea más equitativo. Es de justicia disminuir las diferencias entre compañeros y entre centros, son diferencias por las que me indigno. Sólo conociendo lo que hacemos, sabremos cómo mejorar.

Y como siempre recalco: los datos (gracias a quienes me han permitido conseguirlos) son nuestros y no de los gestores.
Un saludo “compañeros inspectores”: qué consigáis las carrera profesional cuanto antes.

José Antonio González-Posada Delgado, médico de familia

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