A por uvas

noviembre 9, 2012

El Colegio de Médicos de Madrid, preocupado por las medidas propuestas por el gobierno de la Comunidad de Madrid ha sacado una nota.

La nota es así de tajante en lo que se refiere a hospitales…

El Icomem, una corporación de derecho público centenaria que representa a cerca de 40.000 colegiados, se opone rotundamente a la transformación de los hospitales de La Princesa y el Carlos III porque va a suponer una reducción de la calidad asistencial a la población asistida, no se ha contado con los profesionales de los centros para esa transformación y no se ha previsto qué va a ocurrir con las unidades de referencia de dichos hospitales.

También es contrario a la externalización de la gestión del personal sanitario de los hospitales públicos, en tanto que, tal como se ha planteado, puede acarrear un deterioro en la calidad asistencial al producir una reducción de plantillas y una reordenación de los recursos humanos que va a suponer un despido encubierto de un gran número de médicos interinos y eventuales, así como una importante pérdida de potencial docente y de formación continuada.

Y así de poco clara para los centros de salud

En cuanto a las medidas que afectan directamente a la Atención Primaria, con respecto a la concesión de la prestación de la asistencia sanitaria de un 10 por ciento de los centros de salud dando prioridad a los profesionales sanitarios que quieran constituir sociedades, el Colegio de Médicos de Madrid apoya la autogestión de centros de salud, ahora bien desde el actual modelo de Área única, desarrollándolo y contando con los profesionales. Cualquier otro modelo de autogestión precisa de un desarrollo normativo previo y de tiempo suficiente para ser implantado.

Agradeceríamos el mismo tono, contundencia y claridad para oponerse a ambas cosas. La autogestión es una cosa, las entidades de base asociativa (EBA), otra.

José Luis Quintana, médico de familia.

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Caesar caesaris, deus dei

agosto 20, 2012

Recibo, por correo electrónico, una nota, que proviene de los sindicatos,  en la que nos informan de los descuentos por incapacidad temporal, que se aplicarán a los empleados públicos a partir del 1 de septiembre.

Dado que me manifesté públicamente en contra la los planteamientos iniciales, he de decir ahora, que este planteamiento va en una dirección más razonable. Salvaguarda casi todos los derechos de los verdaderamente enfermos.

A Dios lo que es de Dios y a César lo que es de César.

José Luis Quintana, médico de familia.

 

P.D.: Insisto en la necesidad de perseguir “por tierra, mar y aire” a los defraudadores que llevan más de un mes de baja y que ya no pierden salario… de eso hablaremos otro día.


Y con palabras

diciembre 3, 2011

Sorprende la última política compulsiva catalana, por la cual la atención primaria se debería hacer cargo de una serie de pacientes de los especialistas, para descargar en breve hasta un 30% del atasco hospitalario. Si son casos que podría y debería atender el médico de familia, ¿por qué no lo ha hecho antes? Si fuera por falta de competencias, difícilmente un improvisado auxilio telefónico o de e-mail del especialista sería suficiente.

Pero la verdad es otra. La atención primaria española, a pesar del gran esfuerzo de sus profesionales, no ha podido superar el papel de actor secundario del sistema sanitario. El hospital y las especialidades han seguido evacuando su entropía hacia este nivel asistencial: retienen la tecnología, el medicamento innovador y los problemas crónicos específicos de cada especialidad; pero derivan la patología múltiple (donde la complejidad y fragilidad del paciente no permite aplicar limpiamente guías clínicas), y los casos “banales” (de menor interés intelectual o tecnológico).

La fascinación tecnológica de la cultura hospitalaria, alimentada por las industrias suministradoras, invade el hospital, contagia a políticos y medios de comunicación, y distorsiona la realidad. Estas innovaciones añaden muy poca ganancia de salud, y son cada vez más caras. Se precisa una medicina más sensata, clemente, compasiva, cordial, respetuosa y dialogada; menos industrial y más integral; menos high-tech (alta tecnología) y más high-touch (alto contacto interpersonal). Esto solo se puede conseguir con la atención primaria. Pero pese a la retórica, los hechos son testarudos: de 2002 a 2009 la atención primaria sigue estancada en un 14% de los gastos, mientras que la especializada ha subido casi cuatro puntos (de 53,3 a 57%).

Hay que cambiar el modelo de asignación para que los centros de salud, como los británicos, tengan capacidad real de influir en los servicios especializados y en los socio-sanitarios, para actuar como verdaderos agentes en beneficio de sus pacientes. Si esto se produjera, los incentivos irían cambiando y la cultura también. Si la primaria expande su competencia para ver más patologías especializadas, los recursos deberían retenerse donde se asumen las cargas de trabajo. Lo que hoy se plantea es un sinsentido al no alinear recursos y esfuerzo; la compulsión nos aparta del verdadero camino de revitalizar la atención primaria: ¿por qué no atrevernos a hacer las reformas que sabemos que hay que hacer?

José R. Repullo es profesor de Planificación y Economía de la Salud de la Escuela Nacional de Sanidad.

No se puede decir mejor.

José Luis Quintana, médico de familia.


Sin palabras

diciembre 3, 2011

JoseLuis Quintana, médico de familia.


El enemigo en casa

julio 19, 2011

He tenido hoy una paciente que me ha solicitado un certificado. Me traía documentación de la propia Consejería de Sanidad. El documento completo se puede descargar aquí.

Además, lo que se pide es:

Para remate, la firma es:

Pero… ¿no habíamos quedado en que esto no se hacía? No valoramos función (vaya usted a saber cómo se valora la capacidad funcional de un auxiliar de enfermería), nosotros damos informes sobre el estado de salud. No lo digo yo, lo dice la consejería. Lo firma la actual viceconsejera.

Madre mía…

José Luis Quintana, médico de familia.


Recuperando el placer de ser pediatra

junio 19, 2011

Hace ya muchos años que inicié mi profesión de pediatra en la Comunidad de Madrid. El trabajo ha sido agradable, desde el punto de vista profesional y personal, hasta hace unos 6 o 7 años en que las cosas empezaron a cambiar paulatinamente, empeorando el ejercicio de nuestra bonita profesion.Pediatras emigrando

Este cambio fue mucho más marcado cuando cambié de la antigua Área 8 a la 3. En esta última, a mi juicio, el respeto por el profesional era muy escaso, haciendo el día a día cada vez más dificil. El trabajo a contrarreloj, con consultas masificadas, sin tiempo para otro tipo de actividad que no fuese la asistencial, y con horarios difíciles de compaginar con la vida personal, hizo que muchos compañeros se planteasen buscar otros lugares de trabajo donde las condiciones laborales fuesen más agradables. Así se inició la emigración de pediatras bien formados, vía MIR en su mayoría, a otras comunidades autónomas, siendo las más beneficiadas las provincias límitrofes con Madrid. Yo he sido una de esas pediatras y, aunque no llevo mucho tiempo en mi nuevo destino, en solo unos pocos meses puedo decir que estoy recuperando el placer por mi profesión. El poder realizar el trabajo con tiempo, con cupos de pacientes razonables, con personal de enfermería dedicado casi exclusivamente a la poblacion infantil, en horarios razonables para los pacientes y profesionales, con suplencia de las ausencias de los compañeros cuando es posible… en fin, medidas que facilitan el poder realizar el trabajo diario con gusto y dedicacion. Medidas que los profesionales sanitarios de Madrid llevamos reivindicando desde hace mucho tiempo sin éxito, de modo que las condiciones de trabajo de los pediatras madrileños, lejos de mejorar, cada día empeoran más.

La sensación que tengo tras este cambio de comunidad es que he dejado de ser una profesional que se dedicaba solo a “apagar fuegos”, para volver a ser PEDIATRA.

Begoña Rodríguez-Moldes Vázquez, pediatra, C. S. Alamín. Guadalajara.


Con el pelo alborotado y las medias de color

mayo 4, 2011

Mañana, día 5 de mayo, es el Día Mundial de la Higiene de Manos. Nuestra consejería ha decidido considerarlo un asunto prioritario. No seré yo el que corrija a nadie, pero… no sé. Hemos recibido una guía de actividades para profesionales  que tenéis aquí. Nos proponen una serie de asuntos para concienciarnos de la importancia de esto. Una de ellas se llama “Higiene de manos ye-ye”. El asunto consiste en que los profesionales del centro canten la música de la “Chica Ye-Ye” con una versión modificada de la letra… Dejo aquí las instrucciones y la letra alternativa.

Posteriormente, se nos emplaza a un “Juego de le Oca” modificado.

 Cuando me lo han enseñado, no daba crédito. Se me ocurren dos cosas:

  1. Recordar que esta prohibido fumar en los centros de trabajo. Ni tabaco, ni hierbas del campo, ni de las macetas de casa.
  2. Promover a Poncio Pilato como patrón del lavado de manos.
Y pensar que estamos preocupados por el futuro de la atención primaria… no hay motivos, estamos en manos de gente seria.
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José Luis Quintana, médico de familia y miembro de los coros del centro de salud El Greco.